Quería ser Sub oficial de la Armada Nacional, pero el destino le modificó el guión y le asignó otro papel.
Por: Francisco Figueroa Turcios
Azael Gutiérrez Pérez estaba programado para vestirse de blanco: Sub Oficial de la Armada Nacional. Sin embargo el destino le cambió el libreto y terminó vestido de blanco: sacerdote.
«Cuando tenía todo listo para ingresar a la Armada Nacional mi papá, Euclides Gutiérrez, se opuso a mi proyecto de vida, porque no le gustaba la carrera militar, por lo que decidió no apoyarme. Mi sueño de vestirme de blanco de la cabeza a los pies de truncó. Mi papá quería que le continuará su legado: la ganadería.
El sacerdote Emil Espinosa, fue determinante para que me decidiera por el sacerdocio. Cuando cursaba 11 grado en el colegio San José de Luruaco, mi tierra natal, Emil Espinosa nos daba clases y a mí me impacto la metodología que utilizaba para mantenernos pendiente de sus enseñanzas . Combinaba perfectamente la docencia con el ministerio sacerdotal.
Dios utilizó como instrumento al sacerdote Emil para que me interesara por el sacerdocio. Cuando culmino el bachillerato en el año 2000 a raíz que mi padre no me respaldo en mi proyecto de pertenecer a la Armanda Nacional inició el proceso para ingresar al seminario mayor.
Mi padre quedó sorprendido cuando le informé de mi decisión de ser sacerdote. Él no veía coherencia en mi proyecto de vida inicial y el que había escogido: de las armas en la Base Naval al sacerdocio. Cuando en el año 2001, llegó la hora de ingresar al Seminario Mayor mis padres (Euclides Gutiérrez e Ines Pérez) me apoyaron en mi decisión» relata Azael Gutiérrez, sobre el cambio de libreto en su proyecto de vida.
Azael no dio el brazo a torcer en su proyecto de vida inicial, porque desde hace tres meses ingresó a formarse como oficial de la reserva de la Armada Nacional. «Los tiempos de Dios son perfectos, porque estoy cumpliendo el sueño de pertenecer a la Armada Nacional» anota Azael, sobre su ingreso a la Armada Nacional en calidad de reservista.
Azael Gutierrez, no oculta que el estilo del padre Alberto Linero, lo influencio para el predicar la palabra de Dios. «La dinámica que utilizaba el padre Linero para transmitir los mensaje me influenció mucho por eso decidí tomar ese modelo y me ha dado éxito» reconoce Azael Gutiérrez sobre su estilo de predicar la palabra de Dios.
Vocación social
El sacerdote Azael Gutiérrez, lleva diez años de sacerdote. Inició su labor sacerdotal en el barrio Las América, donde estuvo seis años y actualmente esta en la Parroquia San Martín de Porra, ubicada en el barrio Santo Domingo de Guzman donde contabiliza cuatro años. Las dos parroquias ubicadas en el Sur Occidente de la Capital del Atlántico.
Azael Gutiérrez es un apasionado por el servicio a la comunidad, es decir que vocación social esta a la orden del día.
» El poder compartir con las familias en mi vocación por lo social, me ha servido para crecer como persona. En día a día soy testigo de las necesidades de mi comunidad lo que ha hecho sensibilizarme y estoy luchando con ellos a brazo partido. Apoyo para que la gente tenga acceso a los programas sociales del Distrito de Barranquilla como la Universidad al barrio, Manos a la obra y Va jugando» resalta Azael Gutiérrez sobre su vocación social para ponerla al servicio de la comunidad.
Azael Gutiérrez, es magister en Educación de la Universidad del Norte y continuando con el postulado de Santo Tomás de Aquino, que decía que estudiar era otra forma de orar por lo que él tiene como meta sacar adelante el doctorado en educación. las comunidades del Sur Occidente de Barranquilla tienen el Azael Gutiérrez, un apasionado por la vocación social a través del sacerdocio.















Padre, acá en piojo lo recordamos mucho, lastima que usted nos niegue