La Colombiana Humana es un pacto social utópico, que solo cabe en la mente calenturienta de Petro.
Por Efraín Peñate Rodríguez

Después de escuchar atentamente la alocución del candidato Gustavo Petro el pasado domingo 4 de marzo en nuestra “Plaza dela Paz”, concluí que el “Slogan” con que se identifica su movimiento para aspirar a la Presidencia de Colombia, omite el riesgo de que las masas “traguen entero” y se dejen llevar de los espantos que la oposición enarbola valiéndose de la docilidad de la casi totalidad de los medios ( TV, Radio, Prensa) de Colombia, proclives a escandalizar con miedos prefabricados, cuyo objetivo es sumir en la profunda ignorancia a las masas.
“La Colombiana Humana” como es denominado el pacto social de los ciudadanos que se adhieren a Petro, de seguro está cosechando ahora el mismo afecto fervoroso que en sus tiempos de los años 34 al 38, tradujo en sólido triunfo la oferta del partido Liberal con la candidatura Presidencial de Alfonso Lopez Pumarejo con su Slogan de: “ La revolución en marcha. Véase cómo la frase del movimiento del candidato Petro, presenta un “lenguaje de aspiración motivada y no de lucha sangrienta”, que se adhiere suavemente a las propuestas Petristas para hacer su Gobierno de: “La Colombia Humana”.
La Colombia que llegó a disfrutar en poca medida los efectos de “La revolución en marcha” que promulgó López Pumarejo entre los años 34/38, está llamada a repetir en mejor aplicación dentro de la guía Gubernamental de “La Colombia humana” que Petro promulga en plazas. La lucha pertinaz mostrada por el candidato Petro en sus realizaciones de años atrás cuando fue parlamentario y Alcalde de Bogota, nos conduce a dar por garantizado que, eliminaremos esas ecuaciones diabólicas que vienen de mas de 100 años atrás, como por ejemplo: la de que el 90% de nuestra población rural no terminó su educación primaria, el 60% del total de nuestra población no terminó la secundaria-
“La desigualdad social es la que lleva a la violencia”, promulgó Petro en la plaza de la paz…agregando que … “A diferencia de los demás candidatos, podemos decir con mucha claridad que la COLOMBIA HUMANA ofrece un programa concreto de políticas públicas que solucionen la desigualdad social que impera en Colombia. Esto no es incentivar una lucha de clases… La desigualdad social es la que lleva a la violencia. Cuando uno como candidato insinúa que se permita distribuir la desigualdad social, lo que esta proponiendo no es una confrontación definitiva de clases, sino UN PACTO, UN ACUERDO, UN CONTRATO entre todo el conjunto de la sociedad para disminuir esa desigualdad social que no va a permitir convivir en paz”.
“En la política, la decencia era el común denominador… cuando la decencia es el común denominador, las diferencias jamás terminan en muerte. Yo he invitado a Colombia a que ese producto de nuestra historia, las más brillante en estos Dos Siglos de tantas tristezas… esa brillantez recojámosla como un legado… como una herencia”.
“No recojamos como herencia votar por los apellidos. Recojamos las ideas dejadas… las ideas entrenadas. La Paz es JUSTICIA SOCIAL, la paz no es un acuerdo entre Guerrilleros y Militares. Entonces, esa JUSTICIA SOCIAL cómo se puede volver una realidad en los próximos 4 años ? Si ganamos… el 7 de Agosto habrá en Colombia un PRESIDENTE que por primera vez en CINCO SIGLOS responde a los intereses de todos los Colombianos”.

Esta vez ni los árboles sombríos se salvaron de la invasión irresponsable de la propaganda política, sin que hubiera autoridad alguna para impedirlo.
Petro Insinuó en su alocución que según el estudio y análisis de potentados de capital en el país, suman unos ONCE MIL (entre extranjeros y nacionales) los propietarios de grandes extensiones de tierra de más de MIL HECTAREAS baldías por cada dueño, lo que es un desperdicio de recursos naturales para generar riqueza, basados en distribuir esas propiedades entre campesinos, jornaleros, inversionistas que hagan producir esas tierras, ricas para toda clase de cultivos. Dijo Petro en su locuacidad: “Nuestra observación apunta a que se reviva lo que en 1936 en el Gobierno del Dr. Lopez Pumarejo fué denominado “Ley de Tierras N° 200”.











