Fue uno de sus mejores negocios en Suramérica. Algunos de sus funcionarios corruptos robaron ellos e hicieron negocios sucios con autoridades locales.
Por Chachareros/El Confidencial
Al final de esta larga y tormentosa historia, ¿quiénes se quedarán con la joya de la corona, las acciones mayoritarias de Inassa y la Triple A? Porque ya los españoletes de Canal Isabel II, embarrados hasta el cuello con tanta corrupción en una de sus empresas más rentables acá al otro lado del charco no quieren ni oir hablar de ello.

Edmundo Rodríguez, presidente de Inassa y principal artífice de toda la trama que tiene enredados hasta los cachos a más de una veintena de funcionarios tanto de España como de Barranquilla.
Lo único grave es que la situación sorprende a los barranquilleros capaces de invertir sus buenos pesos en las acciones de Tripe A e Inassa con los pantalones abajo. Hay muchas otras inversiones que se anticiparon al momento de este crisis de la compañía ibérica, que ya se hicieron en atractivos proyectos transparentes que están en marcha.
El grupo del difunto Enrique Gerlein Echeverría, uno de los más entusiastas inversores en los inicios de la Triple A, no está muy convencido de meterle plata limpia a una empresa cuyos principales cabecillas españoles cometieron una barbaridad de barrabasadas e ilícitos que los tienen tras las rejas. Y ni qué decir de Don Ramón, el Majestuoso Don Ramón Navarro, que saludaba como los Condes de Calatrava y tenía un calendario de citas para atender a los asiduos proveedores, clientes o anunciantes una vez por año, y como él disfrutaba de tres vacaciones durante esos doce meses, sus felices años laborales se reducían a 9 meses en los que él iba a la oficina cuatro veces por semana se la pasaba sobándose las manos y mirando el mapa físico de los sectores bancarios de Panamá.
Ahora vendrá el desenredo de la pita de este trompo loco que se inició con el barrilete sin cola llamado Paco Olmo, que para colmo de males se enamoró de cuanta ejecutiva bonita estuviera bien dotada de cola. ¡Fue una etapa de locura!
Con el Cura Ocho chillando como un tití porque no le hacían llegan ni un peso, el guillo Honegisgberg arrastrando la lengua más de la cuenta porque, siendo él quien monto el esquema del reparto de la torta, no le habían dado ni una miga para olerla.


Dos escenarios dos caras distintas de la situación que vive la Triple A, abajo sus trabajadores siempre sudando la gota gorda bajo el sol o la lluvia por un salario modesto, Arriba los rostros los funcionarios rozagantes de quienes negociaban con los españoles de turno las acciones de la Triple A.
En verdad, fue una historia de locos en aquellos momentos de la Triple A. La situación llegó al extremo de surgir grupos de saboteadores de parte y parte, que se metían a los mitines del Cura Hoyos a gritar groserías de tan grueso calibre- o más- como las que gritaba el Cura Hoyos en su recinto temible del Rincón Latino.
El poeta y periodista Lucho Roncallo, entonces ideólogo del gerente de la Triple A, Paco Olmos, era el encargado de reclutar el personal del underground barranquillero para ripostarle a Bernardo Hoyos.
Etapa superada
Hoy los accionistas mayoritarios de la Tripe A, Canal de Isabel II, acosados por la prensa y la sociedad civil española, quien salir cuanto antes de esa papa caliente. No quieren que la prensa del otro lado del canal siga metiendo las narices hasta el fondo de la podredumbre.
Allá en España, una docena de presos por esta causa, Empezando por los altos funcionarios de Inssa y Canal Isabel II. En cambio acá, todos los que se enriquecieron con la corruptela de la compra y venta de las acciones de la Trile A, están muertos de la risa en sus mansiones lustrosas, botando agua a diestra y siniestra. Porque no les cuesta, ya que son socios fundadores de la Triple A.
En el período en que ocurrieron todas estas trapisondas hubo cuatro alcaldes claramente ligados a todas esas negociaciones: Bernardo Hoyos Montoya, Guillermo Hoenigbergs, Edgard George Gonzales y Humberto Caffia Rivas.
Ellos, en sus distintos momentos de jerarquía distrital, recibieron una Triple en la cual el Distrito contaba con un 85% del total de las acciones. Es decir, el Alcalde no solo era el presidente de la junta, sino el mandacallar de las reuniones pues era el accionista absolutamente mayoritario.
Paulatinamente, hasta los albores de las afamadas administraciones de Alejandro Char, la porción accionaria del distrito en la Triple A se fue volviendo raquítica, hasta terminar en un pobre 13%.
Consultor externo
Ahora los españoletes anuncian un consultor externo que tendrá a su cargo la venta de Inassa y Triple A de Barranquilla, así como las otras empresas que tienen en Suramérica. Muy buena vaina. Ahora venden las acciones de Inassa y Triple A a precio de oro en polvo. Cuando las compraron dieron por ellas las mismas lentejuelas y baratijas que dieron a los cándidos nativos de estas tierras los primeros colonizadores españoletes de ahora.
De acuerdo con el informe del diario colega El Heraldo, tomado de El Confidencial de España, “El anuncio lo hizo el gobierno regional que preside Cristina Cifuentes, quien sostuvo que el objetivo es deshacerse de las filiales que el Canal de Isabel II, la mayor empresa pública de la Comunidad de Madrid, tiene al otro lado del Atlántico.
Según el Confidencial de España, el Consejo de Administración del Canal ya ha aprobado la licitación para contratar a este asesor, siguiendo así «lo establecido en la ley de pérdidas de participación mayoritaria y las recomendaciones que hace el Consejo Consultivo de Privatizaciones, que establece un cuaderno de buenas prácticas para que este proceso se haga con la máxima transparencia».
Este es el primer paso para intentar deshacerse de la decena de filiales que aún mantiene la empresa pública en Colombia, Brasil, República Dominicana y Ecuador, y que facturan al año unos 300 millones de dólares y dan trabajo casi a 4.000 trabajadores.
Venta de Inassa
Se trata de Inassa (Colombia), la matriz de la que cuelgan el resto de sociedades: la Triple A de Barranquilla, Recaudos & Tributos, Gestión Integral de Suministrios, Amérika Tecnologías de la Comunicación, y Avanzadas Soluciones de Acueducto y Alcantarillado ASAA (las cinco en Colombia), Amagua (Ecuador), la Triple A Dominicana (República Dominicana) y Emissao (Brasil). En el listado también figura Metroagua, en Colombia, de la que el Canal (a través de Inassa) tiene el 35,8%. El contrato de concesión entre l
a alcaldía de Santa Marta y el Canal venció el pasado 17 de abril. La ciudad colombiana, que tiene otro 28,1% de las acciones, no quería que el Canal siguiera gestionando el contrato y se lo traspasó a un grupo francés. Ahora la Comunidad de Madrid litigará para reclamar a la alcaldía entre seis y diez millones de euros (aún está estudiando la cantidad) como indemnización por las inversiones realizadas entre 2012 y 2016.
La operación Lezo, que ha puesto en la picota judicial y mediática muchas de las operaciones del Canal al otro lado del Atlántico, ha motivado la decisión del Ejecutivo autonómico, que prefiere que la empresa que gestiona el agua de los madrileños centre sus negocios en España. Este proceso será largo, durará aproximadamente un año, y tendrá obviamente un coste, ya que la comunidad ha decidido contratar asesores externos para que ayuden en este proceso de desinversión.











