A los 88 minutos la sabiduría de Geovanny Hernández y el picante de Michael Barrios vencieron al Huila, lograron no caer al descenso directo y por fin la Uniautónoma FC fue digna noticia de primera página.
Por Francisco Figueroa Turcios
Durante 88 minutos la Universidad Autónoma del Caribe, con el empate a cero goles ante el Huila en el estadio metropolitano Roberto Meléndez y la igualdad entre Pasto y Fortaleza 1-1, era el equipo a descender en forma directa en la Liga Postobón.
Los dirigidos por el técnico barranquillero Calixto Chiquillo sacaron fuerza extra para lograr la tarea y vencer al Huila, por cuanto ya conocían el resultado en Pasto, ya que el partido en Barranquilla se detuvo durante 5 minutos debido a inconvenientes con el fluido eléctrico, debido a la lluvia en caía en ese sector de la Capital del Atlántico.
A los 42 minutos Pasto se puso en ventaja sobre Fortaleza, con gol de Jorge Ramírez, pero esa victoria no le aseguraba nada a la Universidad Autónoma del Caribe, debido a que empataba a cero goles en el Metropolitano. Con estos dos marcadores, se producía empate en puntos entre Uniatónoma y Fortaleza, pero por gol diferencia el club capitalino superaba a los universitarios.
A los 50 minutos se suspende el partido en Barranquilla, por inconvenientes en el fluido eléctrico. El cotejo demoró suspendido cinco minutos, ya que los técnicos Calixto Chiquillo, de la Universidad Autónoma del Caribe, y Fernando «Pecoso» Castro, del Huila, acordaron jugar pese a la deficiencia del fluido eléctrico.
A los 84 minutos Fortaleza iguala el partido ante Pasto, con anotación de Juan Gilberto «Pichú» Nuñez, lo que ratificaba hasta el momento la permanencia del club capitalino, dirigido por Alexis García. En el estado barranquillero empezó la angustia. La ansiedad llevó a muchos a comerse las uñas, a arrancarse los pelos. Las tribunas estaban en silencio. Además, el frío de la noche hacía más lúgubre la tristeza de los aficionados del Uniautónoma. Las esperanzas estaban casi perdidas.
Terminó el partido entre Pasto y Fortaleza, igualado a un gol, mientras que en Barranquilla restaban cinco minutos y el marcador estaba empatado a cero goles. Los cinco minutos más eternos para los jugadores de Fortaleza que veían por televisión. Para los integrantes de la Universidad Autónoma del Caribe el reloj era el peor enemigo.
Llegó el minuto 88 y el veterano mediocampista valluno, Geovanny Hernández, sacó la casta para habilitar magistralmente a Michael Barrios, quien con magnífico remate y con pleno dominio del momento vibrante que se vivía, anotó un gol que vale oro, por lo menos $25 millones por evitar el descenso del Uniautónoma Fútbol Club. Un gol que fue celebrado tanto en la cancha como en las graderías. Los dirigidos por Calixto Chiquillo demostraron que tienen la garra para superar los momentos difíciles.
Ese gol también valió que por fin una gran parte de la opinión pública de Barranquilla, que hasta ahora solo veía por los ojos de Junior, se despertara este lunes deportivo con ganas de hablar del equipo de la Uniautónoma, ya que del Junior en estos momentos lo mejor es el silencio.














