Una autoridad de vida y periodismo, hoy con su partida, todos coinciden que fue el más grande y uno de los mejores, dictó cátedra.
Por Estela Monterrosa
Cuando lo escuché por primera vez, tenía yo aproximadamente 27 años, era aficionada al béisbol de la gran carpa; y al de aquí, al del patio, el que nos hacía gozar en el Tomás Arrieta cada fin de semana. Era Mike Schmulson. Pero desde 1988 que transmitió por el canal regional Telecaribe la temporada regular de las Grandes Ligas y la postemporada del béisbol norteamericano, incluyendo la Serie Mundial, lo admiré por sus conocimientos y por su calidad narrando el béisbol, desde entonces amé más ese deporte,y mi admiración por aquel señor periodista aumentó siempre.
Era un admirador hasta los tuétanos de Edgar Rentería, de quien dijo un día: «Yo no sé de qué pasta de campeón está hecho este joven (Edgar Rentería) que habiendo nacido con cuenta de dos strikes sin bola pudo colgarse dos anillos de Serie mundial. Cuando grandes peloteros han dicho que hubieran preferido renunciar a sus trofeos personales a cambio de un anillo de campeonato, Rentería logró dos y en ambos casos con el rol de protagonista».
Nacido en Lituania en 1930, fue traído a los dos años de edad por sus padres (quienes venían a trabajar en calidad de médicos en la United Fruit Company) a la población de Ciénaga, Magdalena. Años después su familia se estableció definitivamente en Barranquilla, donde creció, estudió y se hizo un profesional que amó cual más este terruño.
Cada vez que se ubicaba frente a los micrófonos le hacía homenaje al deporte, la buena dicción y el periodismo. Hoy se ha ido para siempre físicamente de su tierra, pero sus anécdotas, su humor y calidad siempre quedaran intactos, y serán recordados por toda la afición al deporte del béisbol, pues sus conocimientos sobre este, lo posicionan como la mayor autoridad a nivel nacional e internacional del mismo.
Mike Schmulson fue, sencillamente, la enciclopedia del béisbol que hablaba y caminaba. Hacía más de veinte años narraba para el canal Telecaribe las temporadas de ese deporte que amó, jugó y conoció como pocos en Colombia. Fue ingeniero químico y economista, fue concejal, presentaba el programa de entrevistas en Telecaribe y también era experto en boxeo. Pero por la ocasión sólo pesan los más de 2.500 juegos de Grandes Ligas que había narrado.
Oírlo hablar asombraba por su honestidad, simpatía y experiencia que lo hacen un elixir de conocimiento para la humanidad. Sus ojos color azul turquesa aislados por los vidrios de sus gafas ya están cerrados, pero siempre fueron enmarcados por líneas de años de innumerables sonrisas genuinas, que eliminaron siempre cualquier sensación de impenetrabilidad. Se ha ido el más barranquillero de los barranquilleros, que nació en Lituania pero se enamoró desde siempre de esta tierra, la que defendió y a la que le sirvió siempre que pudo. Hoy solo nos resta darle un agradecimiento enorme por sus enseñanzas y que al encuentro de sus colegas en la eternidad recuerden a esta tierra que siempre los recordará y honrará.Descanse en paz don Mike Schmulson. Los más sinceros sentimientos de condolencia para su gran familia, que siempre fue su apoyo e inspiración.














