De ser el Departamento en donde dos o tres familias se robaban todo el dinero del erario y hasta raspaban la olla, hoy es ejemplo de manejo ejemplar y transparente. Su Gobernador, es distinguido como el mejor del país.
Por Chachareros y Oficina de Prensa/Sucre
Las respetables encuestas del Centro Nacional de Consultoría y CM& acreditan a Edgar Martínez Romero como el mejor Gobernador del país en los primeros 100 días de gobierno. ¡Qué cosa tan maravillosa esta!, porque a Sucre le ha llegado el momento de borrón y cuenta nueva.
Ya no más Guerra Tulena. Ya no más Gordo García que se ponía un cordel de perro faldero y se lo ataba a la mano del jefe paramilitar y criminal de siete suelas alias ‘Cadena’ y gritaba con alegría “¡yo soy tu perrito obediente! ¡Tú y solo tú eres mi amo!”. Vergüenza y humillación total.
Durante estos últimos 30 años al Departamento lo descuartizaron, no los paramilitares sanguinarios, sino los verdaderos padres putativos de esos Frankenstein, los políticos corruptos de Sucre. Que, enfermos de poder y corrupción, necesitaban sangre noble de los campesinos, de los estudiantes indefensos, de alcaldes como el de El Roble (Tito Díaz). Historias vergonzantes que duelen en el alma de un pueblo noble, sano y luchador, como lo es el sucreño.
Los niveles de corrupción llegaron tan altos, que Sucre en materia administrativa se mantuvo por muchos años cabeza con cabeza con el Chocó. Eran los departamentos del último lugar en la tabla de crecimiento y en los niveles de salud, educación y en general de desarrollo y crecimiento social.
Por eso es estimulante que el Gobernador de Sucre, según la citada medición del Centro Nacional de Consultoría y el noticiero CM& , haya sido catalogado como el mejor mandatario del país en los primeros cien días de gobierno. El mandatario, Martínez Romero, manifestó entusiasmado que con este reconocimiento se está recuperando la confianza de la ciudadanía en la administración estatal.
El estudio sobre imagen Gobernadores y Alcaldes arrojó que Martínez (avalado por Cambio Radical), logró un nivel de favorabilidad del 75 por ciento en el periodo analizado, seguido de Camilo Romero (Alianza Verde), gobernador de Nariño y su colega del Cesar, Francisco Ovalle (Partido de La U) con el 74% cada uno.
Recordó que los resultados de los comicios de octubre pasado (logró 205.265 votos frente a 183.640 de Milene Jarava,de Opción Ciudadana), obedecen a la seriedad con la que ha actuado en su vida pública, pero también, “a la necesidad de parar esa corrupción desbordada, las cosas amañadas, la falta de gobierno, la irresponsabilidad de no tener un Gobernador que hubiese estado al frente de la administración que la ejercían otras personas. Ya vendrán grandes obras y con estos resultados no podrán ignorar que Sucre pasó de ser la gran vergüenza nacional hasta el 31 de diciembre pasado, a ocupar el primer puesto a nivel nacional. Eso nos llena de orgullo y tendremos el apoyo de esas instancias nacionales para superar esos índices de pobreza y mejorar el servicio de agua”.
Esta encuesta –añadió- “me llena de orgullo porque aún no hemos hecho una obra de importancia, estamos a la espera de la discusión y aprobación de nuestro Plan de Desarrollo. Estoy seguro que vienen grandes cosas para Sucre, las puertas de Bogotá se van a abrir”.
El gobernador de Sucre declaró que su trabajo es el reflejo de una voluntad de acciones que se han ejecutado con responsabilidad, eficiencia y seriedad. “Los ciudadanos han empezado a empoderarse de su departamento y a decir: a Sucre lo queremos”.
Reconoció el buen trabajo de su equipo de gobierno y de las autoridades militares que también cambiaron de mentalidad. “Dios me dé la sabiduría y templanza para seguir por el mismo camino”.
Cuando Martínez Romero se refiere a la falta de un Gobernador titular al frente de la administración es porque, según información confiable, el mandatario anterior, Julio César Guerra Tulena, enfermó casi tan pronto fue elegido. Y, según versiones de funcionarios de la misma Gobernación, “quien mandaba era la esposa y un hijo del Gobernador titular”.
En cuanto a su triunfo sobre la exdiputada Milena Jaraba por más de 22 mil votos de diferencia, es altamente meritorio, pues ella es nadie menos que la esposa del controvertido excongresista y exmiembro de la comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, Yahir Acuña. De acuerdo con versiones que manejan los servicios de inteligencia del Estado, Acuña es respaldado por sectores vinculados a capos del narcotráfico, por lo cual manejó altos recursos económicos, tanto así que se dio el lujo de respaldar a numerosos candidatos a Senado y Cámara en los pasados comicios del Congreso de la República.
Como se recordará, Yahir Acuña también fue sorprendido, un día antes del pasado debate en donde perdió su esposa, con más de $500 millones cuando viajaba en su carro particular en la vía que de Sincelejo conduce a Corozal. No supo explicar a las autoridades de dónde provenía semejante cantidad de dinero.
Ese golpe adverso también influyó de manera notoria en la derrota de su mujer Milena Jarava.
Es bueno recordar que Martínez Romero fue el primer Gobernador de Sucre por elección popular en 1991. Además, es uno de los mandatarios mejor preparados para ocupar un cargo público, por cuanto viene del sector privado, en donde se ha desempeñado con eficiencia y decoro. Por ese perfil fue tenido en cuenta por los sectores más respetables de la política regional, para que formara parte de la lista a la Asamblea Nacional Constituyente de 1991. Lista encabezada por el Constituyente y Director Consejero de El Heraldo, Juan B. Fernández Renowitzky.
Prácticamente, Martínez Romero fue formado en una especie de “escuela de administración pública” por quienes fortalecieron y apoyaron a una de las mejores listas a la Constituyente, en representación de la Costa Caribe.
Martínez Romero contó siempre con las sabias orientaciones de Fernández Renowitzky, exministro, exsenador, Constituyente y Director Consejero del principal diario regional.












