“Componía música para sentir que no estaba solo, que había gente como él”, dice su hermana Kim en un momento del documental “Cobain: Montage of Heck”.
Por:Estela Monterrosa Cabarcas
Contaba yo con 6 años cuando nacía este ídolo del grunge y llegué a amar su música y con ella crecí. Su voz cuando cantaba ‘Something in the way’ era un grito desgarrador que estremecía las entrañas, una canción que Kurt Cobain escribió sobre sus noches bajo el puente de la calle Young, en su ciudad natal Aberdeen, una pequeña localidad situada en el oeste del estado de Washington, Estados Unidos. Su voz reflejó esa vida dura, cargada de tristeza, de depresión y soledad. Aquella vez lo escuché por la radio, me quedé con la sensación de querer abrazarlo y preguntarle: ‘Hey, muchacho, ¿estás bien?’
Estoy segura que me hubiera dicho que no. Que estaba jodidamente triste. En sus canciones volcaba sus emociones, su vida entera. La música era su guarida, su último refugio. Hoy después de 22 años de su muerte se puede decir que con ‘Smell Like Teen Spirit, el líder grunge se propuso crear un canto a la rebeldía entendida desde el desarraigo.
Los arreglos musicales no eran más que un intento de construir una canción tan redonda como las de sus ídolos musicales, pero era en la letra y en el modo de interpretarla en donde se encontraba su esencia. La interpretación vocal de Cobain suena con el mismo desgarro con el que la canción fue concebida, pero su título tiene un origen mucho más mundano de lo que el propio líder de Nirvana sospechaba cuando la compuso. Al músico le acababa de dejar su novia Tobi Vail, cantante de Bikini Kill, y había decidido pasar la tarde con otra de las integrantes del grupo, Kathleen Hannah, por entonces novia de su compañero Dave Grohl (Foo Fighters).
Durante su larga conversación, hablaron de política, feminismo y música punk, todo ello regado con grandes cantidades de alcohol. En un momento dado, Hannah decidió pintar varias veces en la pared la frase “Kurt smells like Teen Spirit” (Kurt huele a espíritu adolescente), en referencia a la marca de desodorante femenino que utilizaba su hasta entonces novia. Ella solo decía en tono de broma que él olía como una chica, para constatar que Tobi Vail seguía presente en su vida. Cuando él despertó, interpretó el texto como un halago dedicado a su personalidad contestataria. Meses después, construyó una canción inspirada en la total falta de iniciativa de la que era incapaz de zafarse. “Estoy asqueado de la apatía de mi generación y también de la mía propia; por no tener el carácter suficiente para enfrentarse al racismo, al sexismo y a todos esos -ismos de los que la contracultura lleva años lamentándose”, esto lo sé yo, después de haber leído el ensayo Porn Generation de Ben Shapiro.
De forma inesperada conectó con millones de jóvenes que se veían reflejados en ella. Él, que odiaba todo lo que sonara a comercial o fuera multitudinario, se había convertido en el faro de muchas personas igual de solitarias y el vídeo musical de Smells Like Teen Spirit, en uno de los más exitosos en la historia de MTV.
Y hoy a propósito de la conmemoración del aniversario de la muerte de Kurt Cobain existen muchas curiosidades, como que su primera grabación data de diciembre de 1982 y fue hechas en la casa de una tía. En las reproducciones se puede escuchar la guitarra, el bajo y el sonido de cucharas que se golpean con una maleta. El título de estas grabaciones es ‘Organized Confusion’ (Confusión organizada).Pero el músico que era singular, tenía muchas anécdotas, que poco a poco se pudieron ir recogiendo y aquí están algunas, que muestran su carácter rebelde y poco convencional:
Se casó en pijamas. Kurt Cobain y Courtney Love se casaron en una íntima ceremonia en Hawái el 24 de febrero de 1992. El músico lució durante la ceremonia su pijamas que años después fue usada por su hija Frances en una sesión de fotos.
Tenía un amigo imaginario. Cuando era niño, según informa la revista Rolling Stone de México, Kurt Cobain tenía un amigo imaginario llamado Boodah. Su carta de suicidio incluía menciones a este amigo.
Fue censurado por la NBC. Kurt Cobain y Krist Novoselic (co-fundador y bajista de Nirvana) se besaron al finalizar la interpretación del tema ‘Territorial Pissings’. La NBC, cadena que emitía el programa, se negó a sacar la grabación al aire.
Escupió en el piano de Elton John. Luego de su presentación en los MTV Music Awards en 1992, Kurt Cobain escupió en un piano «que creyó que sería utilizado más tarde por Axel Rose», según informa la revista Rolling Stone de México, sin embargo, el instrumento pertenecía a Elton John. De niño fue diagnosticado con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). El músico fue tratado con Ritalin, un medicamento psicoestimulante luego del diagnóstico. Su esposa, Courtney Love, también sufrió de TDAH.
Ese era Kurt Cobain. Uno de los músicos más representativos de la época y del sonido que definió a la música alternativa en la década de los noventa, influenciado también por la literatura.
William Burroughs y Kurt
La literatura de Burroughs influyó e ilustró gran parte del mundo concebido de Kurt Cobain, de hecho -a pesar de que Burroughs jamás estuvo conforme con la etiqueta- la Generación Beat fue una parte fundamental en la escena musical; sus temas sobre el sexo, las drogas y el rechazo a los valores estadounidenses fueron aceptados de inmediato por los jóvenes. En 1992 la contracultura del grunge se encontraba en su momento cumbre, por lo tanto, cuando Kurt Cobain -reconocido como la encarnación de la angustia adolescente- se reunió con William Burroughs.
Fue uno de los momentos más memorables en la historia de la música. Burroughs grabó su cuento ‘The Priest They Called Him’, que posteriormente envió a Kurt Cobain para que le añadiera música, éste se inspiró en la canción navideña ‘Noche de Paz’ y la pieza del siglo XVIII ‘To Anachreon in Heaven’, compuesta por John Stafford Smith, que más tarde daría origen al himno nacional de Estados Unidos. Esta colaboración combina el mundo musical y el de la literatura que de cierta forma expresaban el mismo sentir. Seis meses después, Cobain dejó el mundo.
Cientos de artistas se sumaron al lamento de su muerte y denotaron su legado para la escena musical. Un tipo “incomprendido”, pero que realmente veía el mundo de otra forma, desde otro ángulo, más oscuro o lamentoso -si quieren verlo así-, pero también crudo y real; donde “no importaba” la fama sino el qué decir, y que lamentablemente poco a poco desgastó su espíritu llevándolo a una controversial decisión que hasta la fecha no se ha terminado de entender.












