Mientras en el Congreso están pendientes de quién llega y quién se va, en el país se dejan de invertir 700 millones de dólares en redes de gas natural. Habla Antonio Celia.
Por Chachareros y Agencia
“En Colombia hemos creado un Estado muy complejo, que hace que la ejecución de las políticas públicas sea muy difícil”, aseguró este martes el presidente de Promigas, Antonio Celia Matínez-Aparecio, al referirse a las complicaciones que presentan con las resoluciones de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), que, en el caso del transporte de gas, tienen cerca de 220 páginas. Todo un mamotreto más extenso que ‘El Quijote’.
Antonio Celia agregó que las reglamentaciones deben buscar que las firmas encargadas de la prestación de los servicios sean proveedores oportunos de estos, ya sean de gas, electricidad o educación, entre otros. Pero con esos mamotretos quejotescos, ¿qué agilidad puede haber? ¡Ninguna!
Celia, un ejecutivo serio y con un alto perfil, hasta el punto que ha logrado convertir Promigas en una de las más prestigiosas empresas del país, considera que en Colombia en ciertas áreas hay demasiada reglamentación; mientras que en otras no hay y en algunos son inoperantes.
Por su parte el vicepresidente financiero de la compañía, Aquiles Mercado, dijo que, si bien la cobertura de gas natural está en un promedio del 70 por ciento, con mercados maduros como la Costa Caribe colombiana, donde el porcentaje es del 90 por ciento, o de áreas del occidente del país y el Eje Cafetero, en las que el nivel es del 70 por ciento, todavía hay un potencial de 2 millones de usuarios adicionales por conectar al servicio.
Agregó que los compromisos de la regulación vigente entre el 2005 y el 2009 ya se cumplieron y que, si bien la propuesta de ajuste regulatorio de la Creg ya salió a consulta del mercado, todavía está incompleta.
Actualmente, departamentos como Chocó, Arauca y Nariño no tienen cobertura de gas domiciliario, cuyas inversiones de distribución atrasadas se centran fundamentalmente en redes de polietileno y de acero, para expandir a nuevos municipios o para extender el servicio a nuevas áreas de las poblaciones y de nuevos mercados.
Al cierre del 2013, el gas natural atendía a 848 poblaciones, con una cobertura efectiva del 77 por ciento.
No obstante las dificultades, una vez actualizada la metodología tarifaria para las redes de transporte de gas (troncales y ramales), sin contar las actividades de exploración y producción, para este año se estima que las inversiones del sector del gas natural rondarán los 1.200 millones de dólares, fundamentalmente en redes de transporte para conectar nuevos campos o para reforzar el suministro.
Este año, cuando se cumplen 20 de la expedición de la Ley de Servicios Públicos, el país cuenta con 7.649 kilómetros de gasoductos, cifra que en 1994 estaba en 1.187 kilómetros.
En conclusión lo que pinta el panorama del gas natural es que el valor de los insumos y los riesgos pesan en la expansión de redes de gas.
Lo que más preocupa al sector es la desactualización de la metodología tarifaria para la remuneración de las inversiones en redes de distribución de gas natural, que este año ya completa cinco años sin ser ajustada, Lo cual tiene represadas represadas millonarias inversiones del sector en la expansión del servicio, a los municipios que aún no cuentan con este, o el fortalecimiento de las redes existentes.
Esos ajustes requieren de la reorganización y modernización de las comisiones reguladores. Que es tarea del Congreso. En donde, de manera deprimente, se está es pendiente de a queé hora llega un congresista y a qué hora se va.
En esencia, esa es la principal inquietud de la compañía transportadora Promigás, tras presentar el informe de este sector correspondiente al año 2013, según el cual los recursos que no han podido materializar las firmas oscilan entre los 600 y 700 millones de dólares.
El presidente de la compañía, Antonio Celia, señaló que estos dineros deberían estar ejecutándose en este momento, pero al no haber claridad sobre el esquema de remuneración y la forma de aplicarlo, las firmas prefieren posponer sus planes.














