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De Corozal a Valledupar: la travesía de Cristóbal García para cubrir durante 26 años el Festival Vallenato

Por: Francisco Figueroa Turcios

 Hay travesías que no se miden en kilómetros sino en pasión, en amor por un oficio que se vuelve destino. Así ha sido, año tras año, y ya contabiliza 26 años el camino de Cristóbal García Enamorado, un periodista, que ha hecho a pulso desafiando en su momento el polvo de las carreteras en las travesías de Corozal, su tierra natal a Valledupar para cubrir los pormenores del festival Vallenato.

Desde Corozal hasta Valledupar, la ruta no es solo geografía: es una especie de rito. Cinco departamentos desfilan por las ventanas de los buses inicialmente por Unitrasco y después por Brasilia los departamentos de Sucre, Bolívar, Atlántico, Magdalena y Cesar— como estaciones de una promesa que se renueva cada abril.

Llegar a Festival de la Leyenda Vallenata no significa descanso. Al contrario, allí empieza la verdadera faena: caminar bajo el sol, perseguir testimonios, atrapar en palabras e imágenes lo que el acordeón suelta en el aire.

La fidelidad a una pasión

Foto: Nadin Sandoval, Jorge Cuello y Cristóbal García

Veintiséis años después, el viaje de Cristóbal García ya no es novedad, pero tampoco rutina. Es una especie de pacto íntimo entre el periodista y el festival dela Leyenda Vallenata. Mientras otros ven dificultades, él ve capítulos. Mientras el cansancio aprieta, él escucha historias pidiendo ser contadas.

Cristóbal García Enamorado no solo cubre el festival vallenato: lo honra. Lo sigue. Lo persigue con la disciplina de quien entiende que el periodismo, cuando es verdadero, no depende de las facilidades sino de la persistencia.

«En el año 1998, escuché una transmisión de Radio Sincelejo de la cual hacía parte Jorge Cuello y lo convencí para que hiciéramos un equipo con Nadin Sandoval, todos periodistas de Corozal y fue como así desde hacen Veintiséis años he estado micrófono en mano en el Festival Vallenato» revela Cristóbal García como incursionó en el cubrimiento del Festival Vallenato.

Y así, cada año, cuando el acordeón vuelve a sonar en Valledupar, también se activa ese otro instrumento invisible: el corazón de un periodista que, contra toda distancia, sigue llegando a tiempo para contar la historia.

De teléfono fijo al mundo digital

Hace Veintiséis años, cuando Cristóbal García  emprendía su travesía desde Corozal hasta Valledupar, no existía el alivio de un “enviar” inmediato. La noticia no volaba: se arrastraba por cables.

Había que buscar un teléfono fijo como quien encuentra agua en el desierto. Marcar con paciencia, esperar el tono, confiar en que la línea no se cortara en medio del relato. Muchas veces, la voz del periodista era el único puente entre el hecho y la audiencia. No había imágenes, no había grabaciones digitales: solo la memoria, la libreta y la urgencia de no olvidar.

Los pares aislados —esas líneas precarias que sostenían la comunicación— eran casi cómplices de una época donde informar exigía más que rapidez: exigía resistencia. años, cuando Cristóbal García Enamorado emprendía su travesía desde Corozal hasta Valledupar, no existía la era digital.

«Hoy la era digital todo lo facilitó, hace Veintiséis años, transmitimos teléfono a teléfono, por par aislado.

Recuerdo como anécdota que el cantante Carlos Vives nos vio trasmitiendo y nos quitó el teléfono y mandó saludos para nuestra audiencia, los colegas protestaban por la preferencia de Vives conmigo Yo para calmarlos les dije que yo había estudiado en el colegio Celedón de Santa Marta con Carlos Vives. Los colegas se comieron el cuento» reseña Cristóbal García.

Hoy, el periodista llega y el mundo llega con él. Un celular basta para grabar, editar, publicar y transmitir en vivo. Las redes sociales convierten cada instante en noticia inmediata. La distancia ya no pesa; la señal, cuando existe, lo resuelve todo.

Tele Corozo

Foto: Juan Rincón y Cristóbal García

Cuando las tecnologías comenzaron a abrir caminos invisibles, Cristóbal García no dudó en que tenía que sumergirse también en la era digital . Donde antes había cables inciertos, ahora había señal; donde antes había espera, ahora existía inmediatez. Y entonces creó su propio espacio, su propia ventana al mundo: Tele Corozo.

Tele Corozo, no fue un simple canal por Facebook. Fue una declaración de independencia. Desde allí, hace ya seis años, convirtió su experiencia en ventaja. «Es una bendición para nosotros los periodistas la era digital y de allí que tenía de la mano de las tecnologías y por eso cree el canal Tele Corozo para así tener la tranquilidad de prestar un mejor servicio a nuestros televidentes» destaca Cristóbal García sobre el canal Tele Corozo.

Lo que antes narraba con la urgencia de la voz, ahora lo muestra en tiempo real: el bullicio de las tarimas, el temblor del acordeón, el sudor del artista, la emoción del público en el Festival de la Leyenda Vallenata.

Visibilizando a sus coterráneos

Allí, entre acordeones que respiran y cajas que laten como corazones desbocados, seguirá de cerca a sus coterráneos: al pulso firme de Daniel Eduardo Paternina en la categoría profesional, donde la experiencia se vuelve leyenda; al ímpetu vibrante de Alex Navarro Pérez en la categoría aficionada, donde el sueño aún se pule con esperanza; y a la ternura prometedora de Jesús Alfredo Tovar, ese niño que, con manos pequeñas, parece sostener el porvenir del vallenato.

Y mientras las canciones inéditas buscan eternidad en una sola interpretación, las letras de Ricardo Arrieta y Armando Gil se levantarán como relatos nuevos en un universo donde nada muere si se canta. A Carlos Santos Borja quien acompañará a José “El Zorrillo” González en acordeonero profesional.

Así, Cristóbal no solo sigue pasos: los convierte en memoria viva. Porque en cada acorde que narra, en cada historia que transmite, se reafirma que el vallenato no es un género… es un destino que se hereda, se honra y se cuenta con el alma.

En cada transmisión late la memoria de aquellos días difíciles y la certeza de que la pasión, cuando es verdadera, siempre encuentra su camino. Porque mientras otros vieron límites, él vio horizontes… y allí, en ese territorio donde la señal se vuelve historia, su nombre ya no es solo un hombre, sino un eco persistente que se niega a apagarse.

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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