Uno de los críticos de cine más importantes del mundo está en Colombia en el #FestivalGabo de periodismo. Lachachara.co estuvo con él.
Por Jorge Sarmiento Figueroa
Anthony Oliver Scott, o simplemente A.O. Scott, es en sí mismo una de las firmas más reputadas del periodismo cultural en el mundo. Crítico de cine de The New York Times desde el año 2000, su visión del séptimo arte ha marcado el cambio de perspectiva del oficio de la crítica en la era digital.
El Festival Gabriel García Márquez de periodismo, que se realiza en Medellín del 29 de septiembre al 1 de octubre, decidió traerlo entre un destacado grupo de conferencistas y talleristas internacionales para que dirigiera el taller ‘La crítica en la era digital’, con periodistas culturales especializados y también aficionados inscritos al Festival.
Sencillo, franco y también cercano, A.O. Scott se reconoce a sí mismo como un crítico de arte distinto al modelo que se suele proyectar de este tipo de personajes dedicado, según la percepción popular, a ser «un ermitaño oscuro que no tiene amigos y que observa con amargura el arte para destruirlo». El taller con A.O. Scott empezó con una escena de la película animada Ratatouille, en la que un crítico adusto se rinde a los manjares preparados por una rata. «Escuchen la definición que este personaje da sobre lo que es el papel del crítico. Yo no me parezco físicamente a él, pero sí estoy de acuerdo con su filosofía de la crítica», expresó A.O. Scott, quien a continuación reafirmó su definición: «Un crítico se dedica a defender el buen arte, especialmente las expresiones que hacen parte de la novedad, de lo que irrumpe».
A continuación algunas frases que quedan de las enseñanzas de A.O. Scott en el #FestivalGabo quien más que dedicarse a dar una cátedra, conversó sobre crítica con quienes lo seguimos.
«La crítica especializada siempre ha existido a la par con la crítica amateur, pero hoy se escucha a todos porque surgieron miles de canales de difusión y de interacción».
«Cuando empecé mi oficio y no había mundo digital, no sabía quién me leía ni cuántos lo hacían. A veces me llegaban algunas cartas, la mayoría de personas mayores que veían alguna película, luego leían mi crítica y me escribían para decirme que cómo podía decir que esa película era buena si ellas no la habían entendido. En cambio ahora me llegan cientos de mensajes por muchos canales y redes».
«A veces prefiero sacrificar el interés en una amistad con un artista, para mantener mi independencia al momento de hacer crítica de su arte».
Línea de tiempo de A.O. Scott en Twitter como tallerista del #FestivalGabo











