La simpática barranquillera está involucrada en la mayor estafa al programa de salud de los pobres en EU. Podría ir a cadena perpetua. Palacino robó más y vive muerto de la risa en Miami.
Por Chachareros/Apoyo de El Tiempo
Una amiga barranquillera que estudió con Odette Barcha en el Marymount, confesó, a cambio de mantener su nombre bajo reserva, que “la verdad es que ella cuando venía derrochaba mucho dinero, y a leguas se veía que andaba en algo raro, porque repartía propinas a manos llenas, hacía reuniones con excompañeras de colegio y no permitía que nadie pusiera un peso y los regalos que les traía a sus mejores amigas eran relojes y perfumes finísimos”.
La triste paradoja del caso es que en Estados Unidos el FBI hizo una investigación seria y a fondo, y con las pruebas reunidas, Odette y sus cómplices pueden ser condenados a cadena perpetua. Ya están en manos del FBI.
En cambio en Colombia, Carlos Palacino, quien a través de la EPS Saludcoop se robó más de 27 mil millones de pesos, vive como el rico más feliz del mundo en una mansión multimillonaria y lujosa, sin que le pese en la conciencia la cantidad de muertos que causó por negarles los medicamentos que necesitaban con urgencia, con el fin de robarse toda esa plata. Fue una hiena que se enriqueció chupando la sangre de los pacientes de sus clínicas.
La Fiscalía colombiana ha mantenido el expediente inamovible en un rincón en donde se está llenando de polvo, tal vez a la espera de que el caso expire por vencimiento de tiempo, o que los colombianos, tan olvidadizos, pierdan la noció de quién era “ese tal Palacino, ¿o será Palavecino, aquel largurucho goleador de Nacional?” y en esas dudas metódicas de la mente de los colombianos, s va perdiendo en la nebulosa el caso de Saludcoop y Carlos Alberto Palacino, nacido en el Líbano, Tolima, seguirá viviendo con un jeque árabe, muerto de la risa por todas las despreciables maldades que les hizo a los 14 mil afiliados a su EPS, sin que autoridad alguna lograra enjuiciarlo, dictar sentencia, y pedir su extradición. Lo cual sería un milagro. Pero en Colombia también se vive de milagros. Por algo es el país consagrado al Sagrado Corazón de Jesús.
El caso de Odette
La Unidad Investigativa de El Tiempo logró recopilar el siguiente informe sobre las andanzas de Odette Barcha en Estados Unidos:
Desde que llegó a Miami (EU), el éxito le sonrió a la barranquillera Odette Barcha, quien siempre fue vista por quienes la conocen no solo como el ejemplo de que el sueño americano se puede hacer realidad, sino como una persona que en todo momento estaba para servir a los demás.
Por su labor como directora de programas comunitarios del Larkin Community Hospital, en South Miami, en el que trabajó desde 2003 hasta 2014, y en el centro de atención para personas de la tercera edad Floridian Gardens, Barcha recibía todo tipo de elogios y felicitaciones.
“Eres linda por fuera y por dentro, tienes un corazón divino, eres un diamante”, la exaltaban sus conocidos a través redes sociales.

Siempre con su eterna sonrisa, sus ojos alegres y su rostro de fiesta, Odette Barcha le cae bien a todo el mundo y sus momentos dorados abría todas las puertas con una magia encantadora.
Y, de vez en cuando, Odette hacía una pausa para viajar a Barranquilla a reunirse con sus amigas de colegio y recordar los viejos tiempos en el Marymount, donde se graduaron de bachiller.
Sin embargo, la vida de Odette Barcha acaba de dar un viraje radical, luego de que agentes del FBI la capturaron en Miami y un fiscal federal la acusó de ser uno de los tres cabecillas del más grande fraude al Medicare y el Medicaid, que son dos programas de asistencia médica social destinada a los más pobres en los Estados Unidos.
Según un informe del Departamento de Justicia, fechado el pasado 27 de julio, la barranquillera Barcha, de 50 años, junto con dos hombres identificados como Philip Esformes, un reputado empresario de 47 años, y el médico Arnaldo Carmouze, de 56, encabezaron una red que defraudó más de 1.000 millones de dólares (más de tres billones de pesos colombianos) al sistema de salud de los Estados Unidos.
“Este es el mayor fraude a la red de salud de nuestra historia”, señaló la asistente del fiscal general de Estados Unidos: Leslie R. Caldwell. Por su parte, el agente del FBI Charge George L. Piro, quien estuvo al frente del operativo de captura, conceptuó: “Este tipo de actos delictivos solo fortalecen la resolución de las autoridades de proteger a los pacientes y quienes pagan impuestos”.
La investigación del FBI estableció que la red comenzó a operar hace 14 años, tiempo en el que logró alianzas con médicos corruptos, farmacias, clínicas privadas, infiltró hospitales públicos y proveedores de servicios de salud.
Además, Esformes consolidó una imagen de empresario en el ramo de la salud y montó 30 centros de atención en el área de Miami, en los que ofrecía servicios de enfermería y de atención médica especializada para adultos mayores, que fueron claves para hacer cobros ilegales al Medicare (programa federal de salud para personas de escasos recursos) y al Medicaid (el programa estatal de Florida).
Clientes con adicción
El ‘indictment’ del caso señala a Odette Barcha –detenida en la prisión Federal de Miami Dade– como coautora con Esformes de esos cobros: “Presentaron reclamaciones falsas y fraudulentas a Medicare y Medicaid por servicios médicos innecesarios, que no eran elegibles para el reembolso de Medicare y Medicaid, y que no fueron proporcionados”.
Dice el FBI que la red les pagaba sobornos a médicos de hospitales para que les remitieran pacientes, muchos de los cuales no necesitaban de tratamiento alguno o no calificaban para ser atendidos a través del Medicare o el Medicaid.
Incluso, según la investigación, a algunas de sus pacientes les prescribieron opiáceos, como OxyContin y Fentanilo, para incentivarlos a convertirse en adictos y que tuvieran la necesidad de volver a sus centros de atención y mantenerlos como sus clientes.
Pero, desde el 2014, el FBI le empezó a cerrar el cerco a la red, con la captura de dos de sus fichas: los hermanos Guillermo y Gabriel Delgado.
La acusación dice que, a través de una empresa fantasma, los Delgado le giraron varios cheques a Odette Barcha, que esta depositó en las cuentas bancarias de su pareja. Parte de ese dinero fue usado para el pago de sobornos a médicos corruptos.
En esa época, dice el FBI, Esformes intentó financiar un plan para que los Delgado se fugaran y huyeran de los Estados Unidos. Pero, además, a Odette Barcha la acusan de que fue la responsable de un plan que se frustró en junio pasado, con el que trató de desviar la investigación por medio de un contrato ficticio, para ocultar el pago de sobornos y comisiones ilegales. Por eso los señalan de obstruir la justicia.
El FBI dice que para desentrañar todo el esquema de defraudación tuvo que emplear “un sistema avanzado de análisis de datos y las últimas técnicas de contabilidad forense, que finalmente lograron identificar la dimensión que había alcanzado el fraude”.
Tras las capturas, fueron confiscadas más de 40 propiedades en Miami, Chicago y Los Angeles, así como vehículos de lujo y joyas.
También se descubrió que parte del dinero sustraído del programa de salud para los pobres fue invertido en alquiler de limusinas, aviones privados, pagos de tarjetas de crédito hasta por 9 millones de dólares, compra de relojes por más de 600.000 dólares y algunos otros gastos de caja menor que suman varios millones de dólares.
Los allegados de Barcha han mantenido hermetismo frente a lo ocurrido, a la espera de que el caso se defina en las cortes. El Tiempo buscó a sus abogados y fue imposible localizarlos.
El único que se ha pronunciado es Esformes a través de un comunicado de sus abogados: “El señor Esformes es un empresario respetado y reconocido. Es un hombre dedicado a su familia y su religión. Las acusaciones del Gobierno parecen venir de personas que fueron sorprendidas infringiendo la ley y ahora esperan que les reduzcan la pena. El señor Esformes niega tajantemente estas acusaciones y luchará duro para limpiar su nombre”.
Los detenidos fueron acusados ante una Corte Federal de Miami de lavado de dinero, concierto para delinquir, fraude al sistema de salud y obstrucción a la justicia. En caso de ser hallados culpables, la Fiscalía ya habla de cadena perpetua para Esformes, pero no informó qué pena pediría para Barcha.












