Por: Allison Márquez Pineda – Talento Onda Juvenil
Estamos experimentando un momento histórico. La pandemia mundial que se ha producido por el COVID-19 ha transformado nuestras vidas, en un corto lapso de tiempo todas las actividades que teníamos por costumbre han cambiado.
Nos hemos visto afectados, sin importar nuestro rol en la sociedad, esta pandemia nos ha sacudido. De un día a otro, los estudiantes ya no están en su aula de clases habitual, ahora se encuentran en sus casas adquiriendo todos los conocimientos que les sean posibles aprender, enfrentándose día tras día al aprendizaje autodidacta y las dificultades que representa estudiar a traves de una computadora o celular. Muchos trabajadores dejaron de lado sus oficinas y ahora laboran desde su hogar, mientras que otros, han tenido que arriesgarse para poder sobrevivir económicamente a esta pandemia. Sin dejar de lado a los médicos, nuestros héroes, que a diario se enfrentan cara a cara contra el virus para que la mayoría salgamos vivos de esta.
Con la caída de la economía, simultáneamente ha decaído la salud mental, somos seres sociales, por lo tanto, el no estar en contacto con el exterior, y además la responsabilidad laboral y educativa representa un gran peso sobre nuestros hombros que se vuelve cada día más difícil de cargar; pero, es esa misma humanidad la que nos permite sacarle provecho a esta situación, valorando lo que tenemos, siendo pacientes, solidarios, disfrutando los pocos instantes que nos ofrece la vida y siendo más conscientes que el verdadero cambio está en nosotros; el decidir ponerle la cara al virus desde nuestra casa.
Cada uno de nosotros deseamos que el virus se erradique lo más pronto posible, sin embargo, no todos hacen lo pertinente para que así sea. Nos encontramos a un alarmante nivel de contagios, y no hay otro culpable mas que nosotros mismos, si bien el COVID-19 se encuentra en el bando contrario, nuestro verdadero enemigo es la inadaptación social a las medidas de bioseguridad que desde meses anteriores se mencionan por todas partes, además, sale a relucir la inexperiencia con una emergencia sanitaria por parte del gobierno al decretar el día sin IVA , un completo desacierto al progreso que pudimos haber conseguido reduciendo el nivel de contagios.
Personalmente este virus me ha afectado mucho, estaba acostumbrada a un ritmo de vida que hoy ha desaparecido casi por completo, la mayoría de los escenarios a los que me enfrento a diario suelen ser muy agobiantes, enterarme de nuevas víctimas del COVID-19 que están lejos de ser extraños y tratar que la cuarentena sea lo más llevadera posible.
Sé que cuando esta situación este controlada y todo comience a regularse, volveremos siendo diferentes, cuidando lo que tenemos y siendo mas responsables con nosotros mismos; por ahora debemos recordar que después de cada calamidad viene un nuevo comienzo y si algo hemos aprendido con el paso del tiempo es que las circunstancias difíciles no nos definen, lo hace el como seguimos después de ellas.












Mirada real desde la perspectiva de una adolescente. Buen aporte..
Gracias por su comentario