Reflexión

Cadenas ideológicas

El comentario de Elías por Jorge Guebely

Hoy la izquierda, sin ningún modelo propio de gobierno democrático para dirigir un país, gobierna totalitariamente. Ningún proyecto de Estado superior al anterior como lo hizo el relato liberal para reemplazar el poder omnímodo de aristócratas europeos y terratenientes latinoamericanos. Tampoco ha sabido negociar con fuerzas del viejo orden como lo hizo el liberalismo para implementar el actual capitalismo, tan voraz como un banquero liberal, tan brutal como un emperador conservador.                              

Ante semejante carencia, muchos políticos de izquierda regresaron al principio de la Historia. Desconociendo la fuerza de la democracia, adhirieron a la fuerza bruta. Gobernaron con la misma crueldad como gobernó Sargón de Acad, fundador del imperio mesopotámico. Lo hizo Stalin en la antigua Unión Soviética y Mao Tse-tun en la anterior China.

En el retorno a la caverna, se fundieron con especímenes similares, pero con discursos distintos. Lo mismo Stalin como Hitler. Ninguna diferencia entre la Nicaragua de Ortega o la Chile de Pinochet, ambos dictadores. Tampoco entre el Pol Pot de Cambodia y el Netanyahu de Israel, ambos genocidas. Los primeros, por regresar al principio de la civilización; los segundos, por no haber iniciado jamás el camino a la civilización.

Sin modelo propio de gobierno democrático superior al actual, la izquierda optó por usar herramientas del capitalismo. China fundó un capitalismo de Estado gobernado por una dictadura de partido. El partido comunista es el Estado, a él pertenecen las grandes empresas, permite el empresario privado vigilado con la ideología de partido…

En Colombia, Petro, presidente de un paisejo tercermundista con una democracia corrompida, interesado en el modelo chino, – estatización de las empresas fundamentales del Estado -, ha gobernado con miembros de la tradición libero-conservadora: Álvaro Leyva, conservador; Luis Fernando Velasco, liberal; Juan Fernando Cristo, liberal… Peor aún, con políticos tradicionales seriamente cuestionados por sus performances en la política nacional: Roy Barrera, ex – uribista; Armando Benedetti, ex uribista, ex santista… Petrosantismo, término acuñado por la oposición y algún miembro de su gobierno.

Sin ningún modelo nuevo de gobierno democrático, verosímil para el momento actual, Petro utilizó la vieja política poblada de escándalos, electorerismo, clientelismo, sobornos, egolatría… Enorme frustración para un pueblo agotado de un Estado elitista, mezquino, codicioso y podrido en todas sus esquinas.  

Las izquierdas del planeta, sin modelos de una democracia superior a la democracia liberoconservadora, capaz de reconocer los derechos universales de todos los ciudadanos, se tornaron totalitarias. Y, según Hannah Arendt, “El totalitarismo, independientemente de su ideología, destruye la libertad del hombre.” Destruye al ser humano, digo yo, lo momifica; lo convierte en esclavo con cadenas ideológicas.

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