Arte y Cultura

Urabá en Letras: Poemas de Juan Mares

Una recorrido por la poesía de Juan Mares y una breve análisis.

LA GEOMETRÍA DEL AGUA

Hoy redescubrí
la geometría del agua cuando llueve.
Es oblicua
al desprenderse de las nubes.
Es cónica
en sus gotas –invertidas– al caer.
Es vertical
cuando cae desde los techos.
Es horizontal
cuando rueda por el piso.
Es esférica
al caer entre el petróleo.
Es circular y paralela
en el iris de la luna del sol y de la tierra.
y forma curvas
cuando se estrellan los cabellos de la lluvia
al desprenderse de los techos contra el suelo.

Poteas y Pirontes (1987)

CONTESTA RETROACTIVA

¿Dónde se meten las mariposas
cuando llueve duro y cae granizo?
–Me preguntaba, siendo niño –
Hoy me doy respuesta.
Todo lo bello tiene su tragedia
por eso es que vivimos y luego
nos morimos.

Poteas y Pirontes (1987)

VERDE BLANCURA COMO MI PRIMER POEMA

Cuando escribí el primer poema, no lo hice pensando en el poema, sino en la poesía del texto esculpido en un cuerpo de mujer.
De mi primer poema no conservo más que la memoria de haberlo escrito sobre la arena de una playa de río con el dedo boteriano de mi pie izquierdo.
Mi primer poema decía: “Luz marina”. (Y esa era la extensión y profundidad de ese poema). Al otro día de haberlo escrito, de regreso a la playa, encontré una iguana grisverdosa borrando mi poema, y al verme corrió al agua como una cometa a ras de suelo.
En el mismo sitio, quise escribir por pura nostalgia, el verso del día anterior, pero esta vez con una varita de guásima.
Al empezar con la palabra “Luz”, se desenterraron los huevos de la iguana come cogollos de jobo que se enamoró del rizado lumínico, para sembrar sus huevos en la arena.

Poteas y Pirontes (1987)

PICO DE PÁJARO

«¿Cómo se hizo el primer número»

Ángel Sierra

«Y no deis 0, que callará tanto,

hasta despertar y poner en pie al 1″

César Vallejo

Si primero fue el uno,
Uno será el último número.
Para los chibchas,
primero fue pico de pájaro
luego el dos con patas de pájaro
y los números tomaron vuelo.
¿Dónde estará volando el último pájaro?
¿Y qué silencio escuchará a su último canto?
Uno y muchos picos de pájaros,
en cada arena,
en cada lluvia,
en cada hoja otoñal
y en cada átomo en la profundidad del tiempo.

Poteas y Pirontes (1987)

El árbol de la centuria (fragmentos)

XIV
Palabras fluyentes del libro de la tierra.
Árbol de la centuria, testimonio del bosque
del más antiguo grito de la tierra.

El árbol de la centuria ha visto pasar las nubes
y sentido el roce perfumado de los vientos;
ha visto moverse las constelaciones
y la evanescencia de los aerolitos entre el éter interestelar.
El ave del árbol de la centuria ha sentido el dilatarse de los xilemas
En su fortalecimiento y visto crecerles grises, verdes y amarillos musgos;
Orquídeas, cardos y calahualas en sus horquetas,
Sosteniendo el aire y obtener a cambio de su esfuerzo,
luz y agua para su fortaleza.


XVIII
Palabras fluyentes del libro de la tierra.
Árbol de la centuria, testimonio del bosque
del más antiguo grito de la tierra.

El árbol de la centuria ha vivido cada una de las vicisitudes del tiempo:
Los colmillos y garras del perro entre sus combas para atrapar la caza,
Las arañadas del oso y la pantera, el taladro del pájaro carpintero,
El machetazo del cazador y la herida del hachero.
En sus combas acunó a la danta en su reposo,
a la gallineta viajera en pos de sus musarañas alimenticias.
–Prodigo ha sido el árbol de la centuria—

El árbol de la centuria (1996)

BÁLSAMO CANIME

A Rufino Vargas

En sus 104 años

No se miraba en los espejos
Solo en el agua para ver su rostro de hombre
Para lavarse el sudor y las gotas de sangre
Que las espinas le infringían a sus brazos.

— qué carajos, se puede ser feo y llegar a viejo –

El mundo andaba en bombas
Bajo el estruendo de la dinamita y de la pólvora.
Cada año sembraba para los vecinos que no sembraban,
Para los loros, los micos y el guacho
Y para que le quedara algo con qué llegar hasta mayo.

— Se puede ser feo, campesino y llegar a viejo –

Cuando un médico quedaba a tres meses de distancia
— en dinero y en kilómetros –
se purgaba con leche de higuerón,
con cedrón raspado mataba las fiebres y la tarambana
y con bálsamo canime y sal se curaba las heridas.

Se puede ser campesino, pobre y feo
Y haber enterrado diez Papas,
Otros tantos jefes Made in USA,
Haber visto levantar y luego desaparecer
la “cortina de hierro” y sus mandamases,
a unos cuantos chino rojos,
a diez y más jefes por cada estado del mundo,
a varias estrellas del celuloide: a Marilyn Monroe,
a Greta Garbo, a Celia Cruz, a Picasso, a Hirohito,
a Dalí, a Cassius Clay, a Distéfano
y seguir comiendo palmito, huevos de iguana ,
chontaduro y chicha de borojó.

Se puede ser iletrado, campesino pobre y feo
y llegar a viejo.

Ritmos del equilibrista (2011)

UN POEMA PUTÍSIMO COMO UNA PIEDRA

Vengo. Vengo. Vengo de la periferia de un país de bosques en agonía. Soy periférico, vengo de un grupo de poetas periféricos de ríos desnudos y desnutridos que muerden las riberas devastándose como aguas en éxodo de sus cauces: destruidos por la mirada miope de los hombres, sus riberas de lodo en detritus desbordan la miseria.

No somos doctos más que en respirar y tener sueños, somos versificadores periféricos de la esperanza en los desvelos, somos los inocentes de la Pe, de poetas perdidos y contiguos a confines; por el pan, por el pez y por la paz con una piedra putísima de ver tanta gente sin pan, sin pez y sin paz.

No sé en qué lugar silvestre entre fronteras acaso entre una ciudad de barrios enfrentados,
un rio de piedras columbre las miserias, allá en los extramuros o en los suburbios de barrios emergentes (déjenme la ilusión y llévense las quejas, dejen que mi corazón explote en canto y ella sacuda con sus cabellos mi tristeza), dejen que me pierda entre los árboles para escuchar el silencio de una aurora.

La blanda piedra que se transforma en casco déjenla que corcovee en mi memoria.

Somos los poetas circundantes entre los barrios del tibiritavara o entre veredas donde el mundo es temple, entre culturas transformándose, entre lenguajes encontrados donde surgen las palabras y diversos los conceptos del el tiempo, la vida y la muerte.

Somos periféricos y triétnicos donde el viejo ébano sacude sus hojas en sus rizos donde el arroz y el trigo son pitanza universal donde el maíz forjó al hombre americano.

Somos los inocentes de la Pe, de poetas perdidos y periféricos; por el pan, por el pez y por la paz con una piedra putísima de ver tanta gente sin pan, sin pez y sin paz.

Abrazo envolvente es la periferia, orilla del todo que en su erosión desbordan sus cauces
Tras causas oscuras de solo resaca. Transfundidos en límites de todo, refundidos con límites de nada. Seguiremos siendo los inocentes de la pe con una reputísima piedra rechinando en mis ojos de ver tanta gente sin pan, sin pez y sin paz.

Memoria Lítica (2017) Antología de talleres creativos de RELATA 2011

MI PADRE: UNA ROCA SAGRADA

Mi padre fue un titán y fue un apóstol,
jardinero y cultivador de mazorcas;
fue el ídolo entre mis faenas diarias.

Mi padre era un poeta que escribía
la alegría de las espigas ante el viento,
aporcábalas con el limo de la tierra
y una fe de glorias con Avemarías
y Padrenuestros.

Padre mío que estás en los cielos
alabado eres de mi por tus ejemplos.

Padre nuestro, tú también mi padre eterno.

Memoria Lítica (2017) Antología de talleres creativos de RELATA 2011

ELEMENTOS PARA UN POEMA

La poesía puede tener piel de cocodrilo
Ojos de sapo bamburé
Cabeza de caparazón de quelonio
Plumas de colibrí y quetzal
Uñas de ornitorrinco
Huesos de estegosaurio
La brillantez del carbón en combustión
Cerebro literario con un poema de Raúl Henao.
La zancada en un poema de Juan Manuel Roca
El poeta intruso de un poema de José Manuel Arango
La charla camajana en un poema de Helí Ramírez
La bonga de candongas de Jaime Jaramillo Escobar.
Los Poemas de la casa de Oscar Hernández Monsalve
Los cuchillos en Aire de tango
La muerte encostalada en un cuento de “Carrasco”
Padecer y meditar en Otra Parte
La rosa testigo de León de Greiff
Y la embriaguez de una patada de mula en el coxis.
La poesía es un monstruo para domar
con las manos de una doncella entre un maizal.
Sol hundido en una charca oscura, sobre la calle destapada,
charco doble como un ocho de aguas
donde, por las noches, se miran las estrellas.
La poesía es lo que quiero se sienta y diga
lo que no quiero que se fugue de mis palabras,
desde mi parasco de avispas chepas
y es un aguacero de hojas de ortiga sobre mi rostro.

(Inédito)

***

Cuando para un testimonio solo hace falta Naturaleza

Por Samuel Solórzano Cisery

La auténtica forma de escuchar está en darle un latido a todo aquello que guarda un silencio por fuera, pero que conserva un remanso de historias vividas o imaginativas por dentro. Juan Mares se deja caer sobre la exuberante naturaleza del Urabá, del Alto Sinú, de cada lugar que ha habitado y en sus poemas recoge los ecos de todas las existencias que le sugiere el árbol de la centuria, la iguana grisverdosa, la precisión numérica tanto del pájaro chibcha como la geométrica de la gota de lluvia. Toda la observación que hace Juan Mares en su poesía no es en vano porque destila la transitoriedad del ser desde sus estados de sufrimiento civilizado, así como la paz salvaje aún en la periferia que aclama al hombre de maíz.

 ¿Qué intención hay en Mares cuando refiere a la belleza? Conservar la memoria en el arco de cualquier circunstancia para hacerla sentir. «La poesía es lo que quiero se sienta y diga», ha dicho Juan Mares en alguna estancia de su trasegar que, como una aventura, admite la transgresión del camino y del orden lingüístico para dar forma a todo lo inefable. X-504 le aseguró una vez que podía morirse tranquilo con su poemario Poteas y Pirontes, pero, con mirada asidua, Juan Mares ya ha visto muertes y resurrecciones que aparecen en el bruñimiento de una hoja o en la piel de un caminante en la selva. Y rescatar sus testimonios es otra forma de sugerir belleza.

***

Sobre Juan Mares

El poeta colombiano Juan Mares (foto de Jacqueline Alencar)

Juan Mares (Seudónimo de Juan Carmelo Martínez Restrepo). Quebradaarriba, Guatapé, Antioquia, 1951. Licenciado en Español y Literatura por la Universidad de Antioquia. Poeta, ensayista y cuentista. Desde 1968 vive en Apartadó, Docente Jubilado por el municipio de Apartadó. Ganador del Primer Concurso Regional de Poesía del Gran Urabá. Fue director de La Casa de la Cultura de Apartadó. Monitor de Literatura en la Biblioteca Pública. Promotor de lectura en el caribe antioqueño y chocoano. Promotor de literatura 2017, en el convenio Municipio de Apartadó y la Corporación Rosalba Zapata Cardona; Consultor literario Instituto de Cultura Y Ciudadanía del municipio de Apartadó 2021.

Miembro fundador del Taller de Escritores Urabá Escribe y de la revista Kalu. Ha sido profesor de cátedra externa en la Universidad de Antioquía (Sede Urabá), Luis Amigó y Universidad Cooperativa de Colombia. Publicaciones: Poteas y Pirontes (1987), El árbol de la centuria (1996). Es coautor de Entre la savia y la sangre, recopilación poética de Apartadó (1996), Kalugrafías del instante (2009), Ritmos del equilibrista (2011); Hojas de caladio (2013). Ha participado en cinco compilaciones literarias de la región de Urabá: Entre la savia y la sangre (1996), Ambrosía y cicuta (2006), Piedra y porcelana 2002. El ejercicio de la escritura (2010); y, Policromías literarias (2013).  Memoria Lítica 2017 Incluido en la Antología de talleres creativos de RELATA 2011.

Participó en el III Festival de Poesía Salvador Díaz Mirón, Choapas, Veracruz, México. Junio, 2013. Incluido en la primera antología del haiku colombiano, revista Cantarrana, 2013. Participó en la 7° Conferencia de la Asociación Mundial de Haiku, Medellín, 13 y 14- sept. 2013. Incluido en cuatro antologías Iberoamericanas: Antología Salvador Díaz Mirón (México 2013); Genealogía de los susurros (Medellín 2014); Un extenso continente (Salamanca- España, 2014); Palabras del Inocente (Salamanca – España, 2014).Ha participado en diversos encuentros literarios, en el marco de la Feria Internacional del Libro (Bogotá), Fiesta del libro en Medellín, el III Festival de Poesía Salvador Díaz Mirón (México, 2013); en el XVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos (Salamanca – España, 2014). 25° Festival Internacional de Poesía de Medellín (2015). XIX Encuentro de Poetas Iberoamericanos Salamanca – España -. Antología en homenaje a Miguel de Cervantes   2016, bajo el título “Al hidalgo poeta”.

Esta sección de La Cháchara literaria es coordinada por Samuel Solórzano Cisery.

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