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Osmar Abel Miguelucci, un nómada del fútbol

Jugó en Junior en la campaña 1969. (Serie: porteros históricos de Junior)

Por: Francisco Figueroa Turcios

Osmar Abel Miguelucci, portero argentino

Hubo futbolistas que construyeron raíces en una sola camiseta. Otros, en cambio, hicieron del viaje una manera de existir. Osmar Abel Miguelucci perteneció a esa estirpe de hombres que cambiaban de ciudad como quien cambia de paisaje, persiguiendo el eco de un balón y la promesa de un nuevo estadio. Fue un arquero trashumante, un nómada del fútbol sudamericano, un viajero de guantes gastados que convirtió las fronteras en simples líneas dibujadas sobre el mapa.

Desde las tribunas polvorientas de Argentina hasta los calores tropicales de Colombia, pasando por Chile, Perú, Uruguay y Estados Unidos, Miguelucci cargó su oficio de portero como un equipaje inevitable. En una época donde el fútbol todavía conservaba algo de aventura ferroviaria y de bohemia popular, su carrera parecía escrita sobre carreteras, camerinos y aeropuertos..

» Nací en Necochea, me crie en Mar del Plata y a los 12 años jugaba en el “Campeonato Evita” al Baby Fútbol. Luego arranqué a jugar en San Lorenzo de Mar del Plata, en la Tercera, y a los 19 debuté en Primera» señala Osmar Miguelucci sobre sus inicios en el fútbol.

En Argentina defendió siete escudos: San Lorenzo de Almagro entre 1959 y 1960; Argentinos Juniors entre 1961 y 1966; Colón de Santa Fe entre 1968 y 1970; Almirante Brown en 1971; San Martín de Tucumán en 1972; Quilmes en 1976 y Platense en 1977. Cada camiseta fue una estación distinta de un mismo peregrinaje futbolero.

Juan Carlos Delménico y Osmar Abel Migalucci

En Cerro de Uruguay en 1967, el portero argentino inició su periplo  a nivel internacional jugando el torneo Apertura, Ese mismo año militó en el New York Skyliners (Estados Unidos) actuó en el Finalización. Además militó en el Sport Boys en el Perú (1973) y Deportes Concepción en Chile (1974).

Miguel Ángel Converti, se convirtió en el verdugo del portero Osmar Abel Miguelucci… las dos veces que lo enfrentó le hizo goles. «Tengo una anécdota muy particular. Cuando debuté en Argentina con Banfield 2 Colon 0 lo hago con un gol a Miguelucci  en y con el pasar del tiempo mi primer cuando los dos llegamos al fútbol colombiano en el año 19875, mil primer  gol con Millonarios se lo hago también a él, Bucaramanga 0 Millonarios 1» recuerda Miguel Ángel Converti, sobre su experiencia con Miguelucci.

Osmar Abel  Miquelucci, formó parte de la Selección Argentina, que ganó la medalla de plata  en los Juegos Panamericanos de Sao Paulo 1963, donde Brasil obtuvo la medalla de oro.

«Una gran experiencia jugar en la selección Argentina al lado de Agustín Mario Cejas. Estaban Ferrari, Barale, Guzmán que ya jugábamos  en Primera División. Fuimos subcampeones, ganamos una medalla muy linda que tengo guardada.

Por esos días estaba interesado en mí el club Santos, pero lamentablemente no se hizo el negocio. Perdí la gran oportunidad de jugar al lado de  Gilmar en el arco, más los monstruos de Pelé, Gerson, Coutinho, Garrincha…» reseña Osmar Abel Miguelicci, sobre su experiencia de jugar en la selección Argentina.

Mequelucci, en el Junior

Alejo Medina y Osmar Miquelucci

Pero el destino de Miguelucci no cabía únicamente en las canchas argentinas. Colombia también terminó abrazando su figura. En 1969 llegó al Junior de Barranquilla, donde el fervor costeño y la pasión rojiblanca lo acercaron a una ciudad que respira fútbol incluso bajo el sol más abrasador. Después vendrían Deportivo Cali en 1974 y Atlético Bucaramanga en 1975, dejando huellas silenciosas en un país que siempre ha tenido debilidad por los arqueros extranjeros de carácter fuerte y manos seguras.

Al no quedar satisfechos con el rendimiento del portero Luis Largacha en la temporada 1968, los directivos de Junior decidieron contratar para el torneo de 1969 a dos cancerberos: Osmar Abel Miguelucci (Argentino) y Heriberto Solís (Colombiano).

Osmar Abel Miquelucci vino en compañía de Alejo Medina  quienes habían jugado con el  Colón de Santa Fe en  la temporada de 1968.  Miguelucci y Medina se unían a Othon Dacuhna, Oswaldo Pérez. Ayrton do Santos, Galdino Lucrachi y Walter Moraes Waltino para conformar la legión extranjera de Junior para el Torneo de 1969. Arturo Segovia, Jairo Racedo, Mene Segrera, Mario Moreno, Rolando Serrano era la base de jugadores colombianos.

Miguelucci, considera que fue un obrero del fútbol y que tuvo el privilegio de jugar en catorce clubes en diferentes países.  «Fue una gran experiencia jugar en el Junior porque sentí el cariño de los aficionados de Barranquilla. En año que estuve en el Junior, tuve la experiencia de compartir con jugadores como Othon Alberto Dacuhna, Ayrton, Oswaldo Pérez, Hermenegildo Segrera y Arturo Segovia» anota Osmar Abel Miquelucci, sobre su paso por el Junior.

Hermenegildo Segrera, recuerda la experiencia de jugar al lado de Osmar Abel Miguelucci,  en el Junior en 1969.

Junior 1969: Arturo Segovia, Jairo Racedo, Mene Segrera, Osmar Miguelucci, Carlos Peña y Rolando Serrano. Anajo: Mario Moreno, Othon Dacuhna, Oswaldo Pérez. Ayrton y Alejo Medina

» Miguelucci, se caracterizaba por ser un portero que gustaba  jugar debajo de los tres palos. A él le favorecía su excelente estatura, por lo tenía dominio fácil de las pelotas aéreas. No era un portero vistoso para la tribuna, era muy practico. Como persona, un gran ser humano, se acopló rápidamente al grupo de jugadores que jugamos en 1969″, recuerda Mene Segrera sobre Miquelucci.

Pese a que Osmar Abel Miguelucci, sólo alcanzó a jugar un año en Junior, esta en el imaginario colectivo de los junioristas al lado de Juan Carlos Delménico y Mario Tull, de acuerdo a Jessie Bustos,  aficiononado juniorista.

«Miguelucci, era un arquero con poco lucimiento para la tribuna, pero muy eficiente para el Junior.  Su biotipo era el de la persona nacida para esa posición. Era alto y de brazos largos. Cualquier pelota aérea dentro de las 18 yardas era de él.

Fueron pocos los goles que le hicieron con pelota dominado por los adversarios dentro de las 18. Por su altura no era muy flexible, era bastante duro. Los goles que le hacían por lo general eran rastreros o a baja distancia la pelota del suelo. Por arriba no le pasaba nada.  Desde que llegó y hasta que se fue de Barranquilla lucía unas patillas como cacha de revolver, creo que el impuso esa moda en Barranquilla, yo las usé bastante tiempo» reseña Jessie Bustos, quien tuvo la oportunidad de verlo jugar en el Junior.

El Junior, fue uno de los catorce clubes en que militó Osmar Abel Miguelucci, sin duda que fue un nómada del fútbol y a los 78 años de edad, vive rodeado del calor humano de su familia en Buenos Aires, Argentina.

Tal vez por eso la figura de Osmar Abel Miguelucci conserva un aire profundamente humano. No fue únicamente un arquero que pasó por catorce clubes; fue un hombre que aprendió a vivir entre despedidas y nuevos comienzos. Cada ciudad le dejó un acento distinto, cada hinchada un recuerdo y cada estadio una cicatriz emocional.

Y mientras las luces del fútbol moderno convierten a los jugadores en marcas globales, la memoria de Miguelucci devuelve la imagen romántica de aquellos futbolistas errantes que recorrían el continente detrás de un sueño sencillo: detener goles y seguir caminando. Porque en el fondo, algunos hombres nacen para quedarse… y otros, como Osmar Abel Miguelucci, nacen para pertenecer al camino.

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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