Crónicas

El bullerengue y el candor de la actuación

Una visita a Gamero lleva a Ricardo Bustamante a descubrir que, detrás del humor viral de Isolina León y Carmen Cecilia Mendoza, habita una auténtica expresión del bullerengue, la identidad caribeña y el candor popular.

Por Ricardo Bustamante

Primero, la curiosidad

Motivado por la curiosidad e hilaridad que me producen las señoras Isolina León Blanco y Carmen Cecilia Mendoza Castro, creadoras de contenido digital y caracterizadas por su humor genuino y caribeño, decidí visitarlas. Invité como copiloto a mi gran amigo Henry Cardona Martínez, a quien recogí en su Campo de la Cruz del Alma.

El arranque

Para tal fin, el pasado 8 de mayo, desde Barranquilla me dirigí a Gamero, corregimiento del municipio de Mahates (Bolívar). De contera, aprovechando la cercanía geográfica, el mismo día fuimos, ya con Henry como compañero de viaje, a Evitar, la tierra de la Niña Emilia Herrera, y estuvimos en casa de su hija, Nelly (Echenique) Herrera. De Nelly y de su vida escribiré próximamente.

Los amigos y la logística

Previamente, ante mi duda sobre qué vía tomar, llamé a mi amigo Francisco De Ángel Polo, residente en Barranca Vieja (corregimiento de Calamar, Bolívar), quien, de manera sencilla, me indicó:

«Te vienes por toda la carretera Oriental; una vez pases el puente de Calamar, avanzas unos pocos kilómetros y encontrarás, del lado derecho, una entrada pavimentada. La tomas y, luego de pasar unos parajes, llegarás a Mahates y ahí estarás a un paso de Gamero».

Eso hice, o mejor, hicimos.

Además, Francisco me relacionó con el abogado Fidel Salgado De la Cruz. El dr. Salgado, residente en Barranca Vieja, con amabilidad y desprendimiento,me contactó en Mahates con Yina Miladis Bolaño Pérez, secretaria de la Personería de ese municipio.

Yina llamó en Gamero a su amigo Dionisio Morelo. La esposa de Dionisio, Rosa María Acosta, nos presentó a Katiuska Estrada León, hija de Isolina con Jacinto Estrada Valdez («El Perci»). Tanto Yina como Katiuska, muy voluntariosas y colaboradoras, nos acompañaron durante todo el tiempo.

Katiuska, después de la visita a Gamero, como excelente regalo, nos llevó a San Basilio de Palenque, la tierra de su padre. En casa de su tío paterno, Florentino Estrada, estuvimos departiendo alegremente. El restaurante para almorzar lo sugirió el doctor Fidel: el de la señora Josefa Echenique, en Mahates.

De Gamero para el mundo: candor infantil

La discusión de dos mujeres setentonas con aspecto de campesinas y pueblerinas por la elaboración de un café tinto, que a una de ellas le parece que fue mal preparado por la otra, y el endilgarse mutuamente una tacañería proverbial, como es el caso de Isolina y Carmen Cecilia, pasaría desapercibida si no se pusieran de presente dos características importantes: la primera es el acento golpeado, ribereño y costeño, propio de los habitantes cercanos al Canal del Dique, así como las risas y carcajadas estruendosas y burlonas que aportan riqueza al acervo cultural de la región; la segunda, y a nuestro modo de ver, la de mayor relevancia, es lo que, en el fondo y de manera casi imperceptible, se asoma en las actuaciones de las dos gameranas: el candor infantil que se esconde en las peleas y discusiones por un café y por otras cosas nimias, como si fueran niñas que discuten por la posesión de un juguete.

Allí, en esas escenas entre Isolina y Carmen Cecilia, hay un parecido argumental con los sketches de El Chavo del Ocho (Kiko, el Chavo y la Chilindrina): Kiko exhibiendo un juguete novedoso que el Chavo no puede tener, y la Chilindrina aliándose con el Chavo para lograr enojar a Kiko.

Actrices naturales

Pero pasa que Isolina y Carmen son excelentes actrices naturales que no necesitaron de una academia para que les enseñara a actuar. Las escenas son creíbles y transcurren en una cocina de palma y una mesa de madera rústica. En la casa de Isolina, lugar de grabación, abunda lo básico para subsistir y escasea el lujo, ostentación que ninguna de las dos mujeres necesita para ser feliz. Lo son, en su austeridad y sabiduría de campesinas genuinas.

Carmen Cecilia e Isolina

Carmen Cecilia es de cuerpo menudo y enjuto; su carcajada peculiar está a flor de labios. Minutos antes de nuestra visita a su casa, había llegado del monte. Sudaba porque estaba cortando y transportando leña hacia su casa para armar el fogón. Humilde, pero vivaz, el contrapunteo y la réplica forman parte de su esencia.

Isolina, también conocida en Gamero como «La Chole» y «La Chaki», es una mujer negra, espigada, delgada, con una voz estridente y de carcajadas fáciles, agudas, sonoras y tan amplias como su boca. No son carcajadas comunes, son las de una persona feliz por lo que fue y por lo que es. Sus padres fueron Ramón León Cabarcas y Andrea Blanco Torres. El papá era de San Estanislao de Kostka-Arenal; y su mamá, de Gamero.

Isolina, cantautora de bullerengues

Isolina vive agradecida con el empresario y músico Wady Bedrán, quien la llevó de la mano a grabar, en consideración a que la escuchó cantar y le gustó su manera de interpretar las canciones. A los 51 años de edad grabó, en 1999, el éxito La Tranca, con los Soneros de Gamero, tema de la autoría de Luis Guillermo Ríos.

Su reconocimiento se extiende a la cantante folclórica Irene Martínez: «Ella nos abrió las puertas a todos nosotros, los gameranos, y a los Soneros de Gamero», sostiene Isolina.

Otros éxitos suyos son Tun Tun, El Pollerón y El Pirulo.

Isolina ha sido invitada de honor, en su calidad de cantautora de exitosos bullerengues, a San Andrés, Cartagena, Sincelejo y otras ciudades de la Costa Atlántica, poniendo en alto su estilo musical y engrandeciendo la riqueza del folclore de su tierra natal.

Dos municipios y dos corregimientos

Nunca habíamos ido a Mahates, a Gamero, a San Basilio de Palenque ni a Evitar. En un día de sol intenso conocimos dos corregimientos (Gamero y Evitar) y dos municipios (Mahates y San Basilio de Palenque).

La Ley 2379 de 2024 le otorgó la calidad de municipio a Palenque, aún falta culminar trámites administrativos para que se convierta legalmente en el municipio número 45 del departamento de Bolívar.

Gracias

Gracias a los amigos mencionados en el presente texto por ayudarnos a hacer realidad nuestra aspiración cultural y nuestra labor de reportería.

Sobre el autor

Autor periodístico y literario nacido en Barranquilla. Bachiller del Colegio San José S.J., abogado con especialización en Derecho Laboral y Penal. Ejerció como catedrático Universitario y Operador Judicial. Desde 2020 disfruta su pensión.
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