Apolinar Polo Morales, creador y director de una de las danzas más emblemáticas de estas fiestas, falleció esta semana en su Sabanalarga natal.
Por Chachareros
Por quebrantos de salud propios de la edad, este jueves falleció en su Sabanalarga natal el consagrado hacedor de Carnaval, Apolinar Polo Morales, a los 79 años de edad, y quien deja como inmortal legado haber sido fundador y director de las Danzas Especiales de Los Arlequines y Los Goleros, que desde hace muchos años enriquecen con su ingenio las tradicionales fiestas barranquilleras.
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Apolinar Polo, un hacedor que hará falta desde el próximo Carnaval.[/caption]
Un hombre sencillo. Trabajador del campo. En 1979 decidió cambiar de proyecto de vida y le dio el soplo de fuego en la sangre para crear una de las danzas emblemáticas del Carnaval de Barranquilla, Los Diablos Arlequines, que van danzando mientras que varios de sus capitanes, con arriesgada maestría, lanzan una bocanada de alcohol etílico sobre una tea ardiente, lo que de inmediato forma lenguas de fuego de un rojo intenso que se mezcla con un amarillo. Lo cual es maravillosos para las imagines de video y fotos.
Su ingenio le permitió a Apolinar viajar con su danza a varios países, entre otros, Marruegos, Francia, Japón, Estados Unidos, Panamá, Venezuela.
Los años se le vinieron encima a Apolinar. Ya había sufrido una isquemia cerebral que le dejó paralizado medio cuerpo durante varios años.
Fue ganador de 32 Congos de Oro y 22 menciones de honor en el Carnaval de Barranquilla. El hacedor de Carnaval y líder de la tradición recibió en vida varios homenajes, el último de ellos, de parte de la Fundación Carnaval de Barranquilla en 2012.
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Era muy querido por todas las reinas que han llevado en sus sienes la corona del Carnaval barranquillero.[/caption]
La danza de los Diablos Arlequines proviene de la España medieval. Al ritmo de la música inician una marcha de idas y venidas, sonando los cascabeles o las castañuelas y las espuelas. Bailan alrededor de botellas. Saltan cruzando las piernas y alternando los brazos hacia atrás, hacen malabares sobre las botellas sin tumbarlas. Se unen con los brazos y juntan sus espaldas. Con ello muestran una actitud defensiva y de seguridad. Después de estas demostraciones se ejecuta un ritmo rápido de puya que indica a los danzantes saltar y lanzar llamaradas por la boca si este acto lo incluye la danza. El éxito del bailarín es lograr lanzar a larga distancia la llamarada.
Su bastión por la tradición y la dedicación de sus últimos 40 a la cultura se consideran sus mayores aportes, así como lograr sumar cientos de jóvenes a sus danzas, consideradas como algunas de las más antiguas del Carnaval, que le permitieron integrar la lista de los depositarios de la Tradición del dossier enviado a la Unesco para la declaratoria del Carnaval de Barranquilla como Patrimonio de la Humanidad. Hace tres años, sus quebrantos de salud llevaron a delegar la dirección de las danzas en su único hijo varón, Gastón Polo, sin descuidar detalle alguno desde la supervisión y aprobación que hacía desde su silla de ruedas.
Sus honras fúnebres se cumplieron este jueves en la Iglesia San Agustín Hipona, de Sabanalarga, acto al que le siguió un homenaje póstumo y exaltación de su memoria en la Casa de la Cultura municipal, liderado por dirigentes culturales de todo el Atlántico.
La organización Carnaval de Barranquilla S.A lamentó, a través de un comunicado, la partida de este gestor de la cultura del Atlántico y del Carnaval de Barranquilla, que por más de 40 años lideró importante iniciativas para el rescate de danzas de la región.
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La Danza de los Diablos de Sabanalarga fue creada por Marcial Lavalle Romero en los inicios del siglo XX y trasmitida a su hijo Gregorio Romero Navarro, quien la sostuvo en compañía de Héctor Díaz por muchos años, y un tercer diablo de apellido Estrada entró a conformarla. Gregorio Romero sufrió una penosa enfermedad por largo tiempo, quedando incapacitado para continuar con su ajetreo carnavalero y la danza desapareció durante un tiempo prolongado
Entonces apareció en 1979 Apolinar Polo Morales a quien se le debe el rescate de la tradicional Danza, denominándola desde aquella época Los Diablos Arlequines.
De esta manera dejo claro que Apolinar Polo (q.e.p.d.) no fue el creador de la Danza de los Diablos sino el rescatador de la misma, que en adelante llevaría el nombre con el que se conoce actualmente .