Una hora de suspenso para los candidatos José Antonio Cadena y Ramón ‘Chacho’ Carbó. La suerte, caprichosa, al final quiso a Cadena.
Por Rafael Sarmiento Coley
Estos muchachos, ambos sanos, cono la inocencia de la pulcritud reflejada en sus rostros, no merecían esa infame situación de tener que depender de la caprichosa y veleidosa suerte para ganar una curul de Concejo por la que tanto lucharon durante casi un año.

José Antonio Cadena, ganador, Ramón Ignacio ‘Chacho’ Carbó, perdedor, en una credencial jugada al azar.
Se sabe del trabajo tenaz de Ramón ‘Chacha’ Carbó, a pesar de sus limitaciones y el cansancio que representa movilizarse en una silla de ruedas por esos barrios de Barranquilla no todos pavimentados aún. Pero esa es la lucha por la democracia. Una democracia que a veces es injusta en extremo.
Porque estos dos muchachos, José Antonio Cadena y Chacho Carbó, tienen méritos de sobra para estar en el Concejo de Barranquilla, por encima de uno que otro badulaque cuya experiencia más sobresaliente es haber sido mochilero, o haberle cargado el maletín a su jefe el senador que lo eligió.
Pero contra eso es poco lo que se puede hacer, a pesar de todos los mecanismos de control electrónico y biométrico que este año puso en práctica la Organización Nacional Electoral.
Lo destacable, en medio de tanta injusticia, es que, gracias al control de la Registraduría, se evitó el chanchullo con los llamados canguros que fueron descubiertos a tiempo y salieron de las listas de los elegidos.
En consecuencia, el Concejal 21 de Barranquilla es el joven liberal José Antonio Cadena, de 23 años de edad, barranquillero. Es quinto Concejal del Partido Liberal, que avanzó esta vez ganando una curul más.
En Cambio Radical perdió la curul el veterano concejal Carlos Hernández Carrillo (4 periodos en el Concejo), y entra José Trocha.
Momento decisivo, a la tiña











