ActualidadEstilo de VidaLocalesNacionalesSalud

Dos sensibles fallecimientos en Barranquilla

Helí Alba Alba era el decano de los periodistas barranquilleros. Murió a los 91 años. Abelito Carbonell había iniciado una carrera pública promisoria, que se detuvo a sus 44 años de edad. 

Por Rafael Sarmiento Coley

De Helí Alba Alba muchos periodistas barranquilleros del último medio siglo tenemos una enseñanza grata por su consagración y pasión por el oficio: jamás dejaba su grabadora en casa, era su fiel compañera y testigo muda de sus nostalgias y su actitud taciturna ancestral, incrustada en sus genes de origen boyacense, pero muy adaptada a las costumbres caribeñas.

2 helí alba alba

Helí Alba Alba, consagrado periodista hasta los últimos días de sus 91 años de vida.

Era el mejor y más confiable informante para sus colegas, sobre el evento del día, dónde, con quién y a qué hora. Sus anécdotas son famosas. Como cuando, en una rueda de prensa, pidió la palabra para anunciarle al entonces presidente de la República, Carlos Lleras Restrepo, que le tenía un obsequio, se acercó al atril detrás del cual estaba Lleras Restrepo, y le entregó una foto ampliada, enmarcada y protegida por un vidrio, en donde aparecía el mandatario nacional en una charla muy amena con Nacho Vives, con quien desde hacía varios años sostenía feroz confrontación en la plaza pública. Hubo silencio total.

Algunos pensamos que el obsequio terminaría vuelto añicos en la cabeza del insólito donante. Más sucedió todo lo contrario. Lleras Restrepo le dio las gracias y, recurriendo a una de sus recurrentes ironías, anunció que la colocaría en el baño de su casa, único sitio disponible para ese tipo de fotos poco agradables.

El apreciado colega y amigo fallecido era, del mismo modo, un activista social, un líder cívico consagrado y sincero. Libró una exitosa lucha aguerrida y tenaz contra el tabaquismo que, por fortuna, inculcó en muchos de sus colegas, que poco a poco nos fuimos alejando de la adicción a la nicotina.

Alba Alba, a sus 91 años, todavía guardaba la esperanza de donar su valiosa hemeroteca, que incluye fotos inéditas de numerosos personajes locales, regionales, nacionales e internacionales; lo mismo que un extraordinario archivo de voces, que él en los últimos años logró pasar del ya en desuso casete, a CD.

Tenía su radioperiódico ‘Aurora Colombiana’, que, haciéndole honor al nombre, empezaba a las tres de la madrugada y terminaba dos horas después. Por allí pasaba todas las entrevistas que grababa durante el día, con la particularidad que, de manera puntual, llamaba al entrevistado, a esas horas de la madrugada, “para que se escuche en su propia voz”. No faltó el insolente que, en vez de agradecer la amabilidad de Alba Alba con su sana intención, terminaba insultándolo “por la impertinencia de dañarme el mejor sueño”, o el “momento que más disfrutamos mi esposa y yo”.

A Helí esos desplantes no le hacían mella. Por el contrario, lo estimulaban para seguir haciendo sus llamadas a sus personajes entrevistados. Que por lo general eran alcaldes, gobernadores, congresistas, presidentes de importantes empresas, gerentes bancarios, ministros y hasta presidentes de la República.

Ponía tanto rigor en su trabajo, que a empellones llegaba hasta la mesa principal en donde estaba posesionándose el alcalde, gobernador o presidente de compañía, y grababa no solo las palabras del posesionado, sino hasta la firma del acta de posesión, que él narraba con voz muy baja…”en estos momentos ustedes escuchan el zzzzzz del estilógrafo que rueda sobre el papel en donde el funcionario estampa su firma de aceptación del cargo”.

¡Caramba! ¡Se nos fue Helí! Paz en su tumba y nuestro sentido pésame para sus hijas y demás familiares, para sus amigos y numerosos colegas.

Abelito Carbonell Gómez, ¡Con tanto futuro!

Tenía, Abelito Carbonell Gómez, la misma clase elegante, amena y sencilla para tratar a todos, que tenía su padre el excongresista Abel Francisco Carbonell Vergara.

3 carbonell gómez

Abel Carbonell Gómez, fallecido este domingo, tenía un promisorio futuro en la política.

Carbonell Gómez tenía eso que los politólogos denominan el carisma del líder natural. Era dueño de una química especial para llegarle a la gente. Su trato cálido y su conversación fácil permitía ganarle muchas amistades, sobre todo en el gremio político y periodístico, tal como era su padre, fallecido a los 55 años de edad, cuando su hijo mayor -el fallecido este domingo- tenía 25 años. Ese perfil de Abel Carbonell Gómez, cuyo deceso se produjo este domingo en la clínica Portoazul, a los 44 años de edad, le auguraba un futuro promisorio. Lo tenía todo para escalar a lo más alto.

La pasión por la política la heredó de su abuelo Abel Carbonell y de su padre Abel Francisco Carbonell Vergara, quien estaba casado con Maritza Gómez, y fallecido en mayo de 1997, víctima de un cáncer en la garganta.

El abogado Carbonell Gómez, de 44 años, era hijo del exgobernador del Atlántico, excongresista, exsuperintendente bancario y exembajador de Colombia ante Naciones Unidas, Abel Francisco Carbonell Vergara. Por esa meritoria trayectoria se hizo acreedor al acatamiento como uno de los jefes naturales del Partido Conservador en el Atlántico y a nivel Nacional, en el sector pastranista, donde siempre militó.

Su hijo fallecido este domingo era abogado egresado de la Universidad Javeriana, y estaba casado con María Elvira Cuello y tenía cuatro hijos.

Su trayectoria profesional incluyó la gerencia para Barranquilla de Frontier Agencia Marítima, y varios cargos de breves periodos en la primera administración de Alex Char y en la de Elsa Noguera Carbonell.

Carbonell Gómez tenía tres hermanos: María Claudia, Maritza Lucía y Alfredo José. Este último, quien se desempeña como director ejecutivo de Asoportuaria, publicó en sus redes sociales un sentido mensaje: “Cuando se murió mi papá, asumió el rol de padre. Lo hizo tan bien que hoy debo decir que no solo he perdido un hermano, sino que acabo de perder un papá por segunda vez”.

La cremación del cuerpo de Abelito Carbonell Gómez se cumplió el domingo, el mismo día de su fallecimiento, luego de un largo proceso de deterioro de su salud, lo que requirió su hospitalización en la clínica Portoazul. Todo parece indicar que el abogado de la Javeriana y administrador de empresas de la Universidad St. Joseph, de Filadelfia, Estados Unidos, no resistió la reacción alérgica de una inyección preparatoria para una intervención quirúrgica.

Abel Carbonell Gómez estaba casado con María Elvira Cuello y tenía cuatro hijos. Su hermano Alfredo José Carbonell, quien es director ejecutivo de Asoportuaria, lo recordó como una persona “emprendedora”. Estaba dedicado a su empresa comercializadora de carbón y era inversionista del sector portuario.

Carbonell Gómez tenía otras dos hermanas: María Clara y Maritza Lucía Carbonell. Este miércoles se cumplirá la misa de cenizas a partir de las nueve de la mañana en la Catedral Metropolitana María Reina.

Sobre el autor

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey
Noticias relacionadas
ActualidadCrónicasDeportes

Edgar Sánchez, el médico que creció en la tribuna y se quedó en el corazón del Unión Magdalena

LocalesOpiniónReflexión

Los opresores de cada día

ActualidadArte y CulturaCrónicas

Turcios: cuando el mar se volvió trazo en la infancia de un caricaturista universal

ActualidadArte y CulturaCrónicasDenuncia CiudadanaLocalesTEATRO

"En el teatro Amira de la Rosa este año solo veremos polvo y mugre”

1 Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *