National Geographic junto a Leonardo DiCaprio muestran una verdad ineludible.
Por Gabriel Moncada Figueroa
El calentamiento global ya no es un mito, es algo que está confirmado y que hemos evidenciado en los últimos años, puesto desde el 2012 las altas temperaturas han roto récords, los cascos polares han bajado sus niveles de manera drástica, las tormentas y huracanes han incrementado su potencia, los incendios forestales son más frecuentes, el aire en países como Pekín está viciado e incluso ha sido la causa de varias enfermedades y muertes.
https://youtu.be/4xEYOMXdGe8
En el documental que protagoniza Leonardo DiCaprio en la que por primera vez no actúa con un guión preestablecido, puesto se muestra su yo original, un Leonardo ciertamente preocupado y comprometido en ayudar a entender y resolver este problema global que no tiene espera.
Estas son las acciones que podemos hacer desde nuestras casas para orientar de manera positiva los intereses de los políticos y multinacionales para que empiecen a tomar medidas realmente drásticas:
Cambiar nuestra dieta: minimizar o si es posible acabar el consumo de carne rojas y el por qué es muy simple, la crianza de dichos animales no es para nada eficiente, es decir los recursos que necesitamos para ello versus el beneficio no se justifica, puesto la cantidad de agua, comida y emisión de gas metano es altísimo en dicha actividad. Una de las alternativas para ir cambiando nuestra dieta es el consumo de pollo, puesto los recursos usados para ello son mucho menores.
Apoyar a los políticos correctos: todo político que no crea aún en el cambio climático ciertamente es la peor elección que podemos hacer a la hora de votar, por lo contrario debemos buscar aquellos que en su propuesta este de prioridad los proyectos que ayuden a revertir este fenómeno, que sí es causado por el hombre.
Usar productos ecológicos y apoyar las energías renovables: el motivo es simple los productos ecológicos se descomponen rápidamente, no alteran drásticamente los ecosistemas y su proceso de producción no tiene una huella de carbono tan elevada. Las energías renovables no necesitan el uso de los fósiles para su funcionamiento por lo que su huella de carbono es de cero.
No esperar a que nos afecte directamente para protestar: aunque no lo parezca ya nos está afectando directamente con el incremento de impuestos, precios de la comida, combustible, servicios, entre muchos más. Otra de los motivos para no esperar que sea demasiado tarde es que si nos llega a golpear con todas sus fuerzas ya poco podremos hacer, sería incluso mucho peor que las películas o series posapocalipticas.











