Por Chacharero/Alfonso Camerano Fuentes* https://youtu.be/NX3kMIFSSBY?t=9 Los grandes perdedores de la jornada fueron los más pendencieros, en su orden: Centro Democrático (CD), de Álvaro Uribe, Cambió Radical (CR), de Germán Vargas Lleras; y Colombia Humana, de Petro. Se los petaqueó Claudia en Bogotá con más de 1.1 millón de votos, celebrando con pico húmedo a su currucucú…(la senadora Angélica Lozano Correa, de la Alianza Verde, y activista del movimiento LGBT por la igualdad de los derechos de los Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transgeneristas). La pérdida de Antioquia y su capital, Medellin, marcan el principio del fin de Álvaro Uribe, en manos de dos figuras jóvenes, Aníbal Gaviria y Daniel Quintero, apoyadas por movimientos amplios de ciudadanos. Cali, otra joya de la corona nacional, quedó en manos de un Verde, Jorge Iván Ospina, hijo del líder del M19, Iván Marino Ospina, apoyado por la actual gobernadora, Dilian Francisco Toro, repite así mandato en la ciudad “del Puente pa’llá”. En el Caribe colombiano, el CD no vio media, consolándose con avales de coalición con CR, en la Gobernación del Atlántico; y con la U y conservadores, en Soledad, la séptima ciudad del país. Perdió CR la Gobernación del Magdalena, con Carlos Caicedo; y la Alcaldía de su capital, Santa Marta, con Virna Lisi Johnson, portadores de un mensaje alternativo, que hace historia derrotando a la poderosa familia Cotes. No acertó tampoco CR en Cartagena; se la ganó un abogado William Dau Chamat, el popular ‘Billy’, perseguido y desarraigado de su patria chica, a la que regresó con un discurso anticorrupción, y coronó; la gobernación, se la lleva el hijo de Vicente Blel, conservador. Cambio radical perdió las Alcaldías de Soledad, Puerto Colombia y Malambo, es decir, 3 de los 4 municipios que, con Barranquilla, integran el Área Metropolitana. Sin mencionar Malambo, Manati, Palmar de Varela, Polonuevo, Piojó, Repelón. Polonuevo, Santa Lucía, en manos godas; o Puerto Colombia y Suan, con la U; o Sabanagrande, Campo de la Cruz, Luruaco y Ponedera, con Liberales; es decir, en manos de otros partidos. El Partido Liberal en el Atlántico entregó el puesto de Verano, sin pena ni gloria; hasta retiró, vergonzantemente, a su candidato, Óscar David Galán. En el Atlántico, recién aparecido y respaldado por partidos de izquierda dispersos, liberales descontentos con Cesar Gaviria, y gente suelta, Nicolás Petro, sin concejales ni diputados representativos, obtuvo casi 200 mil votos, un ganador, sin duda alguna. Y para cerrar, Bogotá pone la cereza en el Centro de la Política Nacional, eligiendo a Claudia, corriente a la cual admite para sí, el propio Galán, y ambos, en sus discurso, llaman a Holman Morris, a fin de abrirle paso, por el justo medio, a Sergio Fajardo. Todo terminó con el beso francés de Claudia a su Angélica del alma. Así es la nueva Política, con mucho Amor …











