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«En Barranquilla estoy en la capital mundial de la música africana»: Rémy Sahlomon

La leyenda congoleña del Soukous nos cuenta cómo ante sus ojos la arenosa reemplazó a la luminosa París. Con el más puro espíritu del arte.

Por Jorge Mario Sarmiento Figueroa

Para entrevistar a Rémy Sahlomon hay que usar grabadora y apoyarse en un traductor. Dice que todavía no habla bien el español. Pero para escucharlo de verdad, para conocer sus historias de los cuatro vientos, hay que sentarse en un círculo con él, con su bajo y con sus amigos. Y con cerveza en mano.

Es un lunes por la tarde, pero esta terraza parece una mañana de pre-carnaval. Las flamas del cuerpo todavía se mueven suaves aunque ya quieren encenderse a punta de frías y buena música africana.

La organización Sonparei y Sonora Selecta gestionaron entrevistas para el artista Rémy Sahlomon, para promover a través de su figura el evento Sound de Negros, que promete ser un compendio de joyas africanas al gusto de bailadores con espíritu de carnaval.

Por esa gestión estoy en esta terraza. Para entrevistar al legendario Rémy Sahlomon, considerado el mejor bajista parido en el Congo africano. Sin embargo, ni el ambiente ni el personaje tienen aire de entrevista. Así que en vez de entrevistarlo me la juego a invitar a que todos nos sentemos en el piso de la terraza y hagamos un círculo para escuchar sus historias. Sahlomon, que ha recorrido África al derecho y al revés y que desde hace décadas viaja con su música por el mundo, acepta la invitación con un silencio tan sonriente que hasta su rasta es una boca de largos labios de alegría.

Pa’l piso

A la pregunta inicial del porqué para él Barranquilla es la capital de la música africana, Rémy Sahlomon se suelta. El artista callado que no hablaba bien el español ya no solo no necesita traductor sino que nos cuenta toda una historia de vida con sabor barranquillero.

Su relato parte de África, llega a París, salta a Haití, cruza por una llamada a Nueva York y vuelve a la capital francesa. Luego pide a uno de sus músicos que se salga un momento del círculo y busque cervezas para todos, y entonces arranca en la siguiente parte donde viaja a Colombia de la mano del gran Diblo Dibala, llega a Cartagena, se funde con Palenque, regresa a París y, de repente, con la voltereta de una invitación y un destino inesperado, vuelve a nuestro país para ser sorprendido por una ciudad en la que su música se baila con tanto sudor como en su África natal. Esa ciudad es Barranquilla.

«¿Sabías que aquí en el barrio Manuela Beltrán he escuchado una música que solo se escucha en pocos lugares de África? Antes, uno en París se sorprendía con estas cosas porque todos los africanos que queríamos tener éxito en el arte estábamos obligados a viajar allá. Pero ahora es distinto, y por eso Barranquilla es la nueva capital mundial de nuestra música, por el espíritu con que nos escuchan. ¡Esto es espiritual! Esto no es de idiomas, ni de geografías, ni siquiera de inteligencia», nos narra sentado en el piso de la terraza, todos tomando cerveza, hablando en perfecto español, sonriendo con alegría Caribe, queriendo una sonrisa en todos los rostros, queriendo que el mundo baile África como en Barranquilla.

Rémy Sahlomon está aquí desde noviembre pasado, aunque su historia con la ciudad ya lleva años. ¡Hasta canción le compuso! Una bella melodía que los del círculo tuvimos el privilegio de escuchar.

Sahlomon volvió decidido a que Flama, su agrupación musical en la arenosa, crezca con la cultura de lo que él llama Soukous latino. Para eso están con él Andrés Islas, Salpi Guerrero y un grupo selecto de músicos criollos que también gustan de beber de África, como la niñez que se pega a la teta mayor.

Por el andén la gente pasa y mira con curiosidad la escena del círculo en la terraza, en especial a Rémy, el músico espiritual que camina como acróbata por la delgada línea que une la genialidad con la locura. La gente que pasa al principio se extraña y luego les dan ganas de sentarse en el círculo. Si hubieran querido, habrían podido hacerlo, Sahlomon tiene magia para hacer amistad, música y cerveza con solo sonreír. Aprendió a hacerlo desde los ocho años de edad, cuando era ya una estrella nacional de la música en el Congo; así como también aprendió a hacerlo viviendo en la calle, adonde fue a parar cuando sus padres se separaron.

Si este lunes no era un día para entrevistar al afamado artista, el sábado próximo, 20 de enero, en el evento organizado por Sonparei y Sonora Selecta, con él no darán ganas de sentarse. El sábado será para bailarlo con Sound de Negros en Barranquilla y con la selección de músicos y DJ’s que traen al continente negro a la capital mundial de la música africana.

Sound de Negros Instagram

Sobre el autor

Practicante del periodismo desde niño, comunicador de profesión, artista por vocación. Email: jorgemariosarfi@gmail.com Móvil: 3185062634
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