Es la reflexión de la polémica senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia. Soledad es un tremendo bololó. Siempre es así.
Por El Propio Búho
Nunca los perdedores terminan contentos. Es natural. Quedan heridos en su amor propio, sobre todo si son de aquellos (y aquellas), que suelen ‘fumársela verde’ y se ponen a pensar que del cielo bajarán muchos angelitos cargados de votos para estos políticos platónicos.
El caso más sobresaliente es el de la polémica senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia, quien asegura con vehemencia digna de mejores causas, que «el uribismo no perdió, eso es falso». Y saca cuentas sobre 100 alcaldías ganadas (de las 1.101 en disputa en todo el país), y de por los menos ocho gobernadores logrados (todos en coaliciones forzadas a última hora). Y aunque a esas candidaturas el uribismo llegó en aterrizaje forzoso, Paloma lo da como triunfo de su colectividad. Y eso está bien. Todo el mundo tiene derecho a creerse sus mentiras, a vivir del cuento.
El bololó de Soledad
Era previsible todo cuanto se está viviendo en Soledad antes, en y después de la jornada electoral, debido a la lucha descarnada por una de las alcaldías que más dinero recibe por concepto de regalías y por su condición de ser la única ciudad de Colombia que, sin ser capital de departamento, tiene la mayor cantidad de habitantes de los denominados municipios intermedios.
Soledad es un gigante. Pero también es un monstruo en materia de politiquería, corrupción y malas administraciones.
Ahora la pelotera es porque los seguidores de Beatiz Barraza (la pupila de Joao Herrera, actual alcalde, y Alba Olaya de Herrera, la alcaldesa en la sombra), aseguran que hubo ‘chocorazo’ en favor del candidato virtual ganador, Rodolfo Ucrós, conservador, apoyado por una trinca de miedo: Eduardo Pulgar Daza, el Gato Volador y Name Cardozo.
Pero también están furiosos los seguidores y patrocinadores de William Torres, a quien el propio Fuad Char acompañó noche y día, bajo el sol o bajo la lluvia, por todas las calles, por todos los barrios, casa por casa, abrazando a las ancianas y a los ancianos, cargando niños con la carita llena de moscas por los mocos, cosa que jamás en sus 50 años de vida política había realizado el cacique mayor del Grupo Olimpico. Para nada. Billy perdió.
En el fondo, eso no está del todo malo. Esa es la democracia. Unos ganan y otros pierden. En esta contienda electoral del 27 de octubre se sabía cuál sería la suerte del político más terco de la política barranquilla, el apreciado Rafael Sánchez Anillos. Y lo verán dentro de cuatro años -cosa admirable en él—con el mismo entusiasmo y la fe de carbonero inscribiéndose solitario para la Alcaldía.
Los derechos del hombre
Como ha sido costumbre del Búho, es bueno refrescar las peloteras de la parroquia con un poco de historia. Y qué más oportuno que recordar lo que sufrieron aquellos verdaderos próceres -como Antonio Nariño aquí en la entonces Colombia en embrión- por la promulgación y defensa de los Derechos del Hombre. Los Derechos Humanos. Que en aquellas épocas de la Francia estrenando su histórica revolución hace hoy más de 200 años, los valientes hombres y mujeres que promulgaban esos derechos eran capturados, encarcelados, torturados y, por lo general, fusilados.
¡Ay! Dianita, ¡tanto sol que recibiste!
¿Y qué tal los sueños de grandeza de Diana Macías? Convencida de contar con una inmensa cauda de seguidores de quienes ella ayudó a que le pagaran sus prestaciones sociales en el centenar de entidades públicas de las cuales ella fue la sepulturera, lanzó su candidatura a la Gobernación en una forma ostentosa. Alquiló todo un piso en uno de los edificios más modernos y lujos (y, por supuesto, con el canon de arriendo como para un traqueto); contrató a uno de los más jóvenes y pilosos equipo de logística en videos, imagen y contenidos (a quienes, dicho por ellos, no les pagó un peso); contrató cuatro camionetas cuatro puertas full equipo con conductor y personal de seguridad como el de la Presidencia de la República, para recorrer todos los municipios, corregimientos, puestos de policía, caseríos. Al final sus votos se cuentan con los dedos de las manos. Y sobran dedos.
Al pastor no le llovieron los votos
El pastor Carlos Denis –hombre sano, de buenos principios, buen esposo, mejor padre de familia–, estaba muy confiado en que su feligresía, por el cariño que él les tiene y es recíproco por parte de quienes lo siguen, sacarían todas las fuerzas de sus entrañas para que se produjera el milagro de que del cielo bajaran miles de votos por su candidato a la Gobernación. Se quedaron esperando en vano. No bajó un solo voto. Y lo peor de todo es que los diezmos disminuyeron de manera misteriosa. ¿Sería que algunos de sus devotos llegaban a las reuniones con malas energías? ¿Lo habría afectado leer demasiado a Platón y terminó enamorándose de la Gobernación en forma platónica? ¡Misterios de la vida!
El ensayo de Rodney Castro Gullo
Para este joven profesional de origen guajiro, nieto de uno de los más respetables juglares de la piquería vallenata, su presencia en el escenario político atlanticense en la competencia por la Gobernación fue un ejercicio sano y positivo. Sabía él que era difícil luchar contra esos Goliat de la política local. Aún así tuvo las agallas de David y salió a enfrentarlos de tú a tu
Nicolás Petro Burgos

Para ser la primera vez, y a pesar de comenzar la campaña en forma tardía, a Nicolás Petro no le fue tan mal. Una buena segunda votación. Además, contó con gente aguerrida como la exdiputada Gladys Oliveros.
Su padre Gustavo lo tiró a la guerra, no para destruirlo políticamente. Todo lo contrario, para que mostrara su potencial y su carácter de joven preparado desde temprana edad para pararse firme en una plaza pública, como el torero prodigioso que no pasa por la condición de novillero, porque ha nacido con la virtud de ser…¡Torero!
Su segunda votación detrás de la ganadora, Elsa Noguera, lo enaltece y la reconforta a ella. Su victoria tiene mayores méritos. Porque, de todas maneras, Nicolás es el hijo del candidato que le faltó un tris para estar hoy en la Casa de Nariño en vez de Duque. Además, Nicolás arrastra mucha simpatía en la juventud esperanzada en nuevos liderazgos que saquen a Colombia del último lugar como país más corrupto, con más tramitología para montar una empresa, la mayor cantidad (y más caros) impuestos del mundo.
Capítulo aparte, el mapa del Concejo

Toño Bohórquez en el acto de lanzamiento de su candidatura a la Alcaldía de Barranquilla acompañado por el senador Iván Cepeda Castro.
Lástima que no entró Ramón Ignacio ‘Chacho’ Carbó. Y muy mala leche de quienes quieren torcerle el cuello a la ley para impedirle a Antonio Bohóquez ganar su credencial de Concejal en virtud de haber sido segundo en votación para la Alcaldía. La Constitución Política Nacional dice que ganará la credencial de concejal el segundo candidato en votos en el debate para la Alcaldía, lo mismo que en la Gobernación, donde Nicolás Petro tiene su credencial de Diputado asegurada, y lo mismo que Gustavo Petro que está en el senado porque quedó detrás de Iván Duque.
¡AH! Pero es que los sesudos intérpretes parroquiales de la Constitución y la ley sostienen que quien debe entrar a ocupar esa curul es el señor Voto en Blanco, que quedó de segundo, superando a Bohórquez.
Lo que ocurre es que la Constitución y la ley hablan de candidatos que se hayan legalmente inscrito y participado en los debates y en todo el proceso electoral. El señor Voto en Blanco no se inscribió, ni mucho menos lo avaló ningún partido.
Como expresión de protesta y hasta de desprecio porque la mayoría de los miembros de este Concejo en el que son los mismos con las mismas, ¡eso sí que es muy válido! Y sería más ejemplar todavía, si para próximas contiendas electorales inscribieran a un candidato en representación del Voto en Blanco. ¿Por qué no? Si la Constitución contempla que un grupo de ciudadanos pueden recoger firmas e inscribir a un candidato de carne y hueso pero avalado por el grupo de ciudadanos denominados El Voto en Blanco.
La historia de la noche de las brujitas
Como estamos ad portas de celebrar o derrochar con motivo de ‘La Noche’ de las brujitas, que el comercio -cómo no, ni más faltaba–explota al máximo para felicidad infinita de los socios de Fenalco que ahora tienen hasta Ministro de Defensa, veamos un poco sobre la macabra historia de esta tradición que. con el correr de los años, nos han endulzado. ¡Y de qué manera, para felicidad de los parásitos vivientes en el abdomen de niños y adultos, por culpa de los ‘parásitos’ mercachifes que se inventan unas campañas absurdas para que todo el mundo compre montañas de dulces, se prenda la rumba de dos y tres días y que ruede la cerveza, el ron, el whisky, el cococho, las píldoras mágicas y el devaluado pero dañino bazuco.
El reparto, como dice el disco de Camilito Namén
Cambio Radical se quedaría con seis curules. Le siguen los partidos Liberal y Conservador con cuatro y La U con tres. Centro Democrático, Barranquilla Humana y Polo tendrían un escaño cada una.En las recientes elecciones se eligieron a 293 concejales en los 22 municipios y el Distrito de Barranquilla, que integran el departamento del Atlántico.
Su trabajo será fundamental en la labor de control político que deben ejercer por naturaleza y en la gobernabilidad que tendrá o no a su disposición cada gobernante local en la ejecución de su plan de gobierno.
En lo que respecta al Concejo de Barranquilla se puede decir, con base en los resultados que arroja el preconteo del 99,58% de los votos, por parte de la Registraduría, el partido Cambio Radical, que lidera la casa Char en el Caribe, se quedaría con el mayor número de curules con una votación de 122.841 ciudadanos.
Así las cosas, este partido político tendría seis curules y aumentaría en una su participación.
Hay que recordar que si Antonio Bohórquez, candidato a la Alcaldía que quedó en segundo lugar detrás de Jaime Pumarejo, acepta ocupar una silla en el cabildo en 2020, en cumplimiento del Estatuto de la Oposición, solo quedarían 20 de los 21 escaños disponibles. En diálogo con este medio, el abogado Bohórquez manifestó que aún no ha tomado la decisión. Habrá que esperar que oficialmente “terminen los escrutinios” y se agoten los procedimientos de ley para decidir, dijo el jurista a EL HERALDO. Una vez termine ese escrutinio, Bohórquez tendrá 24 horas para notificar su decisión, dice la ley.
Después de Cambio Radical el Partido Liberal se consolidó como la segunda fuerza electoral en esta Corporación, con 88.288 votos. Sin embargo, pasaría de cinco a cuatro curules. El partido Conservador, quedaría en tercer lugar con 73.005 electores, perdiendo tres curules de las siete con las que contaba hasta este año. Sin duda fue el partido más damnificado.
Entretanto, el Partido de la U sacó 71.043 votos, lo que le permitiría pasar de dos a tres curules.
El Centro Democrático, del expresidente y senador Álvaro Uribe, tendría una curul al igual que en los pasados comicios, al obtener 34.207 votos.
Los otros partidos que obtendrían un puesto en el cabildo son la Coalición Barranquilla Humana, con 27.043 electores y el Polo Democrático Alternativo con 25.063 votos.
Fuerzas en los demás municipios. Cabe resaltar que en los restantes 22 municipios del departamento Cambio Radical también se impuso como fuerza dominante al ganar en 10 de ellos. Estos son: Baranoa, Juan de Acosta, Luruaco, Manatí, Polonuevo, Ponedera, Repelón Sabanalarga, Soledad y Tubará.
En Baranoa, Ponedera, Sabanalarga y Tubará fueron elegidos mandatarios de la colectividad o con coaliciones que integraba Cambio Radical.
El Partido Social de Unidad Nacional o Partido de La U se impuso en seis cabildos. Estos son: Galapa, Piojó, Puerto Colombia, Santa Lucía, Suan y Usiacurí.
Detrás aparece el Partido Conservador que ganó en Campo de la Cruz, Malambo y Palmar de Varela. En estos dos últimos fueron elegidos alcaldes de la colectividad azul.
El Partido Liberal ganó en Candelaria y Sabanagrande; y el Movimiento Alternativa Indígena Social (Mais) fue el triunfador en Santo Tomás. Cabe resaltar que en este último municipio también ganó el aspirante a la Alcaldía de ese mismo partido, Tomás José Guardiola Sarmiento. Esto, en teoría, facilitaría su gobernabilidad.











