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Aún sigo de pie

Y sanado con amor mis heridas

Por: Johana Peláez Velásquez

Todos los seres humanos pasamos por dificultades, por cosas que no entendemos. Ante situaciones como estas resulta muy fácil desanimarnos y pensar ¿por qué tengo estos problemas en la vida? si soy una persona buena, llena de fe y que honra a Dios en cada momento de oscuridad. Te ha pasado que, sientes que tu ser interior se ha equivocado de camino, crees que no tienes las capacidades para afrontar tan duras pruebas. Tal vez consideras que, eres una simple victima del caos que existe a tu alrededor. Cuando llegan este tipo de pensamientos, no nos damos cuenta que todas las experiencias vividas son grandes agentes de aprendizaje que llegan para transformar nuestras vidas.

Tal vez este tipo de circunstancias nos pueden generar una sensación de agobio, porque sentimos una gran preocupación a causa de una situación que nos cuesta comprender, cansancio porque tenemos una falta de fuerza física para superar las pruebas, disgusto porque creemos que la situación no se ajusta a lo que deseaba e intriga porque se nos despierta el interés por saber cuándo terminara la pesadilla.  

Si algunos de estos argumentos resuenan contigo o con alguna persona cercana a ti, es importante que sepas que estas interpretaciones son exclusivas de la persona que lo siente. También es posible que a nivel emocional estas condiciones puedan estar generando cualquiera de las siguientes emociones; ansiedad, curiosidad, desilusión, fastidio, impaciencia, melancolía, nostalgia, odio, pesimismo, rencor, sosiego, tristeza, venganza.

Mi invitación para hoy es que reflexiones acerca de la situación que vives actualmente y aprendas a identificar las oportunidades de aprendizajes que este tipo de experiencias quieren regalarte para que reconozcas la importancia de seguir adelante en medio de las dificultades. También necesito que sepas que Dios quiere que todos los seres humanos vivamos con gozo, paz, tranquilidad y alegría, pero si tu dejas entrar lo negativo a tu vida pones todo lo maravilloso por fuera, ya que el espacio que le das a lo positivo en tu mente es muy limitado o nulo.

Esto me mueve a preguntarte ¿Qué cosas te hunden la vida en estos momentos?

Para algunas personas el ambiente familiar y social puede ser una de las principales causantes para crear una atmósfera negativa en el entorno que habitamos, sumado a eso encontramos una serie de factores como; los altos niveles de estrés, la pobreza, las heridas emocionales que se cargan desde la infancia o adolescencia, la falta de dinero, el no tener un hogar, las deudas o la violencia pueden contribuir a que la gente se deprima y decida hundirse en la completa miseria mental.

Una de las emociones que se convierte en el enemigo para seguir en pie es la depresión, ya que cuando lo sentimos, estamos propensos a ser personas que tendemos a sentirnos con desesperanzas o pesimismo, nos llega la culpa o la impotencia frente a un hecho, persiste en nuestros estados de animo la tristeza o el vacío, estamos intranquilo porque nos dejamos vencer por la frustración. A esto se suman algunos factores que nos conectan con padecer una grave enfermedad que afecta nuestra manera de pensar y de sentir, que nos impide coordinar tareas, dormir plácidamente, comer sano o trabajar con un buen rendimiento.

Mi recomendación es buscar apoyo profesional de un coach, psicólogo o terapeuta, de acuerdo al caso de cada persona, para identificar el tipo de proceso que necesitan iniciar. También es importante tratar de comprender y/o interpretar los pensamientos, juicios y emociones que están moldeando a la persona que vive esta experiencia, para acompañarlo a hacerse responsable de la situación que vive y promover el desarrollo de una autoestima sana.

Hay una frase de Johann Hari que dice: tu depresión no es un problema técnico, es una señal. escúchala” 

Por eso es importante aprender a gestionar nuestras emociones, a modular todos nuestros pensamientos, atender con prioridad aquellos asuntos que son relevantes y que necesitan ser atendidos con urgencia para permitirnos tener una vida llena de bienestar a nivel físico, mental, emocional, espiritual. También es necesario que sepas que la depresión se puede describir como el hecho de sentirte triste, infeliz o derrumbado por lo que vives. Solo quiero que tengas que presente que, así como las ráfagas de viento, las olas, los torbellinos, todo pasa ¿verdad?

En este preciso instante quisiera que empieces a verte como una persona capaz de seguir en pie en medio de las dificultades, enfocadoen sacarle el mayor provecho a la experiencia que vives y dispuesto a aceptar con amor los desafíos que te pone la vida.

Recuerda ¡la victoria siempre es posible!

Mi labor como facilitador de tu ser emocional, consiste en acompañarte amorosamente a vivir un proceso de aprendizaje, en donde puedas escucharte a ti mismo para reconocer los factores que han moldea tu mundo interpretativo (creencias/juicios/emociones) que te limitan y te impiden transformar la realidad que percibe hoy como observador.

Sobre el autor

Colectivo de comunicaciones con catorce (14) años de experiencia y 1730 jóvenes impactados. Somos un puente para la participación juvenil y funcionamos como una incubadora de talentos que promueve la colaboración, creatividad, co-creación, inclusión y compromiso social. Usamos la comunicación como una herramienta transversal para conectar a los jóvenes con oportunidades de educación y empleo y empoderarlos como agentes de cambio en sus comunidades. Nuestra misión es transformar ideas en acciones que generen impacto social, construyendo una red de jóvenes líderes comprometidos con un futuro más inclusivo y sostenible.
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