Cada vez tratamos de reinventarnos, de hacer las cosas de la mejor forma, y cada cual busca sus métodos para hacerlo. Este periodista lo ha hecho y sus logros han sido bastantes.
Por Estela Monterrosa*
«Los periodistas nos ofrecen a todos los ciudadanos la oportunidad de saber la verdad sobre nuestros países, sobre nosotros mismos y nuestros gobiernos. Eso nos hace ser mejores. Nos hace más fuertes. Da voz a los que no tienen voz, expone la injusticia y asigna responsabilidades a líderes como yo”: Barack Obama.
Anas Aremeyaw Anas es un periodista de investigación ghanés y periodista multimedia políticamente neutral que se especializa en medios impresos y documentales. La principal lucha de Anas es en cuestiones de derechos humanos y lucha contra la corrupción en Ghana y el África subsahariana. Ha ganado la aclamación crítica por su trabajo defendiendo los derechos humanos fundamentales como el derecho a no ser mantenido en esclavitud humana o servidumbre y su trabajo expone la corrupción; trabajos de investigación que han ganado la aclamación mundial con el Presidente Barack Obama destacando sus virtudes en un discurso durante su visita de 2009 ante Ghana.
El 23 de septiembre de 2015 el periodista estrena, en cuatro proyecciones, frente a un récord más de 6500 personas en el Centro Internacional de Conferencias de Accra su nueva y quizás más importante película hasta la fecha, con su papel de encubierto «Ghana en los ojos de Dios». Esta se centra en la corrupción dentro del sector de justicia ghanesa. Expuesta la corrupción dentro del poder judicial y los trabajadores de la corte, demostró gráficamente cómo secretarios y alguaciles conspiran con un número de respetados jueces para influir en casos judiciales a través de sobornos.
Treinta y cuatro jueces y magistrados fueron atrapados en una cámara oculta recibiendo incentivos de dinero, cabras, ovejas y hasta productos alimenticios.
Por eso la historia de Anas Aremeyaw Anas es bastante singular, siempre sale con una máscara y nunca muestra su rostro. Veamos cuál es su labor y cómo la hace: Anas es la muestra más visible de una raza de periodistas que “juegan a ser un héroe moderno estilo James Bond, como dijo un crítico al referirse al ficticio agente encubierto del Servicio Secreto Británico. Anas usa cámaras ocultas y se disfraza para denunciar la corrupción y el crimen en toda África. En sus informes para CNN, BBC y Al Jazzera, Anas ha infiltrado a una red de tratantes de blancas al posar como barman en un prostíbulo y también pretendió ser un paciente en un hospital psiquiátrico para denunciar los abusos y la negligencia. Incluso, para captar a contrabandistas de cacao, llegó a disfrazarse como una roca gigante.
Esta escena narrada en ShareAmerica nos aclarara un poco más. Veamos:
Detectives de la policía, viendo monitores, observa un cuarto donde algo horrible está por suceder. Un herborista rural, sospechoso de envenenar a niños no deseados, da las instrucciones finales a un padre que se prepara a administrar una dosis letal de veneno a un niño pequeño. Tan pronto como el individuo hace clara su intención, la policía aparece y lo arresta junto con su asistente. El infante resulta ser un convincente muñeco, y el falso padre un hombre dedicado a denunciar a los criminales.
Esta parece ser la escena culminante de una película de Hollywood, pero la policía y los malhechores son reales, y la misteriosa figura que hizo que esto ocurriera es el periodista encubierto Anas Aremeyaw Anas.
Algunos periodistas tradicionales objetan al engaño que Anas emplea en sus investigaciones, así como sus estrechos lazos con las agencias de seguridad pública. Esto dijo Anas en Vice (portal web de noticias): “Yo no veo nada malo con hacer una buena investigación, consiguiendo evidencias que sean explícitas y, al final del día, hacer equipo con agencias de seguridad pública para asegurar que los malhechores sean puestos tras las rejas”.
Dice que su meta es “nombrar, avergonzar y encarcelar” a los malhechores. Para protegerse de los criminales que denuncia y para mantener su falsa identidad, Anas nunca se presenta en público sin llevar puesta una máscara. Si la consigna y la identidad secreta parecen pertenecer a la de un héroe de un libro de historietas, los resultados que Anas logra son reales. Sus investigaciones sobre la trata de personas culminaron con múltiples condenas por lo que fue reconocido como uno de los “héroes” del Informe del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre la Trata de Personas 2008.
Al hablar ante el Parlamento de Ghana, en 2009, el presidente Obama elogió el espíritu democrático de ese país, al anotar que “nosotros vemos ese espíritu en valientes periodistas como Anas Aremeyaw Anas, que arriesgó su vida para informar la verdad”.
Por su parte, Anas considera a África como “un continente en transición”, dijo a Vice. “Y en este momento, los remedios extremos son los más apropiados para las enfermedades extremas”.
Esta es la practica de un periodismo extremo, no sabemos si es ético o no, pero lo cierto es que Anas Aremeyaw Anas está revolucionando la profesión y es un héroe en África y en Estados Unidos.
*Algunos datos tomados de Share América













