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‘Joselito Criticón’: pregón popular de nostalgia, sátira y vacile transgresor

“¡Ay, ay hombe!
¡Pero si somos la ciudad de la cultura
y no tenemos ni Amira, ni Rosas,
ni Museo Romántico, ni Moderno,
 ni Bellas, ni Artes!”, Joselito Criticón 2021.

Por ‘El Nene Lobo’

La cultura es resistencia si no son camisas con estampados chéveres que durarán hasta la tercera lavada. Resistencia ante las necesidades básicas insatisfechas históricamente no resueltas en nuestra sociedad, resistencia ante la violencia legal e ilegal que nos atormenta hasta el baile, resistencia ante las inconformidades que nos dificultan nuestro crecimiento como seres humanos, resistencia contra el tedio y su tonelaje mecánico de la cotidianidad, resistencia ante los caprichos de la muerte que a veces pareciera escoger al azar, resistencia para resistir, resistencia para proponer.

“Partimos del libreto clásico de Joselito, hombres vestidos de mujeres y mujeres de hombre, personajes disímiles como curas pedófilos, La Niña Emilia, entre otros, transgrediendo esa moral ultra conservadora para denunciar desde feminicidios hasta la crisis de nuestra infraestructura cultural, la corrupción y todo lo que ya sabemos. Pero siempre con ese estilo recochero y carnavalero”, cuenta un reconocido músico de la ciudad quien da vida a los llantos de ‘La Niña Emilia’.

“¡La vaca pa’l cajón, la vaca, pa’l cajón!”, Joselito Criticón 2020.

Hace tres años, una docena de individuos provenientes de todas las localidades y esquinas de Barranquilla que coinciden como gestores y participantes de Casa Morón, espacio cultural de la capital del Atlántico en el Barrio Abajo del Río, con diferentes formaciones académicas, de la calle y artísticas, decidieron organizarse en medio de los Carnavales de 2019 para crear o utilizar un espacio en medio de las fiestas del Rey Momo y levantar una voz necesaria. Retirar algunas telarañas que ha impuesto una especie de manto de silencio sobre expresiones que aún persisten en los carnavales pero que han sido absorbidas por el discurso repelente del saboteo, la burla, el insulto, de la vulgaridad como herramienta también necesaria para gritar, cantar y recitar versos jocosos pero que no cuestionen mucho. O nada.

“¡Cómo me duele mi Caribe silenciado
Cada día matan a un líder
y no importa ni un carajo!”, Joselito Criticón 2021.

Y qué mejor espacio y balcón para gritarlo y cantarlo todo que durante el funeral más rumbero, la muerte de Joselito, el fin del Carnaval. Sin obviar todo lo que compone la sátira y el vacile carnavalero, ese grupo de inquietos de distintos barrios barranquilleros pero anclados en la cuna donde nació Esthercita Forero, asumieron la tarea de crear y participar con su propia versión de Joselito: un eterno moribundo que además de lo tradicional en su comportamiento de mujeriego, cachón, padre irresponsable, bebedor empedernido y gozón de siete suelas a través de versos, letanías o discursos plagados de llanto y gritos, necesitaba algo más.

Este funeral, llamado ‘Joselito Criticón’, debía surgir en medio de ese río y mar de desorden carnavalero pero con algo de rabia, de consciencia, de memoria, sobre todo porque después del Miércoles de ceniza las aguas turbias se calman y las diferentes tensiones sociales siguen en medio de tantas injusticias que padecemos.

“Sentimos que el Carnaval se ha estancado en solo parodiar lo efímero, el perrateo, y recordarles lo que ocurre en medio de la algarabía es necesario. Somos Patrimonio de la Humanidad también por eso, porque somos clamor popular, por cantar verdades, que se cuestionen, que sientan algo de vergüenza”, expresa ‘La Macancana’, un mujerón con bigotes de más de 95 kilos.

“¡Sí al suero, no a la mermelada!”, Joselito Criticón 2019.

Joselito Criticón es solo una voz que necesita expresarse, una puerta para abrir de par en par, una ventana para mirar con ceño fruncido al horizonte de una ciudad y una cultura que quiere crecer pero en medio de demasiados vilipendios, ausencias y mermeladas que solo endulzan la corrupción mientras el suero se abandona para que el tiempo lo siga cortando.

“Los boca ‘e fá dicen que no lo mató el cacho sino el bembeo, otros que esperando la vacuna, pero el man la verdad se murió fue de física hambre. ¡Tanto te querí, tanto te querimos!”, Joselito Criticón 2021.

Para una abogada miembro del grupo quien da vida a machones violentos, cigarrones que engañan a sus parejas y ambulantes personajes que salen con un periquito enjaulado a recorrer la ciudad, Joselito Criticón “es libertad y seguirá saliendo a cantar la tabla”. Como nos compartió en las siguientes líneas del discurso que entonaron frente al Jurado del año anterior en la Casa del Carnaval, quienes les reconocieron públicamente como grupo revelación en medio de las fiestas y las decenas de Joselitos participantes:

“Además de parrandear por qué no, se puede protestar, ante tanta injusticia y muerte, ni Joselito callado puede estar. Por eso cogió su botella, su maicena, su sombrero, su consciencia y salió a la calle a qué… ¡Joselito Joselito Joselito Criticón!”.

Y este Martes de Carnaval no murió, sigue vivo desde la virtualidad y en cada injusticia que seguro toda su corte cantará.

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