Con una inversión de $4.100 millones, la Institución Educativa Distrital (IED) José Eusebio Caro, tendrá 10 nuevas aulas, un laboratorio, 10 baterías sanitarias y una cocina- comedor.
Por Chachareros
Los miles de egresados – que hoy son brillantes profesionales en distintas disciplinas en ciudades de la región Caribe, el resto del país y en el exterior- del legendario colegio barranquillero José Eusebio Caro, sentirán nostalgia punzante y alegría de la buena al leer esta información sobre la oportuna mano que la administración del alcalde Alejandro Char le metió a dicha institución.
El Caro fue en Barranquilla un colegio de estudiantes contestatarios. Siempre. Porque había libertad de cátedra y en el plantel convivía un coctel de líderes y militantes maoístas, marxistas-leninistas, troskistas, mamertos, juqueros (de las Juventudes Comunistas), planfletarios de los grupos que echaban bala en el monte (EPL, ELN, PRT, Farc ), y levantados en armas de todos los pelambres de la furiosa izquierda que en Colombia quería establecer regímenes como el cubano, el ruso, el chino, en fin.
Los del Caro eran estudiantes temibles con la piedra. No se sabía (no se sabe aún), de dónde sacaban sacos de guijarros de dura textura que, al reventarse en la cabeza de un policía, dejaban un hueco ensangrentado. ‘Y un enemigo menos’, gritaban los revoltosos. Porque ese agente era, de inmediato, conducido en ambulancia a los centros hospitalarios.

El auditorio estuvo absorto y entusiasmado por los anuncios de las obras que se harán en el Caro por parte de la Administración Char.
Se recuerda como una película de los años 60 y parte de los 70 del siglo pasado, cuando la gente del Caro salía a Murillo (calle 45) a reventar piedra contra los buses de línea sin importar color, ruta o nombre de la empresa transportadora. Lo que querían era hacerse sentir. Protestar por cualquier cosa que les incomodara. Una nueva ley contra la clase trabajadora. Una reforma educativa. El cambio de un rector o de un simple profesor. También, claro que sí, cuando le cogían ojeriza a un rector, le aplicaban el nada grato cliché de “rector policía”. Y a punta de huelgas adornadas con piedras lo hacían salir volando.
El exalumno Rodrígo Hernández Buelvas recuerda que “era una época de rebeldía juvenil, en esos años locos de los sicodélicos, y uno que venía de las sabanas sucreñas a estudiar para superarse, no asumía un compromiso muy firme con la política, porque estábamos consagrados a nuestros estudios, y eso me sirvió para pasar a la Universidad del Atlántico, sin ningún problema, a estudiar matemáticas, en un tiempo en que a esa carrera todo el mundo le tenía miedo. Por eso éramos pocos los que nos encontrábamos en el salón de clases”.
El catedrático Eliércer Avilés Lara, matemático de la Universidad del Atlántico y maester en matemáticas aplicadas egresado de la Universidad del Zulia con una beca ‘Mariscal de Ayacucho’ que se otorgaba a través de una institución del Pacto Andino, cuya Secretaría estaba en Bogotá, recuerda que en esa época a la Uniatlántico llegaba mucho alumno del Caro. “Eran respondones. No tragaban entero. Pero respetaban al profesor”. Avilés Lara también fue profesor de la Universidad del Norte, en donde se graduó en ingeniería de sistema. Pero no dejó nunca su cátedra en la Uniatlántico, de la cual hoy goza de una merecida pensión.
Para el exalumno del Caro, Hernández Buelvas, “es muy dichoso saber que ahora al instituto le van a realizar tantos cambios para mejorarlo. Lo merecía. Porque es una institución histórica en la educación secundaria barranquillera”.
Una fiesta en el Caro
Por todos esos antecedentes, fue apenas justo lo que se vivió, con motivo de la iniciación de las magníficas reformas del legendario colegio barranquillero. Que fue un anuncio muy peculiar, con un evento emotivo, en el que directivos, docentes, estudiantes y padres de familia hicieron públicas manifestaciones de gratitud, el colegio José Eusebio Caro celebró con el alcalde Alejandro Char y la secretaria de Educación, Karen Abudinen, el inicio de obras de mejoramiento de infraestructura que dotarán a esta institución de un nuevo bloque académico con 10 aulas, 1 laboratorio de química y física, baterías sanitarias y una cocina- comedor amplia y acogedora, con silletería ergonómica..

Char estuvo acompañado del presidente del Concejo de Barranquilla Juan Carlos Ospino y de la secretaria de Educación distrital Karen María Abudinen.
El alcalde Char destacó el compromiso de la administración con la institución educativa y anunció que la inversión tendrá como objetivo elevar la calidad educativa en el plantel. “Esta inversión asciende a $4.100 millones, de los cuales $1.600 millones corresponden a la compra de los predios para su ampliación en aras de garantizar una edificación amplia, moderna y digna para la comunidad educativa del colegio José Eusebio Caro, esto es de doble vía, nosotros invertimos con grandes obras y la comunidad debe entregarnos muy buenos resultados”, apuntó el mandatario.
Al dirigirse a la comunidad educativa, la secretaria de Educación, Karen Abudinen, dijo: “Hoy me siento llena de orgullo porque gran parte de este proyecto se ha hecho realidad por el cumplimiento de las metas y sobre todo el trabajo en equipo, en este colegio la gente trabaja unida, y eso es lo que más me gusta, que las personas trabajan en equipo, que nos ponemos metas y las cumplimos, con esfuerzo, con amor, con dedicación. En Barranquilla todos aportamos y cuando todos ponemos nuestra Capital de Vida tiene todavía más vida, por eso somos el mejor equipo de Colombia”.
La institución, que comenzó sus servicios en el año 1952 en la calle 30 con la carrera 35 y fue fundada con el nombre Colegio Municipal de Barranquilla, atiende hoy una población de 1218 estudiantes en tres jornadas desde transición, básica primaria, bachillerato y media, articulada a los programas de emprendimiento laboral con el Sena.
La rectora, Julia García Salas, expresó su agradecimiento al alcalde Alejandro Char al decirle a sus profesores, estudiantes y padres de familia que «ya es una realidad la reconstrucción del colegio, que era una necesidad sentida desde hace mucho tiempo y gracias también a la secretaria que ha estado comprometida con sacar adelante la educación de Barranquilla, brindándole el acompañamiento con buenas estrategias que redundan en la calidad «.
El acto de inicio de obras contó con la presencia de los concejales de Barranquilla, docentes, padres de familia, líderes y vecinos del sector.












