La lucha contra la violencia de género tiene trece razones de peso para que no haya #NiUnaMás
Por Cristina Amortegui, Maria Alejandra Uribe, Natalia Ceballos
El 2020 ha sido un año caótico para la mayoría de personas alrededor del mundo, un año lleno de pérdidas, tanto económicas como humanas. Un año que ha obligado a las personas a pasar mucho más tiempo en casa por ser el lugar seguro y protector. Pero en realidad, los hogares de muchas mujeres no han sido un refugio, sino que se convirtieron en una cárcel compartida con sus agresores.
Según el Observatorio No Es Hora De Callar, en lo que va del año han ocurrido aproximadamente 209 feminicidios en Colombia y además 4 de cada 10 feminicidas fueron pareja de la víctima. Cifras alarmantes a nivel nacional que llegan hasta el departamento del Atlántico, en donde se han registrado 13 casos de feminicidios. En el marco del mes de la lucha contra la violencia de género, recopilamos las historias de esas trece mujeres asesinadas para visibilizar las causas más comunes de los atroces crímenes.
LISETH – 16 de enero
Liseth Lucía Palencia Barreto fue asesinada en su apartamento en el municipio de Soledad. El principal sospechoso era su esposo, José Luis Díaz Luna, quien tras el crimen se lanzó al río Magdalena y falleció ahogado.
ANGIE – 22 de enero
Angie Marcela Acosta Crespo tenía tan solo 16 años cuando fue hallada muerta al interior de una cava de icopor en un arroyo del barrio Las Malvinas en Barranquilla. El feminicida era su pareja sentimental, alias “El Mongui”, quien aceptó haber cometido el crimen y fue capturado días después.
MARÍA DOLORES – 27 de enero
María Dolores Ospino De Los Reyes, de 41 años, fue asfixiada por su esposo, Armando Rafael Orozco Bolaño, quien posteriormente se ahorcó con una cuerda. El feminicidio ocurrió en el municipio de Soledad.
VICIANCI – 31 de enero
Vivianci Alejandra Blanco Ávila tenía 25 años cuando fue asesinada con un arma blanca por su pareja José David Orozco Páez en el barrio El Santuario de Barranquilla. El feminicida se entregó a la Policía luego de asesinar a la mujer de nacionalidad venezolana.
DESCONOCIDA – 19 de febrero
No se sabe su nombre, su edad, ni nada de ella. Solo se sabe que su cabeza en descomposición fue hallada por el CTI de la Fiscalía, el 19 de febrero de 2020 en una zona enmontada de Caribe Verde, en el suroccidente de Barranquilla. Su cuerpo estaba completamente desmembrado.
WENDY PAOLA – 20 de febrero
Wendy Paola tenía 26 años, una bumanguesa que se estaba quedando en un hotel en el Rodadero en Santa Marta fue a buscar comida. Desapareció. Pasaron los días y unos pescadores encontraron su cuerpo herido y sin vida en el tajamar de Bocas de Cenizas, Barranquilla.
DIANA ESTHER – 28 de febrero
Diana Esther Beleño Melo, de 27 años, fue asesinada el 28 de febrero de 2020 luego que el 22 de febrero su feminicida, Miguel Enrique Jiménez, le lanzó un recipiente lleno de gasolina y le prendió fuego. Diana presentó quemaduras en el 70 % de su cuerpo. Falleció sin poder soportar las quemaduras en UCI. El hombre fue capturado por la Policía.
YAHISMAR MAYERLIS – 7 de marzo
Yahismar Mayerlis tenía 18 años cuando fue asesinada por su pareja con un arma de fuego. Los hechos ocurrieron en el sector de La Loma, en Barranquilla, el 7 de marzo de 2020. Su feminicida, Carlos Ibarra Sánchez, fue capturado en el departamento del Cesar semanas después.
NAILÍN – 19 de mayo
Nailín De la Victoria de 16 años, estaba validando el bachillerato. Fue asesinada el 19 de mayo con arma blanca por su pareja sentimental Nilson Rosero, de 28 años, en el barrio 7 de Abril de Barranquilla. Nison, posteriormente, se hirió con la misma arma blanca y llegó a la Clínica Los Almendros, donde fue capturado por la Policía.
DANIELA – 17 de agosto
Daniela Espitia Flórez, tenía 21 años y fue asesinada dentro de la habitación de un motel en el Centro de Barranquilla al parecer, con un pico de botella del cual quedaron rastros en la habitación. Su pareja sentimental, Deimer Eduardo Díaz Mendoza, es el principal sospechoso del asesinato tras quedar registrado en cámaras de seguridad del lugar cuando ingresó con la jóven y una hora después salió solo del sitio. 22 días después, Diaz Mendoza fue detenido en Bogotá por otro delito en flagrancia.
MADELEINE – 22 de septiembre
Madeleine Montes Castillo, de 45 años, fue asesinada con 4 disparos en su pecho y cabeza por motociclistas en el restaurante Black And White, del cual era propietaria en Baranoa, Atlántico. Esta mujer empresaria era abiertamente lesbiana y al momento de los hechos, se encontraba con su pareja sentimental, la cual también fue amenazada pero no lesionada.
KATIUSKA – 19 de septiembre
Katiuska Rágel Ceñas de 29 años fue atacada con un arma blanca por su expareja y padre de su hija de 2 años. El hecho se registró sobre las 8:20 a.m. en los alrededores de Fedecafé, una plaza de mercado de Barranquilla. Rágel fue trasladada de inmediato al Hospital General Barranquilla con 8 puñaladas en su cuerpo, donde poco tiempo después falleció.
YARA VANESSA – 13 de octubre
Yara Vanessa Molina Macea, fue asesinada en el barrio La Esperanza del municipio de Soledad luego de que dos sujetos en una motocicleta le dispararon en tres oportunidades. Minutos después dos sujetos identificados como Daimer Antonio Vargas Moreno y Julio César De la Hoz Román, fueron enviados a prisión como presuntos implicados de su asesinato.
Muertes estremecedoras como las ocurridas a estas 13 mujeres demuestran que no solo convivimos con una emergencia sanitaria sino que también luchamos con otra pandemia de feminicidios. Casos como el de Angie, Nailín, Daniela y muchos otros dan por sentado que se ha normalizado ciertos comportamientos que van en contra de la integridad de la mujer. Además, se suma que no hay respaldo total por parte de los entes reguladores ya que la mayoría de los casos registrados han quedado impunes.
Por último, en memoria de las 13 víctimas a quienes se les vulneró el derecho a la vida, rescatamos sus historias tan desconcertantes para invitar no solo a los ciudadanos de Barranquilla y el Atlántico sino también a toda Colombia y el mundo a que veamos que son hechos que merecen justicia y sobre todo, conciencia, ya que la lucha contra la violencia de género no sólo se manifiesta en el mes de noviembre sino durante toda la vida. Es un deber el seguir demostrando el rechazo de la violencia de género a través de la ley, y también a través de tendencias difundidas en redes sociales como #NolasOlvidamos, #NiUnaMenos, #NiUnaMas, #NosQueremosVivas porque informar y denunciar son las únicas armas que tienen las víctimas para ser escuchadas.











