Mientras las madres de los niños wayuú duermen en las bancas de las recepciones de la salas de urgencia en las clínicas donde están hospitalizados sus hijos y se alimentan de la caridad pública, no hay poder humano que haga cumplir a las EPS el fallo de la Corte Constitucional sobre el pago de transporte y viáticos a pacientes y sus acompañantes.
Por Francisco Figueroa Turcios

Una madre wayuu refleja en su rostro la tristeza profunda originada por la inseguridad de ver a sus hijos con un futuro incierto.
Oneida Pinto, gobernadora de La Guajira, fue enfática en señalar al Portal www.lachachara.co , que “es responsabilidad de las EPS, que tienen que darle una atención integral al núcleo familiar cuando están por fuera de nuestro Departamento. Vamos a intervenir para que las EPS cumplan con su responsabilidad, porque son ellas las que reciben los recursos económicos, y por ende, deben brindarles toda la atención médica a los niños en estos casos, y ubicar a sus padres en unos hogares de paso».
«En Colombia las leyes y las sentencias de las Cortes pareciera que son letra muerta por culpa de ciertos sectores como el de la salud y las Entidades Prestadoras de Servicios (EPS). Estamos en un país que perdió el norte hace mucho rato»,afirmó a su vez Ulahy Beltrán, docente de «normatividad y legislación en salud» en los postgrados de Gerencia de servicios de salud de la Universidad del Norte, al leer la crónica «El drama de los padres de los niños wayuú» publicada por este portal.
Ulahy Beltrán, conocedor de la legislación en Salud en Colombia, fue preciso al citar el fallo de la Corte Constitucional sobre las responsabilidades que tienen las EPS de pagar transporte y viáticos de los pacientes y sus acompañantes, cuando requieren desplazarse a otra ciudad en búsqueda de atención médica. La norma es clara y ya ha hay suficientes sentencias al respecto por parte de la Corte Constitucional.
«Mediante la Sentencia T-067 de 2012, con ponencia del magistrado Jorge Ignacio Pretelt Chaljub, la Corte Constitucional ordenó a dos EPS, que fueron la Nueva EPS y Caprecom, la obligación de asumir y autorizar los gastos económicos de transporte para pacientes para que cumplieran con los tratamientos, exámenes y citas médicas ordenadas por el médico tratante, ya que no cuentan con los recursos económicos para solventar los gastos que requerían su movilización.
Con respecto al pago de desplazamiento y viáticos de acompañantes de pacientes, «la Corte Constitucional, en la Sentencia T-481 de 2012, que contó con la ponencia del magistrado Luis Ernesto Vargas Silva, determinó que en el momento en que el médico tratante considere necesaria la presencia de un acompañante para que un paciente se desplace a un sitio distinto y distante al de su residencia para recibir un tratamiento médico, la EPS a la que esté afiliado el paciente reclamante de su derecho, debe sufragar tanto los gastos derivados del transporte como de la estadía del acompañante», señala Ulay Beltrán en relación a la sentencia de la Corte Constitucional.

La niñez wayuu crece en un ambiente antiihiénico y de desnutrición, lo que limita su capacidad de aprendizaje.
Agregó el catedrático que «es innegable que la sombrilla protectora del Estado en la Guajira se rompió y está dejando pasar libremente los rayos del hambre, la sed, la desatención en los niños con operadores, para nada idóneos, y el abuso de ciertas EPS que no garantizan los programas de prevención a sus afiliados, entre otros perversos rayos que se han venido filtrando hasta quemar con la misma muerte a los niños guajiros».
Además,Ulahy, recordó las dos frases del pediatra guajiro Abudi Dasuki, Númro 1: » Los políticos en Colombia vienen a la Guajira a comprar mochilas wayuú y tomarse fotografías en las rancherías».
Dos: «Bienvenidos a La Guajira, donde mueren niños por hambre, el Presidente de la República viene de visita y lo recibe una comitiva de aplausos» .
Surge el interrogante: ¿Será capaz la gobernadora de La Guajira de meter en cintura a las EPS para que no les «bailen el indio» a la comunidad Wayuú?. Amanecerá y veremos…












