Llamas arrasan con dos mil hectáreas en Sierra Nevada. En Casanare mueren miles de reses, ponches, venados, cerdos, y otros animales.
Por Rafael Sarmiento Coley y EFE
Mientras hasta ahora ninguna de las empresas que prestan el servicio de agua potable se ha tomado en serio la evidente sequía que afronta Colombia, ya los primeros estragos golpean duro en distintas regiones.
Hasta el momento ninguna de estas empresas ha emprendido en serio y en firme una campaña a fondo para motivar a la comunidad a ahorrar la mayor cantidad de agua potable para mitigar los estragos hacia el inmediato futuro, si la sequía se prolonga con la misma intensidad.
Esta sequía, más severa que la de años anteriores, es consecuencia, según ingenieros ambientales, del drástico cambio climático. “Es inaudito que Colombia, con tantas y tan variadas riquezas naturales, a lo que menos se le preste atención es a las recomendaciones continuas de la Asociación Nacional de Ingenieros Ambientales (Acodal)”, según el ingeniero ambientalista momposino residente en Barranquilla, Víctor Tellez Abuabara.
“Ahora estamos llorando sobre leche derramada, pero ya no hay Santa Lucía que valga. Ya el daño está causado”, sostiene Telez Abuabara.
En la Sierra Nevada que comprende parte de los departamentos del Cesar, La Guajira y el Magdalena unas dos mil hectáreas entre vegetación nativa y cultivos de café, banano, aguacate y palma han sido arrasados por un voraz incendio que afecta también bosques secos.
La Sierra Nevada, considerada la montaña próxima al mar más alta del mundo, sufre los rigores de la sequía que afecta desde hace semanas a siete de los 32 departamentos colombianos.
La cima de esta sierra son los picos Colón y Bolívar, que alcanzan los 5.775 metros de altura y son nevados en su cúspide.
Según el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, Carlos Iván Márquez, los bomberos y otros cuerpos de auxilio llevan a cabo trabajos en tierra para sofocar el fuego.
La Fuerza Aérea Colombiana (FAC) ayuda a combatir las llamas con un helicóptero que puede transportar hasta 660 galones de agua, aunque su labor se ha visto afectada porque los ríos, lagos o lagunas de la zona están casi secos.
Además de la falta del líquido, las labores se dificultan más por lo escarpado del terreno que en menos de 200 kilómetros reúne todos los pisos térmicos. La Sierra Nevada y su vecino Parque Tayrona fueron declarados en 1979 reserva del hombre y la biosfera por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Ante la sequía que afecta a parte del país, el Gobierno colombiano hizo este lunes un llamamiento a la población para que haga uso racional del agua.
El ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, dijo que Boyacá, Casanare (Llanos Orientales), Chocó, Córdoba, La Guajira y Magdalena y sur del Atlántico (en la Costa Caribe), y Santander, son los departamentos afectados por la sequía.
La estatal Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres añadió que en 25 municipios de esos departamentos hay desabastecimiento de agua.
Uno de los departamentos más afectados es Casanare, en donde la sequía ha causado la muerte a más de veinte mil chigüiros (o ponches), cerca de 10 mil reses y un sinnúmero, cerdos, venados de animales silvestres, arruinado cultivos y afectado el abastecimiento de agua de grandes sectores de la población.
Y lo que falta
La sede del petróleo y el oro es lo que nos tiene así. Autores ambientales con sede en Yopal advierten que esto es consecuencia de la falta de medidas a tiempo cuando se comenzó a explorar y explotar las reservas de petróleo en las distintas regiones del país, en especialmente en Casanare. A eso se agrega la destrucción, sin el mínimo control por parte de las autoridades competentes, de páramos y humedales y el abuso de los recursos hídricos por parte de los empresarios de palma de aceite, arroz y ganadería a gran escala, que desvían el curso de los ríos y talan miles de hectáreas de bosques.
Y en los últimos años, multinacionales como la Pacific Rubiales, que explotan oro y otros metales a gran escala, también hacen perforaciones, descuajan selvas, abren carreteras por montes vírgenes, contaminas ríos, caños, quebradas y otros cuerpos de agua, sin que nadie imponga controles mínimos a dichos daños irreparables.
La Rubiales es de las que más explota recursos naturales no renovables, sin que sea sometida a una acción drástica de control, ni a un severo juicio por parte de la crítica en los medios de comunicación, por cuanto son grandes anunciantes en los principales programas de noticieros y farándula de gran sintonía nacional.
Muchas de sus excavaciones a gran escala y profundas destruyen ojos de agua que en forma subterránea sirven de nutrientes en la formación de quebradas, arroyo y riachuelos que sus los afluentes de ríos mayores.
Uso racional del agua
Ante el estallido de la crisis, el Gobierno colombiano hizo un llamamiento a la población para que haga uso racional del agua ante la sequía que afecta a siete de los 32 departamentos del país.
El ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, dijo que se requiere que estas medidas se apliquen en los 32 departamentos del país, pero con mayor rigor en los 7 más afectados por la sequía.
La estatal Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres añadió que en 25 municipios de esos departamentos hay desabastecimiento de agua.
«Hasta el momento, de estos municipios solo nueve tienen activos sus planes de emergencia y contingencia. Insistimos en la necesidad urgente de que los 16 restantes inicien el proceso lo antes posible», señaló el ministro Henao en un comunicado.
Henao pidió analizar cada una de las cuencas hidrográficas de forma tal que se puedan generar acciones para su cuidado y garantizar el suministro de agua.
Uno de los departamentos más afectados es Casanare en donde la sequía ha causado verdaderos estragos ambientales, arruinado cultivos y afectado el abastecimiento de agua de grandes sectores de la población.
La población más afectada por este fenómeno es Paz de Ariporo, uno de los 25 del país en los que hay desabastecimiento de agua potable.











