La Universidad Autónoma dio inicio a la VII Semana de las Comunicaciones, con invitados estelares.
Por Andrea Corro
Con Daniel Santoro como conferencista de apertura, la Uniautónoma inició el pasado miércoles con la VII Semana de las Comunicaciones, el reconocido periodista con su conferencia titulada “El poder mediático y el periodismo investigativo”, habló sobre las herramientas y su aplicación en las nuevas formas de hacer periodismo.
El argentino también afirma que entre las funciones principales del periodista se encuentran: informar, formar y hacer rendir cuentas al poder en turno. Asegurando también que “los medios y los periodistas tienen que ser cada vez más transparentes”. En cuanto a si el uso de la tecnología, el internet y redes sociales afecta la esencia del periodista, dice que es un problema histórico y que la rapidez es una ventaja, sin embargo, no se debe caer en la dictadura del click.
Pero todo lo contrario a este reconocido periodista opina María Elvira Bonilla, directora de “Las 2 Orillas”. Esta mujer afirma que el periodismo digital se volvió la revolución del periodismo. Teniendo en cuenta que, “los individuos pueden crear periodismo mucho más trascendental que nosotros los periodistas”.
Bonilla asegura que los grandes medios son cuestionados partiendo de su dependencia a los monopolios políticos, en cambio, un medio digital, es más independiente, poniendo como prioridad que no tienen que rendir pleitesía a unos u otros. La periodista invita a los estudiantes del programa de Comunicación Social y Periodismo a trabajar con los nuevos medios sobre todo cuando estos, son quienes tiene mejor conocimiento de esto, así mismo les indica que la fortaleza más grande del periodismo digital es que no necesita plata, solo talento, ganas y ser asertivo.
María Elvira asevera que las redes sociales no son más que una cadena de gente compartiendo información donde se sintonizan unos con otros, y que la variable ‘Compartir’ es lo que conlleva a esa sintonía. En cuanto al producto que arrojan los medios digitales que son artículos, dice que después de que se tenga una conexión a internet, un buen artículo termina potenciándose y llegando a todas partes. Complementando lo anterior afirma que “la primera obligación de la prensa sea o no digital es la verdad… acercarnos lo máximo que podamos a la verdad”, y con esto también decir que los periodistas existimos porque existen lectores.
Lo anterior en cuanto a lo que se vivió en el primer día, pero en el segundo, se dio una explosión de talento. Iniciando el día con Gonzalo Guillen, llegó con su documental “El río que se robaron”, con el cual le muestra a los asistentes la cruda realidad que vive el pueblo Wayuú por la desnutrición y la falta de agua. Con testimonios de líderes de la comunidad, médicos, un senador, el defensor del pueblo y diversos actores, Guillen, presenta esta pieza audiovisual derivada de una investigación enfocada al exterminio de la nación Wayuú, pone en evidencia la crisis que vive esta población.
Continuando con la programación de este día llega la cubana Arleen Rodríguez, quien para romper el hielo con el público hace una comparación entre La Habana y Barranquilla, esto con respecto al clima, ese calor y esa humedad relativa que caracteriza esta ciudad. La periodista hace un recorrido y un recuento en cuanto a la visión que tiene el mundo hacia Cuba, ya que, muchos suponen que son unos dinosaurios y que es una isla cerrada donde no hay libertad de prensa.
Rodríguez asegura que “Cuba ha logrado librar a la red de redes que contiene información basura” y gozan del privilegio de ver una telenovela o una película sin que sean interrumpidos cada quince minutos para ver comerciales. Sin embargo, dice que el próximo 17 de diciembre entre Estados Unidos y Cuba la primera tarea es levantar el bloque, ese modelo de comunicación de plaza sitiada a un modelo de comunicación abierta.
Y finalmente para cerrar el día con broches, risas y humor, entró en escena Julio Cesar González ‘Matador’, el segundo caricaturista más leído en el país. Quien comentó que dibujaba desde niño y siempre se inclinó por las figuras de poder dentro de su entorno. Estudió Mercadeo y publicidad, en 1998 llega a los medios y su nombre lo debe a la canción “Matador” de ‘Los Fabulosos Cadillacs’ y cuando entra al tema de la caricatura; afirma que, “más que la ridiculización es si la caricatura va con humor… Una caricatura sin humor no tiene sentido”.
Matador también le dice a los estudiantes y asistentes que “la mayoría de los jóvenes no leen y ese es el gran error de las personas” y con esto, también afirma que para entrar a un medio de comunicación más que necesitar un padrino se necesita ser bueno en lo que se hace. Comenta que no realiza dibujos digitales, todos son a mano y para estos en ocasiones solo necesita unos 4 o 6 minutos aproximadamente.
En cuanto a su fase personal que también se encuentra involucrada en su trabajo, habló sobre la experiencia que vivió con la eutanasia de su padre, que en primera medida fue frustrada. Con frescura y humor presentó las caricaturas que realizó durante ese momento tan importante en su vida y dibujo frente a todos dos caricaturas que estoy segura todos queríamos ver, el primero Álvaro Uribe Vélez y el segundo el procurador Alejandro Ordoñez.

















