Escrito por Juan Guillermo Niño Del concurso «Premiamos tu Talento», de Metrotel SA y Lachachara.co
Quiero ver a Barranquilla con sus tradicionales sitios y barrios como: El Olaya Herrera, Las Delicias, Barrio Abajo, 7 Bocas, la 38, Cevillar, Rebolo, Carrizal, La Ceiba, hotel El Prado, Restaurante La Cueva, Paseo de Bolívar, La vía 40, y la Zona Franca.
Que no falte la butifarra, arroz de liza, arepa e huevo, el bollo de yuca, una arropilla, jugo de corozo, un tutifruti.
Quiero vivir este sueño, de seguir viendo al Junior jugar y ganar en el Metropolitano. Y que Barranquilla, por siempre, sea la casa de nuestra Selección Colombia.Que existan y suenen las sirenas
de fábricas y talleres, símbolo de trabajo y progreso, los tajamares de Bocas de Ceniza dando cuchilladas del río sobre el mar y que el Río Magdalena nuca deje de pasar por el puente Pumarejo brindando progreso.
Que nunca se acabe la música, la literatura, artes plásticas, artes escénicas, cine, teatro, danza, periodismo, leyendas, juegos, dialecto, complejos, centros comerciales y culturales, teatros, museos, bibliotecas, fundaciones, grupos y asociaciones, filosofía, ferias, eventos, y religión. Que propios y foráneos quieran a esta ciudad.
Para poner un ejemplo, personajes como el Joe Arroyo, que siendo cartagenero, surgió, gozó, amó y murió exclamando… ¡En Barranquilla me quedo!
Sigue pariendo grandes artistas y deportistas como Shakira, Sofía Vergara, Silvia Tcherassi y Edgar Rentería. Heriberto Fiorillo y su Carnaval Internacional de las Artes (Por favor, que nunca falten caricaturistas y figuras de talla Mundial como Turcios, Nani Mosquera y su personaje Magola, Cuco Baloy, Juan Gossain, Valerio Bindi).
¡Barranquilla! eres la Capital Americana de la Cultura 2013
Que perdure el Carnaval. La gran maravilla, belleza y folklore. Las miles de comparsas y de tradiciones, locuras de colores que se sientan en curramba, en todos los rincones. Los tambores de parranda, los congos, los monitos, la danza del Torito, Pollera y papayera. Porque yo quiero toro sentado, las parrandas de Carnaval, la fiesta alegre de la arenosa al son de cumbias cadenciosas. En la Guacherna, faroles de lucero girando entre l
a noche.
En la Batalla de Flores y en la Gran Parada, se sientan tambores meneando palmeras, rumores de cumbia, de ron y polleras.
Quiero seguir viendo la luna de Barranquilla. Ya que todos conocemos sus secretos, amores hace tiempo tiene con el Río Magdalena y la hemos visto besarse en la arena en noches de cumbia y palmera, y juntos muy juntitos, que se sigan coqueteando.
Que en 20 años, los arroyos en Barranquilla no existan y que se conserven las calles de mi vieja Barranquilla con los palitos de matarratón, y doradas por el sol y las arenas.
¡Yo quiero seguir gozando de una rumba barranquillera! Porque se rumbea todo el año, todo el año sin parar, desde diciembre se empieza a gozar, luego viene el sabroso Precarnaval, el hermoso 7 de abril Día de Barranquilla, el Festival Vallenato que nunca lo dejas pasar y de inmediato suenan las gaitas de Oveja, las trompetas del Reina de Cartage
na y los festejos del 11 de noviembre, que le dan paso a la Noche de Velitas, cuando Barranquilla rinde homenaje alegre a la Inmaculada Concepción el 7 de diciembre.
Y se toma todo el ron de la fiesta patronal, salsa, merengue, cumbia y bolero y guapachá, al barrio Abajo quiero ir a bailá, va mucha gente a saborear, arroz de lisa y butifarra muy popular, muchos amigos me esperarán en Rebolo y las Nieves pa’ visitar y rumbear.
Así yo puedo decir en 20 años, en coro con Marco Aurelio Álvarez, Barranquilla es mi ciudad, y la llevo guardada aquí muy dentro de mi corazón!
]]>











