Por Rafael Sarmiento Coley
Uno de los dos aspectos peculiares del nacimiento de Barranquilla (en 1813 según los más arriesgados historiadores), es que no tuvo, como casi todas las primeras urbes colombianas, un hidalgo fundador español o de cualquier otro lugar del mundo.

Por eso no tiene callecitas adoquinadas estrechas ni mucho menos murallas para protegerse de piratas europeos que venían a saquear estas poblaciones formadas por comunidades aborígenes.
Por ello lo que se conmemora este 7 de Abril de 2024 no son con exactitud los 211 años de vida de la ciudad, sino la declaratoria de Villa en 1813.
Por lo tanto Barranquilla no debe su nacimiento a algún Hidalgo español. Ya estaba aquí cuando llegaron los invasores de España, Francia y el Reino Unido de Gran Bretaña.
Y a pesar de éso, o gracias a ello, se empezó a forjar una comunidad alegre y febril, hospitalaria y bulliciosa.
Su virtuosa posición geográfica en la desembocadura del río más grande de Colombia la catapultó muy pronto como centro febril de comercio internacional.
Ello gracias a su ubicación geográfica en la esquina en donde el Río Magdalena vierte sus aguas al Mar Caribe.
En una época en la cual el principal transporte internacional era el marítimo -fluvial, era un verdadero anclaje de grandes embarcaciones que entraban por Bocas de Cenizas hasta la zona portuaria barranquillera.

Gracias a dicho privilegio en Barranquilla nació el fútbol y el béisbol colombianos, la radio comercial (con Elías Pellets Buitrago); la aviación comercial, y una agitada vida artística -cultural que en esas épocas se movía por los mares.
Eran tiempos de febril inmigración de gentes venidas de países cercanos y lejanos, muchas de ellas forzadas por sangrientas guerras en sus lugares de orígen, como fue el caso de otomanos y libaneses.
Los primeros porque el imperio de Turquía (como ocurre en casi todos los imperios inclusive en estos tiempos tal como lo han sufrido los alemanes, los rusos, chinos, japoneses y otros.
La diáspora de los países en guerra por lo general se embarcaba en el primer navío en el que pudieran parapetarse para salir hacia donde los llevara el viento.
Muchos de los inmigrantes llegaron a Brasil, Chile, Argentina y Colombia. En su mayoría anclaron en Barranquilla, lo cual permitió que en esta urbe se produjera una policromía multiétnica que supervive, tal como con frecuencia lo analizaba en sus columnas periodísticas el recordado profesor Alberto Assa, único TURCO que vivía en Barranquilla y en Colombia porque los demás eran, en su mayoría, procedentes de El Líbano, que venían huyendo del invasor otomano. Lo que pasó a crear un insulto generalizado porque acá el único «Turco» que llegó fue el profesor Assa. Los demás eran libaneses víctimas de la dictadura otomana.
Todo ése sincretismo de una población variopinta le dió a Barranquilla una condición especial, con distintas culturas; con la presencia de audaces emprendedores en todos los campos.
Inclusive, años más tarde, cuando se produjeron desastres como las guerras en Japón, (recordemos las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaky, la Segunda Guerra Mundial provocada por Hitler desde Alemania), también produjeron grandes emigraciones.
Barranquilla no fué la excepción como destino de las diásporas.

Hoy Barranquilla es todo un engranaje de apellidos de muchos orígenes mezclados con raizales y regionales.
Un turbión de razas que han convertido a Barranquilla en la ciudad más hospitalaria de Colombia con atractivos turísticos como el Gran Malecón, la Ventana al al Mundo, la zona cultural de la vieja Aduana; La Aleta del tiburón,el Parque Cultural del Caribe y centros comerciales de gigantes formatos, así como una importante oferta universitaria y numerosos templos de una variada expresión religiosa.
Barranquilla hoy, al cumplir sus 211 años de vida, es una ciudad pujante y de puertas abiertas. Por ello es que merecidamente un presidente colombiano (Mariano Ospina Pérez), la bautizó como la Puerta de Colombia en el discurso de inauguración de unos Juegos Nacionales en el Estadio Romelio Martínez.
Imágenes de internet y de archivos











