Se llevó acabó la rendición de cuentas de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico, la cual ha incrementado su capacidad de ingresos para proyectos ambientales de la región.
Por: Gersón Brugés – chacharero
La Corporación Regional Autónoma del Atlántico, CRA, realizó la rendición de cuentas del año 2016. Entre las actividades de gestión destacó la protección de 14 áreas del Atlántico, entre Luruaco, Juan de Acosta y Tubará, con la compra de predios y reglamentación en materia ambiental. Se invirtieron 1200 millones de pesos en el sistema de monitoreo del aire para medir la contaminación ambiental en distintas partes del departamento, entre ellos Soledad y Puerto Colombia.
La corporación se destacó por gestionar la feria Bio Expo Caribe por primera vez en la ciudad de Barranquilla, donde se promueven proyectos y negocios verdes nacionales e internacionales. Esta feria se llevará a cabo en el mes de octubre en el Centro de eventos y convenciones del Caribe.
Una de las inversiones que ha realizado la entidad durante el 2016 va dirigida hacia la canalización de los siete arroyos más peligrosos de la ciudad de Barranquilla, donde se han desembolsado 22 mil millones junto al aporte de la alcaldía en la canalización de los arroyos el Hospital, la calle 76, calle 21, calle 75, carrera 65, calle 58 y las calles 91 y 92.
Las inversiones de la corporación están estipuladas y regidas en su distribución por el Plan de Acción cuatrienal denominado “Atlántico, frente al cambio climático”, conformado por siete bloques temáticos.
La entidad ha gestionado rangos específicos de trabajos y gestión, entre ellos la estrategia de mitigación del proyecto «dique carreteable», el cual protege el balneario de Puerto Velero para la adecuación del ingreso de personas a la zona, por este trabajo se ha constituido como una de las playas insignias para el deporte y turismo, hasta el momento se ha llevado a cabo el 50% del trabajo previo.
La gestión integral del recurso hídrico, también es uno de los puntos donde más inversión tiene con la construcción de obras y limitación del control de aguas del municipio de Malambo y la elaboración del primer plan acuífero del departamento del Atlántico. Además, se trabajó fuertemente en la recuperación del lago del Cisne con la implementación de un sistema de bombeo y filtro de la Ciénaga Mallorquín. De igual forma se invirtió en la instalación de maquinarias de bombeo en el embalse del Guájaro, por la seguía de los años 2014 y 2015.
Durante el 2016 la entidad se encargó de formar un mapa específico de las amenazas por inundación y riesgos que pueden padecer por el invierno los distintos municipios del Atlántico, y se ha incorporado en los planes de ordenamiento territorial para que eviten catástrofes ambientales como medida de prevención y evitar desastres naturales como el ocurrido en Mocoa, Putumayo.
La entidad ha realizado el plan de ordenamiento forestal del departamento junto a la construcción de territorios sostenibles para los bosques secos, donde se identificaron dos territorios de protección: ‘Ojo de agua Caracolí’, en Malambo; y el ‘Triángulo de la reserva’, en Tubará.
En el bloque de educación ambiental y participación se han capacitado más de 2000 personas en el manejo de residuos sólidos y el manejo del caracol africano junto al programa “Que vivan los caños”, donde se capacitaron a 40 grupos de personas que residen cerca de los caños, sobre el manejo correcto de las basuras para evitar el taponamiento y alta contaminación del agua.
Se fortaleció la red de jóvenes de ambientes del Atlántico quienes participaron en la feria internacional de ambiente (FIMA) en la ciudad de Bogotá capacitando a jóvenes de los municipios de Soledad, Galapa, Malambo y Barranquilla con la formación de líderes urbanos ambientales.












