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Lecciones de periodismo cultural desde el Caribe colombiano

Millennials Todo lo contrario. Hay que esquivar trampas y atajos.   [caption id="attachment_112555" align="aligncenter" width="702"] Jason King y Alejandra De Vengoechea durante las sesiones de la beca Gabo de periodismo cultural. Foto: Rafael Bossio[/caption]

Con la incesante producción de contenidos y los afanes del tiempo digital, ¿cómo hacemos para contar mejor la verdad? ¿Cómo escribimos mejores historias, con la emoción que mueve a la humanidad? Durante una semana intensa en Cartagena, la Fundación Gabo realizó la séptima edición de su beca de periodismo cultural para explorar con detenimiento “el mejor oficio del mundo” (Gabriel García Márquez). Por Jennifer Cabana*

Los que ejercemos el periodismo, encontramos un encanto muy particular en las historias que la vida nos regala para contar. Tomamos el sendero de las letras, imágenes y voces para mostrarle a quien quiera leer, observar o escuchar todo lo que pasa en el mundo. Es nuestra manera de construir sociedad. Por fortuna, desde 1995 existe la Fundación Gabo, creada por el mismísimo premio Nobel de literatura Gabriel García Márquez, y cuyo objetivo es ofrecerles a los periodistas de Iberoamérica y del mundo herramientas para constantemente evolucionar en su quehacer; para entrevistar y escribir con mayor rigurosidad, con ética, creatividad; para afinar el olfato periodístico. Desde hace siete años, la Fundación, dirigida por Jaime Abello y que cuenta con un equipo excepcional, ofrece la beca Gabo de periodismo cultural. En total, son 15 periodistas elegidos anualmente que convergen alrededor de un evento cultural relevante, con el fin de buscar historias, escribir y pulir sus textos bajo la guía de maestros del oficio. Este año, la beca aconteció del 26 de noviembre al 1 de diciembre en el marco del XI Mercado Cultural del Caribe en Cartagena. Los reporteros seleccionados llegaron de países como Trinidad y Tobago, México, Nigeria, Brasil, Puerto Rico, Estados Unidos, Eslovaquia, Brasil y, por supuesto, Colombia. Tuve el privilegio de ser parte de los becarios 2019, como periodista cultural independiente quien escribe para medios como La Cháchara de Barranquilla y fueron muchas las lecciones aprendidas de la mano de los maestros periodistas Jonathan Levi (Estados Unidos), Héctor Feliciano (Puerto Rico) y los editores invitados Alejandra De Vengoechea (Colombia) y Jason King (Canadá). [caption id="attachment_112547" align="aligncenter" width="702"] Eva Kopecká, periodista de Eslovaquia, haciendo sus preguntas. Foto: Emmanuel Upegui.[/caption]

1. Sé siempre un extraño, un curioso que pregunte más y más

La curiosidad es una de las mayores virtudes de un periodista. El querer saber más, el detalle al mínimo, el porqué de algo, cómo funciona, desde cuándo, a quiénes afecta, ¿por qué? Por lo general, las preguntas no son suficientes y esa búsqueda incesante es la que nos permite hablar mejor de cualquier tema. Jonathan Levi, novelista, reportero y escritor estadounidense, nos recordó que en el oficio, debemos saber preguntar, indagar y observar para tener los insumos que darán vida a una buena historia. “Ahí está la esencia de ser periodista, saber hacer las preguntas precisas para obtener la información que requiero para mi reportaje”. Héctor Feliciano, autor y escritor puertorriqueño, enfatiza que somos los corresponsales del lector y tenemos la responsabilidad de llevarlo de la mano en la historia, entregarle la suficiente información para sumergirlo de pies a cabeza en el relato, y lograr que caminemos juntos desde la primera palabra hasta el punto final.   [caption id="attachment_112554" align="aligncenter" width="702"] La periodista Diana Mandía de España, entrevistando a una de las protagonistas de su relato. Foto: Rafael Bossio[/caption]

2. Usa la exposición como munición

El alcance y poder de los medios no permite exponer ciertas temáticas, ofrecer a la ciudadanía distintos contenidos. Jonathan Levi nos invita a aprovechar al periodismo cultural para educar de manera entretenida a los lectores. Explicar los orígenes de una música o danza, por ejemplo, es una forma de preservar la tradición, de crear mayor entendimiento, sentido de pertenencia o empatía. Es incluir mensajes en nuestro trabajo que hacen una diferencia y construyen sociedad por medio de las noticias culturales.

3. Controlar el ego

Como periodistas, solemos emocionarnos al entrevistar y al escribir, pero no podemos perder de vista que nosotros no somos los protagonistas: la historia es sobre otro. Debemos tener mucho cuidado al indagar, saber escuchar muy bien, dirigir el curso de una entrevista, más no controlar la información. Se busca un balance perfecto entre la observación, indagación y posterior redacción. Somos quien narra, un puente entre una verdad y el lector que la descubre. Debemos siempre guardar distancia y recordar que “no estamos para hacer amigos sino para contar una historia”, anuncian los maestros.

4. “Muéstrame tus emociones”

Alejandra De Vengoecha, periodista y corresponsal de guerra, trabajó junto a Gabo por muchos años en la revista Cambios y nos regala uno de las lecciones más importantes del premio Nobel al escribir. “Para cautivar ese lector, el tema debe emocionarte a ti primero. Cuando me sentaba para que me editara el texto, Gabo me decía ‘Muéstrame tus emociones. Muéstrame la emoción más grande que tengas. Dame esas emociones —repetía—, porque son las que vas a transmitirle al lector’. Si el tema no te emociona a ti primero, el lector va a sentir ese aburrimiento”, aconseja Alejandra.

Debemos escribir con la intención de lograr en el lector un sentir. Es lo que permite generar mayor impacto, mantiene al lector involucrado, conectado, acerca a nuestros personajes o lugares y crea empatía.   [caption id="attachment_112553" align="aligncenter" width="702"] El maestro Héctor Feliciano durante un encuentro de la beca Gabo de periodismo cultural. Foto: Emmanuel Upegui.[/caption]

5. La tesis y antítesis

 ¿Qué nos motiva a escribir o a hacer una historia? ¿Por qué vale la pena hacerlo? Más allá de que nos interese a nosotros, debemos analizar siempre nuestro público y preguntarnos: ¿A quién le importa este tema? ¿Por qué escribir sobre esto? Es encontrar razones de peso, más allá de un gusto personal y evaluar el impacto y relevancia de un relato. Es analizar las otras caras de un personaje o situación, sus lados blancos y oscuros. Una vez revisemos las distintas posibilidades podemos proceder a escribir lo más objetivo, creativo, entretenido y detallado posible.

6. Puntos a tener en cuenta al escribir sobre música

Es complejo escribir sobre música, sobre el sonido en general, pero Jason King, músico, productor, profesor y escritor canadiense, nos reafirma que las palabras son herramientas poderosas. ¿Cuáles utilizamos para acercar lo más posible al lector a ese sonido tan específico, a un género que tal vez nunca ha escuchado el lector, cómo hablamos sobre los sonidos de un instrumento autóctono? ¿Cómo transmites o describes música a alguien que no puede escuchar? King asegura que si se va a hacer una pieza sobre el bullerengue, por ejemplo, lo debe entender un lector en Japón, así de poderosa debe ser la elección de las palabras, las frases, el ambiente que se crea en el texto para comunicar sobre cualquier tipo de música. ¿A qué suena? ¿Qué emoción despierta? ¿Qué nos hace sentir? Son preguntas que nos ayudarán a organizar bien nuestras ideas. [caption id="attachment_112559" align="aligncenter" width="702"] Presentación de Punta Candela, grupo de bullerengue, durante el showcase del Mercado Cultural del Caribe. Foto: Rafael Bossio[/caption]

7. La buena escritura es como la escultura

Jason King compara el arte de la buena escritura a la del oficio de un escultor. Se comienza con una base para luego eliminar, dar forma y perfeccionar. En el proceso, uno de los momentos más importantes es el desarrollo del lead. Sobre el tema, Alejandra De Vengoechea evoca las enseñanzas de su maestro: “Con Gabo durábamos todo el día escribiendo un lead. Él me decía ‘si en el lead pierdes al lector, ¿entonces para qué escribes?’”. Es el enganche que debe atrapar al lector para que descubra la historia en su totalidad. Por su parte, Jonathan Levi compara las frases o entrecomillados a los diamantes. Son como tesoros dentro del texto y no se deben utilizar en cantidades exageradas, sino más bien en momentos muy precisos para darle más fuerza al texto. En cuanto a la escritura de contenidos culturales, Héctor Feliciano, señala que a la cultura se le debe dar “el valor que se merece” al ser el centro de toda sociedad y eso se logra a partir de la buena investigación que da lugar a historias diferentes. Tal vez ya mucho se ha dicho sobre una temática en particular, pero nuestra labor como periodistas culturales es descubrir a esos personajes y relatos únicos que pese a relacionarse con lo conocido, nos dan visiones refrescantes y nos ayudan a entender que la cultura, como el buen periodismo, está en constante evolución. [caption id="attachment_112558" align="aligncenter" width="702"] El maestro Evaristo Mendoza, el último gaitero de la étnica Mokaná, aún toca a sus 98 años., con la melodía de siempre. Foto: Emmanuel Upegui[/caption]

Más sobre la Fundación Gabo y su beca de periodismo cultural

La Fundación Gabo ofrece a lo largo del año distintas oportunidades para los periodistas de Colombia, Iberoamérica y el mundo. Hay talleres, el Festival Gabo, becas en diversas áreas del oficio, entre otras posibilidades. Invito a mis colegas a estar muy atentos a las publicaciones de la Fundación tanto en su página web como en sus redes sociales para participar en las convocatorias mencionadas. La beca Gabo de periodismo cultural se realiza gracias a la Fundación Gabo y el Ministerio de Cultura de Colombia, con el apoyo de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y Critical Minded. [caption id="attachment_112557" align="aligncenter" width="702"] Grupo de becarios acompañados por los maestros de periodismo y miembros del equipo de la Fundación Gabo. Foto: Rafael Bossio[/caption] Agradezco enormemente el haber sido parte de la beca Gabo de periodismo en su edición 2019, no solo aprendí muchísimo sino que reafirmé mi amor por el periodismo, recordé el por qué decidí estudiar esta carrera y mi vocación por la escritura, por esa necesidad de contar historias sobre mi país, para que ojalá quienes las lean, entiendan su diversidad y su grandeza. A través del periodismo cultural puedo revelar aspectos de las tradiciones, de las manifestaciones artísticas que hacen único al pueblo colombiano y lo tomo como parte de mi misión en la vida. Agradezco también el conocer al equipo maravilloso de la Fundación, a los maestros que me regalaron tanto conocimiento y a mis 14 colegas de Colombia y del mundo que me acompañan en este sentimiento y emoción por las letras y los relatos de la vida real. Gracias infinito por tanto. [caption id="attachment_112556" align="aligncenter" width="702"] Sesión de la beca Gabo de periodismo cultural 2019.  Nuestra colaboradora habitual, Jennifer Cabana, es la cuarta de izquierda a derecha. Foto: Rafael Bossio[/caption]

Página web y redes sociales Fundación Gabo:

https://fundaciongabo.org/es https://www.instagram.com/fundaciongabo/ https://www.facebook.com/fundaciongabo/ https://twitter.com/FundacionGabo  *Jennifer Cabana, periodista cultural bilingüe Jennifer.cabana@gmail.com https://www.instagram.com/jennifercabana54/]]>

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