CrónicasOpinión

El día después de un Show mediático

El país de la doble moral lo ha hecho otra vez.

Por Andrés Ibañez

Amaneció. El sol se desdobla tenue en medio de las nubes, los titulares son meramente futbolísticos, una actuación de la selección colombiana que deja mucho que desear en cuanto al rendimiento de sus delanteros. En las tiendas del barrio no se habla de otra cosa, el centro de las conversaciones es si hace falta Teófilo Gutiérrez o Falcao García.fotoavcircunvalar5am

Minuto 83, James cobra un penalti  y el arquero se lo adivina pero el rebote le queda de “papayita”  y la jugada termina en gol,  la ciudad es estremecida por la euforia de sus habitantes, hasta los gritos de la vecina se escucharon en la sala de mi casa. Sentí alegría porque era la primera vez que el motivo de los mismos no eran los golpes de su compañero sentimental, me hace pensar en el caso de las miles de mujeres que como ella no han sido escuchadas, no han sido educadas para asumir este tipo de conflictos, víctimas no solo de sus agresores sino de una sociedad que las somete desde que nacen, que solo se preocupa por realizar señalamientos airados,  por vivir una indignación momentánea porque son pocos los que le ponen el hombro día a día a todas estas situaciones.

¿Armero le pegó a su mujer? Eso ya es pasado. ¡Mira cómo jugó de bien ese muchacho! El presente es que a la periodista que se indignó le quieren pegar en la jeta, para que se calle.

Fin del partido, fin de las polémicas y los debates absurdos, es el día después y todo queda en la cárcel del olvido,  a la espera de que la memoria como única juez no sea atacada por el alzheimer colectivo.

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