Estilo de VidaSalud

¡Disfruta ser humano!

Un experto explica porqué el movimiento jorobado de lo seres humanos con el uso de tecnologías como los celulares, está cambiando nuestro cuerpo.

Por Sergio Montoya*

Sergio Montoya, entrenador personal, deportivo y de crossfit.

Sergio Montoya, entrenador personal, deportivo y de crossfit.

La industrialización y las modas van en contrasentido de nuestra evolución como especie.

Los computadores, teléfonos inteligentes, automóviles, ascensores, tacones, videojuegos y sofás nos han vuelto disfuncionales. Tenemos tantas herramientas para facilitarnos la vida que ya asusta un poco el ejercicio de prever el futuro de la especie en lo que a capacidad de movimiento se refiere.

¿Qué decir del montón de productos de empaque que nos venden en el supermercado haciéndose pasar por alimento?

Muchos de nosotros hemos mencionado frases como “cuando era niño no existían los celulares”. Nuestros niños se divierten cada vez más con máquinas que con personas. Máquinas que a su vez serán obsoletas para sus hijos. Mientras tanto, la cantidad de casos de patologías de columna vertebral va en aumento exponencial. Cada vez más niños con problemas de coordinación y tonicidad muscular, más adultos que sienten que no pueden hacer deporte a pesar de estar solo en sus 40’s.

El cuerpo humano renueva casi totalmente sus células varias veces durante su vida. Resulta lógico pensar que el proceso de aprendizaje a nivel físico es continuo e interminable. Y es tan poderoso que es capaz de aprender cualquier estructura que le enseñen, incluso si alguna va directamente en contra de su esquema de autoprotección más primario.

Tomemos por ejemplo el uso de los teléfonos celulares: la costumbre de chatear y revisar las publicaciones de redes sociales nos mantiene en una posición de joroba en la que la zona cervical de la columna (la que se encuentra en la nuca) produce fuerzas de presión capaces de deteriorar los nervios que comunican al cerebro con el resto del cuerpo. Imagina el riesgo potencial que esto implica…

Aun así el cuerpo lo aprende y termina por fortalecer los músculos del cuello que activamos para poder mirar la pantalla, no sin antes enviarnos señales de fatiga y posteriormente de dolor, que por supuesto preferimos ignorar con tal de no desconectarnos.

A veces el dolor ni siquiera se produce en la zona directamente afectada, lo cual desvía la atención del foco del problema y dificulta la corrección de la causa real. Las diferentes zonas del cuerpo están conectadas por cadenas o “tiras” de musculo que permiten trasmitir fuerzas de un punto a otro y así generar movimiento. Son como látigos. Algunas son tan largas que van desde los talones a los hombros.

¿Impresionante, no? Pero como todo lo que es perfecto, tiene su doble filo, pues esas tiras también son capaces de transmitir esas fuerzas inadecuadamente y producir lesiones, si el movimiento inició de manera incorrecta.

Mujer en tacones por la calleMiremos el caso de las mujeres y sus tacones. La posición del pie al usarlos fortalece más de lo necesario fibras que luego le impiden volver a su estado natural, atrofiando tejidos, sacrificando movilidad del tobillo y por lo tanto la funcionalidad de esa articulación. Como los humanos estamos construidos para caminar en dos piernas, es decir, que los pies son nuestra base, la situación anterior es como la de un edificio con cimientos débiles e incapaces de sostener la carga. Piensa en un edificio endeble durante un temblor… ¿Quiénes lo sienten más fuertemente? Los que viven arriba claro está. No se extrañen entonces si encuentran casos de mujeres con dolores en la cadera o el cuello a causa de una disfuncionalidad en los tobillos o incluso solo en los dedos de los pies.

Para terminar de empeorar la situación, algunos médicos tratan estos síntomas con una visión muy pobre. Muy estática y desagregada cuando el cuerpo humano está en constante movimiento y es una estructura innegablemente integral. Pastillas para el dolor y prohibición de movimiento. Lento pero directo al ataúd.

El movimiento correcto es la terapia más efectiva cuando el dolor no es por trauma sino por disfunción. Vuelve a tu esencia, vuelve a lo natural. Mantente más tiempo de pie y tan erguido como puedas. Aprende a moverte bien y luego muévete mucho. Come alimentos lo más orgánicos posible.

¡Disfruta ser humano!

Enlaces relacionados:

¿Qué es Fitness?   El cuerpo humano se mueve para sobrevivir

Crossfit en Barranquilla, un mundo por conocer

Para recibir atención personalizada en temas de movimiento y nutrición, comuníquese con Crossfit.

Diga que va porque leyó Lachachara.co

Banner Crossfit Set

 

Noticias relacionadas
Salud

Cómo tomar colágeno hidrolizado y por qué es clave para el bienestar diario

BellezaSalud

Cuidado personal masculino: cursos de cuidado de barba, piel y estilo sin excesos

Estilo de Vida

Manualidades y ganancias: cursos de carpintería para hombres desde taburetes hasta muebles

Estilo de Vida

Lavoe, Perucho y ‘El todopoderoso’

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *