En realidad no hubo tiempo para ver cuál era el planteo de la Selección Colombia frente a Ecuador.
Por: Javier Castell López

Carlos Queiroz y James Rodríguez en el ojo del huracán
A los 6 minutos ya perdía dos a cero, por una pelota quieta en un mal giro de Lerma y pierde su marca, y por un imperfecto saque de su arquero Vargas completado por un rechazo del defensa ecuatoriano que supera a Murillo que no estaba perfilado.
Nada que ver con el planteo, sino con impericia y fallos individuales. En lo que le cabe toda la responsabilidad a Carlos Queiroz es en su falta de liderazgo para saber gestionar la derrota ante Uruguay, su poca autocrítica al irresponsabilzarse del 0 a 3 y acudir a la manida y fútil protesta en contra del árbitro. En que, después de año y medio teniendo, como la bandera de su nuevo estilo, a Cuadrado de medio campista interior lo haya hecho jugar a 100 metros del arco rival como lateral derecho en la humedad de Barranquilla.
Y, qué decir del inédito acto de desespero y pérdida de control con las 4 sustituciones antes del final del primer período en Quito (si fuéramos nosotros quizá pensariamos en sustituir a los 11, pero no un técnico de su recorrido). Precisamente, en situaciones complejas es cuando un líder demuestra su experiencia y reflexivas decisiones. Las reglas no escritas del mundo del fútbol han popularizado aquello de «esos son resultados saca tecnicos».
Los vergonzosos 3 a 0 y 6 a 1, después de los cuales, además, se han hecho público conflictos y situaciones desestabilizadoras en la convivencia fuera del campo, aunque negadas por la Federacion y James Rodríguez, deterioraron la imagen, el mando y confiabilidad del técnico portugués. Me dicen que el último mecanismo de persuasión que utilizó con los jugadores fue el principio de escasez («La manera de amar algo es comprender que podría perderse», G.K. Chesterton) y les dijo «no vine por el dinero sino por la gloria, si yo soy el problema doy un paso al costado». Ningun jugador contestó. Estoy seguro de que a los dirigentes les hubiera gustado que se los planteara a ellos. Cuando estas líneas escribo, es vox populi que no será más el técnico de Colombia pero aún no se oficializa porque están arreglando la forma de pago de su indemnización.











