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Fuad Char, gestor de los 11 títulos de Junior en el fútbol profesional colombiano

Por: Francisco Figueroa Turcios

El amor de Fuad Char por el Junior comenzó el domingo de carnaval el 21 de enero de 1966, cuando Barranquilla vibraba con sus fiestas carnestolendas.(Serie: Bendecido Diciembre para el Junior (4 ) Final)

Fue un amor a primera vista de Fuad Char por el Junior. Ese amor surge en pleno Carnaval, cuando Gabriel Peláez del grupo de sus amigos propuso ir al estadio “Romelio Martínez” para terminar la rumba con el partido clásico Junior y Millonarios.

En la cancha del estadio Romelio Martínez brillaban nombres que hoy son estampas de otra época. Fuad, evoca recuerdos como fue que comenzó ese amor por el Junior. “Recuerdo que en Junior jugaban Calixto Avena, Hermenegildo Segrera, Dida, Othón Alberto Dacunha, Ayrtòn, Escourinho y Paulo César , hijo del entrenador  Marinho, quien fue la figura del partido al anotar tres goles.

En Millonarios recuerdo que actuaban  Eduardo Texeira «Maravillita» Lima, Nivaldo Peixoto, Charol González, y Marino Klinger. Fue un partido tan emocionante que desde entonces me volví juniorista para siempre. Junior goleó  a Millonarios 5-1  ”, relata  Fuad Char sobre su pasión por el Junior

Allí nació el vínculo. No fue simpatía pasajera: fue una adhesión definitiva. “Desde entonces me volví juniorista para siempre”, recordaría décadas después Fuad Char.

Aquí planteas el eje central: no es solo un dirigente. Es un hombre atravesado por una pasión.

El día que Junior estuvo al borde del abismo

En carta abierta publicada el 16 de octubre de 1971,  en los Diarios  El Heraldo y Diario del Caribe  los directivos de Junior encabezados por Arturo Fernández Renowitzky, presidente, anuncian  liquidar el club y entregárselo al gobernador Álvaro Dugand Donado y al alcalde Roberto Guido Levy  Ripoll.

Álvaro Dugand, gobernador del Atlántico, conociendo la importancia que era para toda la Costa, convoca  el jueves 28 de octubre de 1971 a Cuarenta empresarios entre quienes se encontraban Fuad Char,  Gabriel ‘El Mono’ Peláez , Hernando Celedón Manotas, Julio B Falquez, Moises Sabbagh, Lex Eidelmar, Filiberto Mancini, Mario Zeppenfeld e Imre Danko para buscar formula para salvar a Junior.  

Cada empresario aportaron $50 mil  y la Gobernación donó $200 mil para conformar la nueva Corporación Deportiva Junior. Alberto Mario Pumarejo fue elegido como presidente y Fuad Char asumió el cargo de vocal.

Aquí construyes la imagen del dirigente que pasa de hincha a salvador institucional. No desde el discurso, sino desde la chequera y la responsabilidad colectiva.

Por fin!! el primer título

Foto. Fuad Char y Gabriel Berdugo

Durante años, Junior fue una extensión del Caribe: desparpajo, fantasía, talento que brotaba como música en la esquina. El estadio Romelio Martínez se llenaba para ver filigranas, no necesariamente para disfrutar títulos.. El aplauso era generoso; la vitrina, en cambio, seguía vacía. Desde 1948, cuando comenzó el campeonato profesional, Barranquilla había aprendido a convivir con una ausencia que dolía en silencio.

No era falta de jugadores. Era una sensación más profunda, casi íntima: Junior gustaba, pero no conquistaba. El 3 de enero de 1977, en una sala donde el aire acondicionado intentaba domesticar el calor costeño, asumió la presidencia Fuad Char. No llegó con discursos inflamados ni promesas desmesuradas. Llegó con una convicción que incomodaba: el romanticismo no bastaba.

Sentado frente a la junta directiva —Fernando Dávila ( primer vicepresidente) , Guido Nule ( segundo vicepresidente), Edgardo de Castro (tesorero) y , Gabriel Peláez, Carlos Daniel Abello Roca, Issa Abuchaibe, Faisal Zawady, Roberto Pumarejo, Jorge Acosta y Enrique Torres,  los vocales que acompañaban el proyecto— Char no habló primero de fichajes ni de sistemas tácticos. Habló de mentalidad. De romper inercias. De entender que la ciudad merecía algo más que espectáculo.

En su fuero interno, la pregunta era simple y brutal: ¿qué pesa más, la identidad o la historia que aún no se ha escrito?

Junior había abrazado durante años la escuela brasileña. Juego bonito, gambeta, alegría. Pero las temporadas se cerraban siempre con el mismo sabor: reconocimiento sin consagración. Y en el fútbol, como en la política, la memoria colectiva no se sostiene solo con aplausos; necesita símbolos. Una estrella es un símbolo.

 Fuad Char entendía algo que pocos se atrevían a decir en voz alta: el club no necesitaba más aplausos, necesitaba carácter. No era una crítica al pasado, era una lectura del futuro. Y esa lectura implicaba riesgo.

Porque cambiar el estilo era tocar el orgullo de Barranquilla. Era decirle al hincha que la belleza no era suficiente. Era aceptar que el camino hacia la primera estrella pasaba por la disciplina, por el orden, por una identidad menos festiva y más competitiva.

Fuad, propone a la junta directiva romper de tajo con la escuela brasilera para incursionar con la argentina, con el objetivo de buscar la tan anhelada primera estrella. Los brasileros eran juego bonito, pero al final nada de títulos.

 La primera contratación fue al técnico José Varacka y trae a Juan Ramón “La Bruja” Verón, Eduardo Solari, Juan Carlos Delménico, Julio Comesaña y César “Caballo” Lorea en nómina de foráneos. A esa excelente nómina de jugadores foráneos estaba  complementado con los jugadores Dulio Miranda, Gabriel Berdugo, Óscar Bolaño, Jesús “Toto” Rubio, Rafael Reyes, y Alfredo Arango.

«Se logró armar un grupo humano muy profesional. Tenían mucha mística y excelente jugadores que dieron el todo para lograr la primera estrella en la historia del Junior en el fútbol profesional. Para mí fue un honor ser campeón en mi presidencia.  Fue algo inolvidable, yo estuve en el banco técnico porque siempre acostumbre a estar allí. Derrotamos al Santa Fe en Bogotá 3-1. Recuerdo que Barranquilla nos recibió como héroes. Como si hubiéramos ganado la tercera guerra mundial”, reseña Fuad Char. 

Ya son 11 títulos…

La primera estrella del Junior todavía olía a pólvora de diciembre cuando Fuad Char entendió que la gloria no podía ser un accidente. Medio siglo después, con 88 años a cuestas y once constelaciones bordadas en el pecho del club, ese mismo hombre sigue sentado en el palco como si el tiempo no se atreviera a tocarlo.
Fuad Char no heredó títulos: los administró, los soñó y los sostuvo . Desde 1977 hasta 2025, cada estrella tiene su sombra alargada en la tribuna, su pulso firme detrás de la nómina, su terquedad silenciosa cuando el viento soplaba en contra.

Fuad Char no fue el que pateó los penales ni el que levantó las copas, pero estuvo en cada negociación decisiva, en cada apuesta arriesgada, en cada momento en que el club necesitó algo más que aplausos: necesitó dirección.

Fuad Char, es el gestor de las 11 estrellas logradas por el Junior en el fútbol profesional colombiano. Èl siempre ha estado en alma y cuerpo en las conquistas de también de los títulos de los años 1980, 1993, 1995, 2004, 2010, 2011, 2018, 2019, 2023 y 2025. Y todavía Fuad tiene energía para llenar de más gloria al Junior.

La herencia del poder y la pasión

Hay hombres que pasan por los clubes y hay hombres que se convierten en época. En Barranquilla, cuando diciembre huele a pólvora y tambora, el apellido Char no es solo un rótulo empresarial: es una línea de tiempo.

En 1977, mientras la ciudad aprendía a pronunciar por primera vez la palabra “campeón”, Fuad Char ocupaba el palco presidencial con la serenidad del estratega que sabe que el fútbol también se gobierna. Tres años después, en 1980, volvió a levantar la copa desde la misma silla. No era casualidad: estaba construyendo algo más duradero que un título.

Con el tiempo dejó el cargo, pero no el poder. Se convirtió en el máximo accionista, el arquitecto silencioso. Y entonces ocurrió lo inevitable en las historias de dinastías: la herencia no fue solo de acciones, fue de obsesión.

Antonio Char, el hijo mayor, asumió el reto no como relevo administrativo sino como custodio de una llama. Bajo su presidencia llegaron nuevas estrellas —1993, 2018, 2019, 2025— que no solo ampliaron el escudo, sino que confirmaron que el apellido ya no era circunstancial: era estructura.

Entre ambos nombres, otros presidentes —Pedro Salcedo (1995), Arturo Char (2004), Alejandro Arteta (2010), Alejandro González Rubio (2011)— sostuvieron el timón. Pero la narrativa profunda del club siguió orbitando en torno a esa dupla: padre e hijo, palco y legado.

Cuando Fuad, pasó a constituirse máximo accionista su hijo Antonio Char ha estado la presidencia logrando cuatro títulos 1993,2018, 2019 y 2025, Con un título aparecen: Pedro Salcedo ( titulo 1995) Arturo Char ( 2004) y Alejandro Arteta (2010) y Alejandro González Rubio (2011).

Sueño continental de Fuad

Foto: Fernando Núñez, Dulio Miranda, Rafa Reyes, Juan Carlos Dolménico, Julio Comesaña, Gabriel Berdugo , Òscar Bolaño, Blanca Franco y Fuad Char. Abajo. Camilo Aguilar, Eduardo Solari, Cèsar Lorea, Alfredo Arango y Juan Ramón Verón

El 1 de julio de 2004 no fue una fecha cualquiera en el calendario del fútbol colombiano. Mientras en Manizales el milagro de provincia se hacía eterno y el país entero miraba asombrado cómo Once Caldas levantaba la Copa Libertadores ante el temible Boca Juniors, en Barranquilla un hombre no celebraba: calculaba.

No miraba la copa con envidia, sino con determinación. Para Fuad Char, aquella noche no fue ajena; fue una provocación. Si el frío de la montaña había conquistado América, ¿por qué no podría hacerlo el calor del Caribe?

Desde entonces, la idea no lo abandonó. Se convirtió en una espina elegante, en una cuenta pendiente que ninguna estrella local logra saldar.

Porque en la vitrina rojiblanca brillan once títulos nacionales, pero falta el trofeo que obliga al continente a pronunciar el nombre de Junior con reverencia. Y Char, que aprendió a ganar en casa, ahora sueña con ganar afuera.

El 1 de Julio 2004, cuando Once Caldas ganó el título de la Copa Libertadores, Fuad Char lanzó una expresión que todavía le retumba en su memoria: «Junior también puede ser campeón de un título continental».

Fuad tiene entre ceja y ceja la misión de hacer realidad el sueño que Junior sea campeón de la Copa Libertadores.

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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