Imagen del equipo investigador que ha elaborado el trabajo – V
*Fachada del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona.QUIM ROSER / QUIM ROSER – Archivo
Investigadores del grupo de Cáncer y Enfermedades Hematológicas Infantiles del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) han identificado en un estudio con modelos animales una estrategia terapéutica que puede bloquear el proceso de metástasis en pacientes de neuroblastoma, un cáncer infantil «altamente agresivo», mediante la reprogramación epigenética.
La revista ‘Molecular Cancer’ ha publicado los resultado del trabajo en el que han identificado el «papel clave» de un regulador epigenético, el complejo remodelador de la cromatina BAF, en la evolución de este tipo de cáncer, ha informado el VHIR en un comunicado este lunes.
El investigador postdoctoral y primer autor de este estudio, Carlos Jiménez, ha detallado que han hallado «algo parecido a un interruptor epigenético» que permite inactivar a la vez múltiples proteínas de membrana que permiten a las células tumorales interactuar con su entorno e invadir nuevos órganos.
Un interruptor epigenético bloquea la metástasis en un cáncer infantil agresivo
- El neuroblastoma provoca el 15% de los fallecimientos de niños oncológicos.
- Se ha identificado «algo parecido a un interruptor epigenético» capaz de desactivar la acción de unas proteínas.
- El neuroblastoma es una enfermedad poco común pero altamente agresiva, que representa entre el 8 y el 10% de todos los cánceres infantiles y el 15% de todas las muertes en pacientes oncológicos pediátricos. Afecta principalmente a niños menores de 5 años y se origina en células nerviosas inmaduras que se encuentran en varias áreas del cuerpo, siendo más frecuente en las glándulas suprarrenales (encima de los riñones), aunque también pueden aparecer en otras áreas del abdomen, en el tórax, el cuello o cerca de la columna vertebral.
- Cada vez más evidencias apuntan a que, en el desarrollo y progresión del tumor, juega un papel importante las alteraciones del epigenoma, el encargado de determinar la expresión de los genes. El material genético de un organismo está condicionado por una serie de compuestos químicos, el epigenoma, que actúan como si fueran «interruptores», ya que modifican o marcan lo que debe hacer el genoma











