Por Chachareros/Noam Chomsky/Internet
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Uno de los libros más vendidos en el mundo del célebre filósofo y escritor estadounidense.[/caption]
En 2018, al cumplir sus 90 años, el connotado y polémico filósofo y escritor Noam Chomsky (nacido en Filadelfia, Pensilvania, Estados Unidos), redondeó lo que calificó como “Las 10 estrategias de manipulación mediática”.
El tema causó furor en los medios académicos, económicos y políticos, más fue muy poco lo que alcanzó a llegar al grueso de la población, que es, precisamente, a la que van dirigidas estas verdades de a puño.
Como anillo al dedo
Este portal las publica hoy porque cualquier parecido con la realidad que viven Colombia y el vecindario, es mera coincidencia. Y por ello consideramos oportuno refrescar la memoria de los cibernautas que tienen acceso a www.lachachara.co, para olvidarnos un poco del descabezado exministro de Defensa, Guillermo Botero, y, de paso, dejar tranquilo al presidente de la República, Iván Duque Márquez, que ha quedado como grogui luego del caso del bombardeo en el Caguán, en el cual murieron ocho menores de edad, tema que, por primera vez desde cuando salió a la vida pública, lo saca de quicio cada vez que un reportero le pregunta al respecto. Como dicen los muchachos en las esquinas ‘bota el chupo’.
Como ocurrió este miércoles en el Malecón y Centro de Eventos de Barranquilla, cuando un periodista de El Heraldo le preguntó: “presidente, el bombardeo, ¿Qué pasó con eso?” y Duque le respondió de manera ruda con otra pregunta “¿De qué me hablas, viejo?”. Acto seguido al periodista le cayeron los orangutanes de la guardia presidencial, lo golpearon y por poco lo lanzan al Río Magdalena.
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Video de la protesta de los periodistas barranquilleros
por la brutal reacción de la guardia presidencial.
Eh aquí las diez inquietudes de Chomsky para olvidar por el momento el trago amargo por el que pasa el periodismo colombiano y, en general, la situación de ansiedad que vive la sociedad colombiana por el poco claro panorama a raíz de todos estos recientes acontecimientos:
*1. La estrategia de distracción
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética.” Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto „Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.*2. Crear problemas y después ofrecer soluciones
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.*3. La estrategia de la gradualidad
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.*4. La estrategia de diferir
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.












