Por Chachareros https://youtu.be/smaZFXWPshY?t=8 El alcalde electo de Barranquilla, Jaime Pumarejo, afirmó este domingo que gracias a Alejandro Char fue posible volver a soñar, pero que ahora “el alumno debe superar al maestro”. En un emotivo discurso ante decenas de simpatizantes, el alcalde electo de Barranquilla, Jaime Pumarejo, resaltó el compromiso que asume con los ciudadanos de “encender los motores del tren de la Barranquilla imparable”. Tras agradecer a todos los que votaron por él, al alcalde Alejandro Char y a quienes lo apoyaron en su aspiración, Pumarejo anunció varios de los proyectos que ejecutará durante su gobierno, que comenzará el próximo 1 de enero. Para ello, anunció que trabajará con un equipo joven, audaz, decidido, “que nació, estudió y se llenó de experiencia forjando esta ciudad”. Rodeado de su progenitora, su esposa y todos sus amigos, tal vez se le pasó por la mente la película de hace 21 años cuando siendo él un niño, le traspapelaba el discurso de su padre, Jaime Pumarejo Certaín (ya fallecido), primer alcalde barranquillero por elección popular. Tal vez para quitarse la nostalgia de aquel momento, suspiró profundo y arrancó con discurso del gladiador triunfante:
¡Gracias Barranquilla!
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El alcalde electo de Barranquilla, Jaime Pumarejo Heins, revisa en forma minuciosa las tarjetas electorales antes de dirigirse al cubículo.[/caption]
Gracias a los electores que hoy refrendaron la confianza en esta Barranquilla imparable.
Gracias a todos los que se encuentran aquí esta noche, acompañándome en un momento muy emotivo y feliz, pero también, un momento de gran compromiso.
A Silvana (Silvy), que ha estado a mi lado día y noche, gracias por su apoyo constante y sus aportes que enriquecen mis reflexiones.
Gracias a mi madre (Ingeborg), que me enseñó el valor del servicio a la gente, y a toda mi familia: siempre han estado ahí, acompañándome y dándome aliento.
A mi padre, un millón de gracias y un abrazo, desde donde se encuentre. De su ejemplo aprendí el valor de la persistencia, a cumplir los compromisos y a amar a Barranquilla y su gente.
A Alejandro Char: gracias a él fue posible volver a soñar, a pensar en grande, a encender los motores del tren de la Barranquilla imparable. Gracias por creer en mí, por enseñarme tanto.
Gracias a todos los que han dado de su tiempo y esfuerzo durante estos años para dejarnos la ciudad que hoy recibimos, sus manos y sus ideas han dejado los cimientos robustos de una ciudad que se atreve a soñar.
Gracias a mi equipo de campaña y a los voluntarios, que comprendieron el alcance de nuestro desafío de seguir adelante, sin pausa, sin tregua, sin respiro, esta inmensa revolución pacífica que ha transformado a Barranquilla.
Las revoluciones no se hacen con violencia
Porque las verdaderas revoluciones no se hacen con gritos y violencia, tampoco con populismo: las verdaderas revoluciones se hacen con obras y programas para la gente. Gracias a todos los que dijeron: creemos en ti, creemos en este proceso ¡Si vamos bien, para qué cambiar! El inolvidable ex presidente Alfonso López Pumarejo, solía decir que en Colombia, cuando la gente estaba contenta en un lugar, pasándola sabroso, no faltaba el necio que decía: vámonos pa’ otra parte. Pues aquí en Barranquilla, la inmensa mayoría dijo que no, que no nos vamos pa’ otra parte, que seguimos por esta senda de prosperidad, de cambio pacífico, de reducción de la enorme deuda social que por décadas adquirimos con los más pobres. Aquí nos quedamos con el verdadero cambio, con el que genera riqueza, empleo y dignidad, en vez de pobreza y desesperanza. Con el cambio que perdura, con el cambio que se construye día a día, con ese cambio que lleva más de una década y que seguirá, imparable, como nuestra Barranquilla de hoy y de mañana. Hace doce años, parecía imposible que el tren del progreso, del desarrollo y de la redención social, arrancara.¡Pero arrancó, y de que manera!
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Silvy Puello de Pumarejo, observa feliz los gestos de su esposo, el alcalde electo de Barranquilla Jaime Pumarejo Heins, al introducir las tarjetas electorales en la caja.[/caption]
Es un cambio que ha hecho ruido, que ha resonado en toda Colombia, porque hoy el país admira lo que está pasando en Barranquilla.
Por eso nuestro compromiso firme, decidido, indeclinable, es que este tren no va a parar, que seguirá su marcha para que el futuro siempre brille más fuerte que el presente. Que lo sepa esta noche Barranquilla, que lo sepa Colombia, que lo sepa todo el mundo: no pararemos, no nos detendrán.
Hemos hecho mucho, pero falta mucho por hacer, y esta noche les digo, convencido: ¡vamos por más! Mucho más. ¡Sí se pudo y sí se puede! Somos imparables. Este primero de enero se va el mejor alcalde de Colombia…
Pero ahora debemos demostrar con humildad y compromiso que el viejo adagio es cierto:
¡El alumno debe superar al maestro!
Y la Barranquilla que construiremos sobre estos cimientos sólidos, ¡será mejor que la que recibimos hoy!
Para eso llegamos con un equipo joven, audaz, decidido, que nació, estudió y se llenó de experiencia forjando esta ciudad.
El tren seguirá indetenible, en la formación diaria de lo mejor que tenemos en esta tierra: nuestro capital humano.
Eso implica más y mejor educación, cuidar a los pelaos desde la primera infancia, como lo que son: las más delicadas y valiosas semillas de nuestra sociedad.
Implementaremos un ambicioso programa de bilingüismo en los colegios públicos y trabajaremos para que los jóvenes puedan continuar su formación tecnológica y universitaria. Nuestros servicios de salud pública hoy son modelo en Colombia. Pero queremos hacerlos más eficientes y con mucha más prevención. Trabajaremos también para que en el régimen contributivo, las EPS, que prestan servicios en Barranquilla lo hagan de manera digna y a tiempo. En este tren de progreso todos tenemos asiento, trabajaremos incansablemente por los niños, los adultos mayores, los discapacitados, los desplazados, y por nuestros hermanos venezolanos que han huido de las miserias del populismo.
Nada de esto será posible sin un ambiente de mayor seguridad. Queremos que la ciudadanía recupere la confianza en la fuerza pública. Que la Policía sea la gran aliada de los barranquilleros en esta batalla para recuperar nuestra tranquilidad: por eso, fomentaremos la denuncia e interacción ciudadana, porque los buenos somos más, muchos más.
Usaremos la tecnología para perseguir sin tregua, con inteligencia y contundencia a los delincuentes de la mano con fiscales y jueces, para que después de capturados, no sean liberados.











