Su incontrolada adicción a las drogas y el alcohol habrían sido la causa que lo condujo al suicidio. En varias ocasiones intentó rehabilitarse, pero le faltaron fuerzas, dice su portavoz.
Por Chachareros y AFP
El actor estadounidense Robin Williams, conocido por sus papeles en el «La sociedad de los poetas muertos» y «Mrs Doubtfire», entre muchas otras películas, murió en su domicilio y se habría suicidado, indicó la policía este lunes.
En un comunicado, la policía del condado de Marin, en California (Estados Unidos), explicó que un «sujeto hombre fue declarado muerto a las 12H02, identificado como Robin McLaurin Williams, 63 años, residente en el sector de Tiburón, en California» y que la presunta causa del deceso sería «un suicidio por asfixia».
El intérprete estaba inconsciente y no respiraba cuando fue encontrado en su casa de la localidad de Tiburón, muy cerca de San Francisco, por los equipos de emergencia que se trasladaron hasta allí en torno al mediodía de este lunes (19.00 GMT), tras recibir una llamada de socorro.
Los médicos confirmaron la muerte de Robin McLaurin Williams, de 63 años, poco después de llegar (12.02 hora local, 19.02 GMT) y las autoridades abrieron una investigación para esclarecer las causas de su repentino fallecimiento.
El mundo del entretenimiento llora hoy a uno de sus iconos de las recientes generaciones. Un actor fuera de serie que se hizo famoso precisamente no por la belleza estética y física que las todopoderosas productoras de Hollywood buscan en sus estrellas. En él fue todo lo contrario. La fealdad. Una nariz protuberante. Una boca de labios delgados e insignificantes. Todo lo cual lo contrarrestaba con una enorme fuerza histriónica. Y una capacidad fuera de serie para convertirse en un actor polifacético deslumbrante.
Los primeros indicios apuntan a que el célebre protagonista de cintas como «Good Morning, «Vietnam» y «Jumanji» se suicidó asfixiándose.
La última vez que se vio al actor con vida fue en su casa este domingo en torno a las 22.00 horas (05.00 GMT del lunes).
Su cadáver será examinado el martes por el forense, quien también encargará las pertinentes pruebas toxicológicas, según confirmó la oficina del alguacil. Como se recordará, en julio pasado Williams fue internado en un centro de rehabilitación. El representante del artista dijo entonces al portal TMZ.com que el actor optó esta vez por recurrir a ayuda profesional nuevamente como medida de precaución, pero no habló de recaída, ya que tenía un largo historial de abuso de cocaína y alcohol que comenzó a principio de la década de 1980.
«Después de trabajar sin descanso en varios proyectos, Robin simplemente se está tomando la oportunidad de centrarse en su compromiso continuado del que está extremadamente orgulloso», relató su portavoz.
Aunque se mantuvo a raya su adicción durante dos décadas, el ganador de un Óscar por «Good Will Hunting» (1997) recayó en 2006 y fue internado en un centro de rehabilitación.
Este año Robin Williams pasó varias semanas en el Hazelden Addiction Treatment Center de Lindstrom, en Minnesota. Una de las grandes trayectorias de esta estrella fugaz es que todos sus papeles fueron distintos y nunca dejó marcarse por ninguno de los papeles que protagonizó de manera magnífica y talentosa.













