Con más huevos que fútbol y con el empuje de la gente, Junior le dio vuelta al América y está a un punto de la final.
Por: Manuel José Anaya A. – Talento Onda Juvenil
La fecha 5 de los cuadrangulares podía definir los finalistas, siendo así solo en el grupo B, donde Tolima se quedó con el primer cupo a falta de un partido. Por otra parte, el llamado de la muerte debe esperar hasta la última fecha para conocer el equipo que disputará ante el cuadro pijao la estrella de Navidad, sólo Junior y Nacional siguen con opciones. La noche juniorista inició viendo el clásico paisa, donde un empate dejaba a los tiburones ad portas de la final, sin embargo, Nacional sin mucho esfuerzo venció 2-1 al Medellín y sigue con vida. Ya a las 8:30 pm todas las miradas estaban en el coloso de la ciudadela, con lleno total y un gran ambiente esperando ver un gran partido.

Tomado de Habla Deportes
El juego comenzó similar a lo que hemos visto de Junior, mucha presión alta y dinamismo en ataque, intentando sofocar al rival y pegar primero. Esos primeros minutos trajeron la primera opción clara con Enamorado robando el balón, pero definiendo de manera errada; tras esa llegada poco más se pudo ver de los tiburones en el primer tiempo. Con el pasar de los minutos, América se fue aplomando en el terreno de juego, con un planteamiento táctico ordenado supo neutralizar a los rojiblancos, aunque sin acercarse con peligro al arco de Silveira. Guillermo Celis tuvo que salir por lesión y Arias se arriesgó dándole ingreso a Joel Canchimbo, cambiando el esquema de juego retrasando a Chará y dejando a Enamorado como centro delantero junto a Paiva, desequilibrando más la zona medular y dándole mucho espacio a los escarlatas que dominaban el partido.
Para la segunda parte, como el primer tiempo, Junior tuvo la oportunidad de abrir el marcador, pero el cabezazo de Paiva se fue apenas desviado. El cuerpo técnico intentó recomponer el camino, ingresando a Fabián Ángel por Bryan Castrillón, pero el boyacense no pesó en el partido y pocos minutos transcurrieron para que nuevamente América se viera mucho mejor que los rojiblancos, teniendo varias opciones de gol. Al minuto 68, un error de Canchimbo en salida le dio la oportunidad a Josen Escobar de rematar de media distancia y tras un desvío, el balón se clavó en el ángulo poniendo a los diablos rojos arriba en el marcador.
Parecía que la ventaja de América este año sobre Junior no iba a acabar, pero aún quedaba mucho tiempo de juego, el empuje de la hinchada en la tribuna y el ímpetu de los jugadores con la entrada de Teófilo Gutiérrez se haría notar. Solo 5 minutos después del 0-1 parcial, una falta (innecesaria, por cierto) sobre Guillermo Paiva haría que Jermein Peña anotara su primer gol con la camiseta rojiblanca, tras cobrar fuerte y desviarse en la barrera. A partir de ahí, Junior como se dice coloquialmente le puso huevos y se fue con todo a buscar el gol, llegando al minuto 87 en los pies de Didier Moreno, que desde el piso puso el gol de la remontada, haciendo explotar de júbilo el estadio Metropolitano y dándole al equipo la energía perdida para aguantar los 7 minutos que restaban y ganar el partido.

Tomado de JuniorClubSA
A destacar y a mejorar
A destacar: el ímpetu del equipo, que no bajó los brazos cuando todo se veía oscuro. El acompañamiento, salidas y aliento del equipo fue muy bueno, aspecto resaltable del juego. El nivel de Jermein Peña, que fue la gran figura del partido acompañado de Lucas Monzón que también tuvo una buena actuación.
A mejorar: el orden defensivo sobre todo entre líneas y en la zona medular, notándose mucho más en ausencia de Guillermo Celis donde se pierde el acompañamiento a los centrales y laterales cubriendo espacios. A mejorar también la definición, las pocas opciones que se generan se deben concretar, porque el factor suerte no va a estar siempre.
Se ganó a puro huevo y corazón, que también es válido cuando futbolísticamente te superan, eso le paso a Junior ante América cuando el empuje de la hinchada, el envión anímico de referentes como Teo y la suerte (como en los goles) hicieron sinergia para que los tiburones remontaran. La final está a un paso, aún no se canta victoria, pero es inevitable no emocionarse al ver como el equipo se impone en el llamado grupo de la muerte, y más cuando muchos decían que iba a ser “la cenicienta” del cuadrangular. Resta el último paso, basta un empate el próximo lunes 8 de diciembre ante Independiente Medellín, que se jugará su clasificación a la copa Libertadores y no saldrá a regalar nada.

Tomado de Dimayor











