El exfutbolista brasilero no pudo venir a la Capital del Atlántico para asistir a la inauguración del monumento debido a que no estaba vacunado.
Por: Francisco Figueroa Turcios
Cuando Ramiro Alfonso Jiménez comenzaba a despedir el informe donde entrevistaba a Víctor Ephanor, el exfutbolista brasilero interrumpió al locutor para plantear su deseo de regresar a Barranquilla para colocar las huellas de sus pies en el monumento la Aleta del Tiburón.
«Bueno Víctor podríamos quedarnos toda la tarde charlando contigo, pero tenemos el compromiso de almorzar para alistarnos para trasladarnos al estadio Maracana para trasmitir el partido Fluminense y Junior .Cuando menos lo esperaba Ramiro , Víctor lo interrumpió para hacer el anuncio…»Yo quiero regresar a Barranquilla para colocar las huelas de mis pies en el monumento Aleta del Tiburón. El único problema era el tema de la vacuna, pero ya gracias a Dios esas restricciones se esta terminando» revelo Víctor Ephanor..
Ramiro se comprometió con Víctor dialogar con Christian Daes para hacerle realidad el sueño de regresar a Barranquilla para colocar sus huellas en el Monumento la Aleta del Tiburón. Sin duda que sería un gran acontecimiento la presencia de Víctor Ephanor en la Capital del Atlántico.
Víctor Ephanor se convirtió en la temporada del año 1974, en el primer y único futbolista brasilero en ganar el ´Botín de Oro´ en la historia del fútbol colombiano y por ende de Junior al contabilizar 33 goles. Lo escoltaron el paraguayo Arístides del Puerto al servicio del Deportivo Cali con 32 goles, Hugo Horacio Lóndero del Atlético Nacional con 27 y Nelson Silva Pacheco de Junior con 26 goles.
Es decir que entre Víctor Ephanor y Silva Pacheco anotaron 59 goles para convertirse en la primera dupla goleadora en una sola temporada, récord que se mantiene vigente en el fútbol colombiano y la primera en el historial de Junior. Víctor Ephanor está en los corazones de la afición juniorista por el dominio de pelota, la habilidad, el dribling y su olfato de gol. Víctor Ephanor, según el concepto de Javier Castell, no sabía si jugaba como diez o nueve, o media punta, o qué se yo, es en mi opinión el mejor jugador que vi, hasta ahora, con la camiseta de Junior. Electrizante zurdo de pegada incontenible y gambeta fantasiosa, de frenos y aceleraciones embaucadoras de impotentes defensas, saltaba para cabecear, pero no; inflaba su pecho y la pelota se rendía y se acurrucaba en esa especie de colchón. La síntesis maravillosa de espectáculo y goles. Estilo único. Y goles, muchos goles. Y espectáculo».
Sería interesante reunir a Víctor Ephanor y Nelson Silva Pacheco para que los dos dejen las huellas de sus pies en el monumento la Aleta del Tiburón como simbolo que hasta la fecha se constituyen en la dupla más goleadora de la historia de Junior.














