‘Lengaia’: un volcán que quema a Canadá apunta de Salsa Brava. Es un mapa de la música del Caribe.
Por Óscar López Lobo, Chacharero
Donde hay latinos hay música, y la salsa fluye más que cualquier otro condimento en el bufet cultural que se cocina dentro de ese grupo que nunca ahorran una sonrisa, no importa los miles de kilómetros y horas que los separen de su cordón umbilical geográfico, ni el frío, ni la barrera idiomática.

Heydi Guzmán Zamora, con dos de sus copañeros de la agrupación que pone a los canadienses a asotar baldosa.
Y se esparce, como la lava negra que expulsa el ‘Lengaia’, volcán de Tanzania que influenció a un guyanés, con sangre cubana, para nombrar a la única orquesta de Salsa Brava que quema con su sabor a la fría y multicultural Canadá. Dos barranquilleros, un bogotano, un venezolano y un cubano en medio de talentosos músicos canadienses son los encargados de irradiar el goce latino con clásicos salseros.
Son doce músicos que llevan tres años y medio sonando metales, reventando cueros y reviviendo la salsa dura en Quebec, provincia francófona de Canadá, reconocida por sus grandes incentivos estatales para el fortalecimiento de la formación y oferta musical. Heydi Guzmán Zamora, es la cuota femenina latina, nacida y criada en Barranquilla recuerda que “para un barranquillero la salsa hace parte de nuestras vidas, recuerdo que era lo que más se escuchaba en mi casa, sobre todo los domingos que mi mamá ponía a sonar el equipo y hasta me llevaba de pequeña a La Troja, pa’ que aprendiera a bailar”, recuerda ‘La Mona’, como cariñosamente le dicen sus amigos que aún conserva en La Arenosa.
Son catorce años que la “ñera” lleva en Canadá viviendo con su esposo y sus dos hijos, nacidos en Norteamérica. La música, que fluía en sus venas desde que compartía con amigos de la escena rockera barranquillera de los noventas, siempre estuvo ahí como la brisa acariciándole sus rizos rubios en época decembrina que nunca olvida.
“Primero empecé con Música del Romero, una banda que tocaba música del mundo, algo así como Gipsy latino, ritmos latinos con música de Europa del Este esencialmente. Música para equilibrar el espíritu”, cuenta la colombiana.
Una estudiosa con ambiciones

Lengaia, en plena acción en uno de los escenarios más cotizados de Montreal, en desarrollo de una gira por las principales ciudades canadienses.
Luego sus obligaciones académicas la alejaron de la música para estudiar Cine y Literatura y una maestría en Ciencias de la Información intercalándolo con sus labores de mujer, madre, esposa y bibliotecaria. “En marzo del año pasado fuimos a un homenaje a Celia Cruz en El Balcón, un sitio tradicional donde se presentan diferentes agrupaciones. Al final me le acerqué al director para decirle que me había gustado el show y que me probaran para hacerle coros ya que me conocía casi todas las canciones que tocaron, a diferencia de las coristas que usaban partituras”, recuerda Guzmán.
No solo fue invitada a un ensayo si no que la química entre director y cantante fluyó convirtiéndola en corista de Lengaia, al lado del versátil cantante venezolano Ermes Cardozo. El director Gyanis Huygues- Despointes, trombonista de la orquesta es oriundo de la Guyana Francesa e hijo de una guyanesa y de un melómano cubano, se enamoró del ritmo latino por excelencia nacido en New York, gracias al repertorio que su padre escuchaba:
“Cuando tenía doce años mi madre me llevó a ver a Celia Cruz en un concierto en Guyana y no olvido lo que me dijo mi papá: -si tienes que ver a alguien en la salsa, esa es Celia Cruz-. Me emocioné, me cambió la imagen que tenía de la música y desde entonces soñaba con montar una orquesta, sueño que realicé en Montreal”, cuenta en castellano claro, el músico guyanés.
Salsa de ayer con vestido nuevo

La salsa que interpreta esta orquesta conformada por músicos de todas partes, es la de ayer, con vestido de hoy.
Ante la casi extinción de la exquisita salsa de los 70’s y la proliferación de agrupaciones de salsa romántica Gyanis se planteó retomar clásicos de Héctor Lavoe, Celia, Willie Colón, La Sonora Ponceña, La Fania, entre otros inolvidables genios salseros, pero con arreglos modernos sin alterar la fuerza y virtuosidad desplegada por aquellos músicos que hoy son emulados por los miembros de Lengaia, pero dándole un toque nuevo, un sello único.
“Nuestro concepto es tocar clásicos de los 70’s pero con arreglos propios, actualizado, la aceptación de la gente ha sido muy buena ya que somos la única orquesta de salsa brava en Canadá”, reitera el director. Para Gyanis no ha sido difícil conseguir a los integrantes de su grupo ni compartir conocimientos musicales con el objetivo de conformar un sonido salsero que evoque las riquezas del ayer, ya que en “Montreal la educación musical es muy buena, desde el secundario existe una cantidad de músicos que tocan de todo”, apunta. Sin embargo, conseguir un percusionista que manejara la rítmica de la percusión latina fue un “poco difícil”.
Y consiguieron al cubano Eugenio Roberto Osorio, ‘Kiko’, un conguero reconocido por tocar en diferentes agrupaciones; y la nueva adquisición quien no ha cumplido el primer año en Canadá, el barranquillero Carlos Salcedo en el bongó. En el bajo, el bogotano Diego Croix para cerrar la cuota latina.
Mensualmente se presentan en El Balcón y se preparan para grabar el próximo año un álbum en vivo ya que quieren respetar la esencia de la salsa, “que es la calle” no sin antes recorrer musicalmente clásicos del Perú negro, México, Venezuela y por supuesto Colombia; su repertorio crece como la lava musical que expelen incluyendo canciones del ‘Centurión de la Noche’ como Rebelión, Ay Mamá y Echao pa’ lante.
“En Guyana después de Celia Cruz, el Joe Arroyo es el cantante más popular, también se debe a que él tomó ritmos de las Antillas francesas y del souk para hacer su excelente música”.
En medio de un amplio repertorio como: Periódico de ayer, Dos jueyes, Cúcala, La vida es un carnaval, Juana Peña, Toro mata, Bemba colorá, Todo tiene su final, entre otros.
Lenguaia, cuyo logo es una Cabra que representa fuerza y agresividad está conformada por:
Voz principal: Ermes Cardozo, venezolano.
Segunda voz y coros: Heydi Guzmán, y el francés Philippe Ed.
Bongós: Carlos Salcedo, barranquillero.
Congas: Eugenio Roberto Osorio, ‘Kiko’, cubano.
Piano: Gabriel Evangelista, de Quebec pero con raíces españolas.
Timbales: André Lamy, quebequense.
Bajo: Diego Croix, bogotano.
Trombones: Alexandre Lavoie y Dominique Poirier, quebequenses.
Saxo barítono: Marat Burma, quebequense.
Director, trombonista principal: Gyanis Huygues-Despointes.
“Quiero conocer Barranquilla, y conocer La Troja de la que tanto me han hablado, ojalá algún día nos inviten y con gusto los visitamos”, recuerda con insistencia Gyanis, sueño que Heydi añora junto el resto de la banda.











