La sorprendente Costa Rica aniquiló al «Grupo de la muerte» del Mundial 2014 y pasó a octavos de final al vencer 1-0 a Italia.
Por Francisco Figueroa Turcios
El 6 de diciembre del 2013, cuando se efectuó el sorteo de los grupos del Mundial de Fútbol Brasil 2014, el técnico colombiano Jorge Luis Pinto no se perdió detalle y estuvo en la primera fila al lado de los entrenadores de Italia, Brasil, Inglaterra, y Alemania, potencias del balompié internacional.
Podría considerarse en ese momento como un iluso, ya que él representaba a una selección de las denominadas «chicas».
Y a Costa Rica le correspondió el grupo D, considerado como el «grupo de la muerte», allí quedaron ubicadas tres selecciones campeonas del mundo: Italia, Inglaterra y Uruguay. Las ironías de la vida, muchos críticos del técnico colombiano llegaron a decir que el grupo D no era de cuatro, sino de tres, porque Costa Rica, sería la cenicienta del «grupo de la muerte».
Pinto pinta distinto. Con el carácter y optimismo que lo caracteriza, al conocer los rivales declaró Pinto, técnico de Costa Rica, tras quedar en el grupo de Uruguay, Italia e Inglaterra: «Estamos sujetos a un sorteo y hay que pensar que vamos a enfrentar a estos tres equipos con todas las ganas, con todas las capacidades. Ya hemos enfrentado a algunos equipos europeos, sabemos cómo juega Italia, cómo juega el fútbol inglés. Sabemos cómo juegan los grandes». Lo dijo con humildad. Sin asomo de soberbia. «Sabemos cómo juegan ellos. Nosotros, pequeños, sabemos jugar a nuestra manera».
Los partidos hay que jugarlos y Costa Rica debutó en el Mundial de Fútbol Brasil 2014, ante Uruguay, y sobre el papel eran súper-favoritos los «Charrúas», por su historial en los mundiales y todos sus futbolistas tienen experiencia internacional en este tipo de eventos y además juegan en el balompié europeo. Si alguien no conoce las charreteras del fútbol uruguayo, hay que refrescarle la memoria contándole que fue el primer campeón Mundial en 1930. Y, como si fuera poco, 20 años después humilló al superpoderoso Brasil, en ese templo mundial del Balompié, construido así de colosal que Brasil todo cupiera en el Maracaná para celebrar el primer título Mundial de Fútbol. El destino se atravesó. Gol infame en el último minuto del partido le volvió a dar el título a Uruguay. En todo Brasil hubo suicidios por montones, asonadas, barricadas. ¡Brasil no lo creía! Tanta ilusión, tanta plata invertida en esa obra faraónica llamada Estadio Maracaná, para que llegara un foráneo a estrenárselo con una victoria inobjetable.
Ahora, 64 años después, por supuesto, toda la prensa internacional buscaba a los uruguayos, los «Ticos», no era referentes antes del compromiso. Y llegó la hora de la verdad: Costa Rica da la primera sorpresa del Mundial al golear a Uruguay, tres goles a uno. Primera lección para los periodistas: hay que ser humildes, sencillos, sin prejuicios ni previos juicios de valor. Hay que ir con la mente en blanco a dejarse sorprender de algo diferente. A mirar lo que hay detrás de lo que todos ven. ¿Quién no sabía que Uruguay era la gran estrella austral? Pero de cualquier empalizada sale un lobo.
La prensa internacional resalta la victoria
Costa Rica, una selección que no entraba en las quinielas de nadie, ha dado por el momento la gran sorpresa entre las selecciones modestas en lo que va del Mundial de Brasil después de pasar por encima de una Uruguay plana y tiesa, irreconocible. El juego fresco, vistoso y valiente de Costa Rica ha obtenido finalmente un merecido premio (1-3) que le acredita como un grupo a tener en cuenta.
Confiada porque se ha visto por delante en el marcador sin apenas hacer nada, Uruguay se ha tumbado a la bartola creyendo que, con el 1-0 de penalti de Cavani (m. 23), el partido estaba resuelto. Craso error, porque enfrente se ha encontrado a la combativa y valiente Costa Rica, a priori el rival más débil del Grupo D, que jamás ha tirado la toalla y ha volteado el resultado en cinco minutos locos al inicio de la segunda parte. Los goles de Campbell (m. 54) y de Duarte con un magnífico cabezazo en el segundo palo (m. 58), comprometen muy seriamente la clasificación de los charrúas, semifinalistas en Sudáfrica 2010 y desnortados en el estadio Castelao de Fortaleza. A pesar de su teórica inferioridad sobre el papel, los centroamericanos han dominado a Uruguay durante muchas fases.
Los críticos del técnico Colombiano, Jorge Luis Pinto, no le daban crédito al triunfo y lo pretendían minimizar argumentando que un «chepazo» y que ante Italia sería la gran prueba de fuego, y no hay tiempo que no se cumpla, ni plazo que no venza. Y llegó la fecha del 20 de junio y Costa Rica ratifica su condición que es la sorpresa del Mundial. Costa Rica «pintó » a Italia, tras vencerlo 1-0 y clasificaron a Octavos de final por segunda vez en la historia de los mundiales, ya lo habían hecho en Italia 90.
Confianza total
Los dirigidos por Jorge luis Pinto, aniquilaron el «Grupo de la muerte», eliminaron a Inglaterra y obligan a Uruguay e Italia a disputar el segundo pase. Y es que el técnico colombiano confiaba en su trabajo y llegó a vaticinar a la prensa internacional que derrotarían a los italianos.
La premonición de Pinto se hizo realidad: Costa Rica ganó a Italia y después de 24 años el equipo «Tico» llega por segunda vez a la ronda de los 16 mejores del certamen planetario. Parecía una utopía y pocos creían que esto podía pasar, pero el elenco centroamericano hoy le ganó a Italia por 1 a 0 y con talento superior. Brayan Ruíz, fue el encargado de anotar el único gol del partido. A los 44 minutos el delantero apareció solo por el costado derecho para cabecear un centro de Junior Díaz y vencer la portería defendida por el legendario Buffon,que acumula cuatro campeonatos mundiales y un título orbital.











