La ilusión de esta religiosa africana desde muy niña era ser periodista, pero Dios le cambió su libreto: monja. Serie «Religiosos con vocación social»
Por: Francisco Figueroa Turcios
El 28 de Julio del año 2000 es una fecha inolvidable para la Hermana Rosa María Arouna. Ese día llegó a Barranquilla. Cuando hacía maletas para emprender el viaje de África a Colombia, jamás pasó por su mente que lo que sería una misión evangelizadora de la Comunidad de Hermanas Oblatas Catequistas Siervas de los Pobres, por algunos meses, se convertiría hasta el momento en 15 años de servicios en la capital del Atlántico.
Cuando vino, no lo hizo sola. Junto con ella arribaron la hermana Micheline Towanou hoy delegada de las Obras Misionales de la Arquidiócesis de Barranquilla en servicio en la Curia Arquidiocesana, Elizabeth Houngbedehinto y Sofie Yacouto presta actualmente sus servicios en Calamar de Bolívar,mostrando la calidez, la solidaridad, el amor y el servicio dedicado que solo puede ser efectivo cuando es inspirado en Dios. Así viven su vocación religiosa según la espiritualidad de Santa Teresa del Niño Jesús, patrona de la Congregación y de las misiones.
La hermana Rosa María Arouna presta hoy valiosos servicios como coordinadora del departamento de Gestión Social de Pastoral Social-Caritas en Barranquilla y especialmente a la comunidad de la parroquia Santa María Goretti en el barrio Las Américas.
Religión vs Periodismo
La hermana Rosa María Arouna nació en Cotonou, capital de Bénin, África. El 29 de agosto cumple 62 años. Desde muy joven descubrió dos vocaciones: la religión y el periodismo. Ella consideró que podia estudiar las dos vocaciones, bajo su filosofía de gestión social, que heredó de su madre, Susana.
«Mi meta era ejercer la profesión de periodista para mostrarle al mundo de qué se trata la vida religiosa y la gestión social de la iglesia Católica. Entré a la vida religiosa a los 16 años.Cuando hice mis primeros votos, la Superiora General de las Hermanas Oblatas Catequistas Siervas de los Pobres me envió a estudiar periodismo a Togo, un país vecino de Bénin, pero cuando regresé me dieron la misión de ser la Secretaria General del Pastoral Social-Cáritas, en Benín, cargo que ocupé desde 1993 hasta 1999.
En Pastoral social
En Bénin, es tradicional que los estudiantes, en los días que no tienen clases, acompañan de manera voluntaria van a visitar a los enfermos, a personas de la tercera edad y a los pobres, para evangelizar y apoyarlos, lo que le impactó a la hermana Rosa María Arouna, por lo que afianzó su vocación de servicio a la comunidad.
Desde que arribó a Barranquilla, la hermana Rosa María, aprendió rápidamente a hablar el español por el permanente contacto con la comunidad. Estudió Administración de Empresa en la Universidad Santo Tomás.
La Hermana Rosa María reconoce que es importante seguir trabajando los procesos comunitarios en diferentes sectores rurales y urbanos del Atlántico. Programas de alimentación, desarrollo de proyectos productivos, promoción y prevención de salud y seguridad comunitaria, atención humanitaria en el mejoramiento de vivienda, adecuación de agua potable y acompañamiento a los desplazados, son los aspectos con mayor relevancia.
“Es la mano que utiliza la Iglesia para llevar a todo el mundo el espíritu de la solidaridad, para que todas las personas sean conscientes de su dignidad como hijos de Dios, para que contribuyan en la construcción del mundo por medio de la Iglesia Católica.















