Sandgren, Zeballos, Edmund, Jachanov y Nishikori vieron cómo el serbio se abría camino en la ronda británica antes de enfrentarse con Rafael Nadal.
Por: Manuel de Jesús Aguilera Romero
En una final relativamente sencilla, Novak Djokovic se coronó por cuarta vez en Wimbledon, el Grand Slam más prestigioso en el mundo del tenis derrotando en sets corridos 6-2 6-2 7-6 al sudafricano Kevin Anderson, quien había vencido en la semifinal a John Isner en un partido que se extendió por más de seis horas y media.
Novak había hecho lo propio dejando en el camino nada más y nada menos que a Rafael Nadal, el actual número 1 del mundo en otro partido maratónico que con 5 horas y 20 minutos se convirtió en la segunda semifinal más larga en la historia del torneo y de los Grand Slam después del cotejo entre Isner y Anderson.
Sandgren, Zeballos, Edmund, Jachanov y Nishikori fueron los hombres que vieron cómo el serbio se abría camino en la ronda británica antes de enfrentarse con el español en la semifinal. El partido contra Rafa fue el más visto en todo el torneo porque es un clásico del tenis mundial y también era el instrumento para medir las condiciones en las que llegaba Nole, como es conocido por los aficionados.
El game decisivo para Nole
El último set del partido de la semifinal contra Nadal se extendió más de lo normal, empezó sacando Djokovic y ganó su servicio, luego el turno para sacar fue de Rafa quien hizo lo propio y empató el set, la tendencia se mantuvo durante los siguientes 15 juegos llegando a estar 9-8 a favor del balcánico, en el game 18 el servicio lo tenía el de Manacor quien cedió los primeros dos puntos poniéndose en ventaja Nole 0-30. En el siguiente punto un tiro cruzado de Djokovic hizo que Rafa tuviera que salir de la cancha para defender su servicio, acción en la cual el español se cayó, aun así respondió el tiro, pero con suspicacia Nole cuadró su devolución a un sitio donde era imposible para Nadal, se ponía 0-40 y con 3 match point, el serbio no desaprovechó la oportunidad y en el siguiente punto se llevó el partido.
Djokovic actual número 21 del mundo, había tenido altibajos en estos últimos dos años: cambios de entrenadores, lesiones, limitación de patrocinadores, ente otras. Pero esto no ha sido impedimento para que vuelva a tener el nivel que mostró entre 2011 y 2015 donde ganó la mayoría de torneos en los que participó y llegó a ser el número 1 más de 220 semanas y ahora levanta el trofeo por cuarta vez en la cancha central del All England Club.











