Por: Francisco Figueroa Turcios
En menos de tres días del mes de enero 2025, han fallecido dos goleadores históricos del fútbol profesional colombiano. El 8 de enero falleció el argentino Jorge Ramón ´La Fiera´ Cáceres y hoy 10 enero murió el uruguayo Nelson Silva Pacheco.
«La Fiera´ Cáceres logró el Botín de Oro con el Deportivo Pereira en 1975; mientras que Silva Pacheco obtuvo el Botín de Oro con el Junior en la temporada del año 1973, cuando marcó 36 goles. Marcó 19 goles con el Cúcuta Deportivo en el Torneo Apertura y para el Torneo Finalización fue transferido a el Junior donde conquistó 17 goles.
Nueve jugadores del registro de Junior han logrado el ´Botín de oro´ en la historia del fútbol profesional colombiano : Nelson Silva Pacheco (1973) , Victor Ephanor (1974), Iván René Valenciano ( 1991, 1995 y 1995/1996), Miguel Ángel Guerrero ( 1993), Teófilo Gutiérrez (2009), Carlos Bacca (2010 y 2011) y Luis Carlos Ruíz (2013), Jimmy Chará (2017) y Miguel Ángel Borja (2020).

La tarde del domingo 25 de mayo de 1975, Nelson, ingresó en la historia de Junior al marcar el histórico gol 1.000. Silva Pacheco, anotó el gol 1.000 a los 85 minutos en el partido que el Deportivo Cali derrotó a Junior ´3 goles a 1, en marco de la fecha 18 del Torneo Apertura, cuando el reloj electrónico del estadio ´Pascual Guerrero´ marcaba las seis de la tarde.´
Otro hecho relevante de Nelson Silva Pacheco (26 goles) con Víctor Ephanor (33 goles) anotaron 59 goles para convertirse en la primera dupla goleadora en una sola temporada, récord que se mantiene vigente en el fútbol colombiano y la primera en el historial de Junior…
Nelson Silva Pacheco, llegó al fútbol Colombiano como defensa para prestar sus servicios al Atlético Nacional en el año 1970. Su paso por el Atlético Quindio, Cúcuta Deportivo y Junior le sirvió para su evolución hacia el gran delantero goleador que fue, el saber qué sentía y hacía un defensor le dio ventajas. Fuerza pura. Físico granítico. Coraje uruguayo. Rematador con ambas piernas. «Silva Pacheco fue, sin dudas, un caso extraño en las mutaciones que algunos futbolistas viven a través de su periplo profesional.

Generalmente, esas transformaciones se dan de adelante hacia atrás: retrocediendo en la cancha, de atacante a defensor. En el autor del gol mil en la historia del Junior fue al revés: llegó a Colombia de defensor central y terminó oficiando- y dejando un gran registro – de centro delantero, de goleador.











